La estrategia catapulta a los 'Pross'

Harry Maguire se eleva para firmar el tanto que abrió la victoria ante Suecia. /Lee Smith (Reuters)
Harry Maguire se eleva para firmar el tanto que abrió la victoria ante Suecia. / Lee Smith (Reuters)

Ocho de los once tantos que contabiliza la selección inglesa en el Mundial han llegado a pelota parada

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Once goles en el Mundial de Rusia y ocho de ellos como resultado de una acción de estrategia. El 72,2% de las dianas que han colocado a Inglaterra en semifinales son el producto de la tremenda eficacia con la que los pupilos de Gareth Southgate están aplicando la pizarra del técnico. Algo que viene de serie tratándose de un combinado británico pero que en la presente edición de la Copa del Mundo están llevando un paso más allá.

Harry Maguire, con un certero cabezazo a la salida de un córner en el que Harry Kane arrastró a varios defensas para que el zaguero del Leicester se elevase con sobriedad, y Dele Alli, con otro testarazo a centro de Lingard, ajusticiaron a Suecia en el choque de cuartos de final disputado en el Samara Arena, situando a los 'Pross' a un paso de la final. Dos dianas que elevan a cinco las que los pupilos de Southgate han firmado por vía aérea en Rusia, puesto que a ellas hay que añadir las dos que le hizo de cabeza Stones a Panamá en la fase de grupos y la que firmó Harry Kane en el estreno frente a Túnez. Sólo Alemania, en el Mundial de Corea y Japón 2002, superó el registro que llevan ya los ingleses, al anotar de ese modo ocho tantos en un torneo que terminaría adjudicándose Brasil.

Nunca antes en la historia de los Mundiales dos futbolistas de la selección inglesa habían marcado de cabeza en un mismo partido. Tampoco nadie le había hecho dos tantos con la testa a Suecia en una Copa del Mundo. Datos que constatan el formidable poderío aéreo de los efectivos a disposición de Southgate.

Ocho dianas atestiguan la pericia de los 'Three Lions' a pelota parada, uno de los aspectos en los que su técnico más ha trabajado. Cuatro de córner, tres de penalti (todos ellos convertidos por Harry Kane) y otra de falta. Los goles han llegado, uno tras otro, para glorificar la pizarra de Southgate y la disciplina de sus futbolistas a la hora de aplicarla.

Especialmente decisivos están siendo los saques de esquina. Las tres últimas selecciones que anotaron cuatro goles a la salida de un córner terminaron levantando la Copa del Mundo. Lo hizo la antitriona Francia en el Mundial de 1998, Italia en el de 2006 y Alemania en el de 2014. Precedentes que permiten soñar a los 'Pross' con levantar un título que haga compañía al que conquistaron en 1966. En aquel torneo, por cierto, acabaron con once tantos, los mismos que cargan ya en sus alforjas en tierras rusas.

 

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