Mucho vip, poco ambiente

Florentino Pérez y el televisivo Antonio García Ferraras./Blanca Castillo
Florentino Pérez y el televisivo Antonio García Ferraras. / Blanca Castillo

La sobredosis de estrellas de la canasta llena restaurantes, a pesar de que la falta de aficionados rasos desluce la Final Four

David González
DAVID GONZÁLEZ

Jamás se habían concentrado tantas estrellas de la canasta en la ciudad que no se ve en el mapa. Es lo que tiene la Final Four, que arrastra apellidos de pedigrí. Se verá esta tarde en la finalísima del Buesa Arena y lo notan muchos restaurantes vitorianos desde el jueves. Una lástima que el grueso de los aficionados rasos se haya acomodado en otras provincias. Quizá no dejen tanto dinerito fresco como los primeros, pero la temperatura ambiental desciende muchos grados sin ellos.

Por el pabellón de Zurbano se ha dejado ver una nómina de cracks irrepetible. Theo Papaloukas, siempre escoltado por su hermano en estas citas; el extécnico Dusan Ivkocic, Tiago Splitter, Aleksandar Djordjevic, Ricky Rubio, Clifford Luyk, Nacho Rodríguez, Emiliano, Paulius Jankunas, el poderosísimo agente Misko Raznatovic... Dejan Tomasevic, bicampeón con el Baskonia en la campaña 2001-02 y ahora reconvertido a secretario general de la federación serbia, se mostró en la grada «encantado» de retornar a la que fue su casa.

Pero es fuera del coliseo donde más ha llamado la atención esta galaxia. Por las mañanas, el genial exbase Antoine Rigaudeau lucía barba hipster en Mendizorroza. Y a los mediodías y de noche, muchos restaurantes de la ciudad se han frotado las manos con tanto ilustre. Pasemos a la 'otra' Euroliga.

El Sagartoki ha sido una pasarela de básquet. Amaya Valdemoro y Lucio Angulo cenaron muy cerca de otro baskonista, Shavon Shields. El representante David Carro compareció el viernes con otro de los nuestros, Pete Mickeal, para el que no pasan los años. Una jornada antes, Nikola Vujcic compartió confidencias ante el mantel con Bostjan Nachbar. Se zamparon un par de chuletones sin pestañear. El técnico Georgios Bartzokas, ahora sin equipo, cantó a viva voz el cumpleaños feliz (en la versión inglesa) a una amiga en su animada mesa.

Theo Papaloukas, su hermano, Johnny Rogers, Ibrahim Kutluay y Nikola Vujcic. Oktay Mahmuti y Dusan Ivkovic, con dos fans vitorianos en la zona VIP. Oktay Mahmuti y Dusan Ivkovic, con dos fans vitorianos en la zona VIP. / B. Castillo/I. Martín

Los más fiesteros

El viernes, día de las semifinales, Mirsad Turkcan, Ibrahim Kutluay y Huseyn Besok contaron batallitas antes del Fenerbahce-Efes en una esquina del restaurante Quejana. Un día antes, el primero y otrora excelso reboteador degustó un arroz con rape en La Escotilla. Por el cercano Perretxico se pasó Arlauckas.

Jordi Bertomeu, mandamás de la Euroliga, se ha convertido en un fijo del Andere. En una de sus visitas se decantó por gambas, jamón, revuelto de perretxikos y besugo. Andrey Vatutin, jefe del CSKA, ha elegido el Ikea para sus incursiones culinarias.

¿Y a quién se le han alargado las noches? A riesgo de recibir alguna reprimenda, Lorenzo Sanz júnior empezó muy fuerte el jueves en el So Wood. El viernes, Juan Carlos Navarro y su antiguo entrenador Xavi Pascual se lo pasaron de lo lindo en el Zabala.

Anoche, por su lado, la discoteca Mitika reunió a lo más granado de los vips en una fiesta exclusiva. Después de la finalísima de hoy, les tomarán el relevo los más animados de la organización.