Jornada 1

La gran noche de Aduriz, ante el Barça en San Mamés

Aduriz remata de cabeza en su primer gol en aquella noche./Reuters
Aduriz remata de cabeza en su primer gol en aquella noche. / Reuters

El Athletic goleó sin piedad al equipo azulgrana con un triplete del delantero en una Supercopa que supuso su último título hasta hoy

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Un duelo entre Athletic y Barça en San Mamés son palabras mayores. A lo largo de la historia de esta rivalidad ancestral entre dos de los clubes más laureados del fútbol español, son mil y una las batallas libradas y las historias que éstas dejaron sobre el césped, pero una de ellas permanece imborrable en el recuerdo del que todavía hoy sigue siendo el ariete rojiblanco, Aritz Aduriz. El 14 de agosto de 2015, hace cuatro años y dos días, Athletic y Barça se medían en San Mamés en la ida de la Supercopa de España. Los vascos llegaban a la cita como subcampeones de la Copa del Rey y el Barça como vigente ganador del doblete, exactamente igual que en el mismo torneo de seis años antes, cuando los azulgranas pasaron por encima de los leones con un 5-1 en el global de la ida y vuelta.

A tenor de las tres finales de Copa previas entre ambos equipos en la última década, parecía otro duelo desnivelado de partida, pero sólo lo parecía. La realidad es que fue una noche mágica para el Athletic y aciaga para el Barcelona, que al poco de comenzar el partido se encontró con que un balón golpeado en largo por Gorka Iraizoz de portería a portería lo solventaba Marc-André Ter Stegen con un cabezazo que dejó el balón dividido a la altura del centro del campo para que Mikel San José se sacase un chut antológico desde 45 metros que sorprendió por completo al guardameta alemán del Barça.

La noche bilbaína comenzaba a ponerse fea para el bando culé. Más cuando ni una falta magistralmente ejecutada por Messi era capaz de batir a un inspirado Iraizoz. En esas llegó un descanso que en lugar de gestar la reacción azulgrana, trajo a su término la tempestad rojiblanca, encarnada en un Aduriz demoledor. El '20' del Athletic se erigió en el arma que desangró al Barça de Luis Enrique ante la sonrisa cómplice del que a la postre sería su sustituto en el banquillo culé, Ernesto Valverde, por aquel entonces técnico local en San Mamés.

Primero de cabeza a pase de Sabin Merino desde la izquierda y tras un vuelo sin motor ante Mascherano, luego con una volea magistral a la media vuelta y finalmente, desde el punto de penalti, Aduriz desató una tormenta perfecta que daba título y medio al Athletic. Tres días después y en el Camp Nou, otro gol más del delantero vasco se encargó de desmontar definitivamente el amago de remontada culé que había iniciado Messi, con un empate a uno que le dio al Athletic su primer título oficial en más de tres décadas y el último hasta la fecha. La gabarra no surcó la Ría de Bilbao, pero pocos aficionados del Athletic olvidan todavía la gran noche de Aduriz ante el Barça en San Mamés.