Cómo hago frente a una competición

Este sábado afronto el Mundial de Jiu Jitsu en la ciudad sueca de Malmö y mucha gente me pregunta cómo afronto estos momentos. Os lo cuento aquí

Naiomi, momentos antes de un combate./Facebook
Naiomi, momentos antes de un combate. / Facebook
Naiomi Matthews
NAIOMI MATTHEWSCampeona mundial de Grappling 2018

Antes de nada me voy a presentar. Me llamo Naiomi Matthews, pertenezco al Riders Fight Club Getxo y soy la campeona mundial de Grappling (o Jiu Jitsu). Este sábado afronto el Mundial en la ciudad sueca de Malmö. Os voy a contar aquí cómo afronto las competiciones, que es algo que me preguntan mucho. En la preparación de un torneo de mi especialidad hay que tener en cuenta muchos factores: entrenamiento físico y técnico, alimentación, preparación psicológica… Además, pese a tratarse de un deporte individual, es muy importante contar con un equipo que te ayude, te apoye y también te sirva de bastón en los momentos bajos, que los hay. Aprovechar todos estos recursos es fundamental. En mi caso, he tenido suerte, tengo un grupo alrededor con el que siempre puedo contar y en mi trayectoria en este deporte he encontrado siempre lo que he necesitado en el momento justo. He aprendido a competir sobre la marcha junto a mi entrenador, que busca soluciones según van surgiendo necesidades. En realidad podría decirse que soy como un laboratorio experimental en el que investigamos la elaboración de un campeón mundial. Nuestros medios son limitados, pero también tengo la gran fortuna de que la gente de mi entorno se implica en mi proyecto: todo el mundo quiere formar parte de mi sueño.

El factor psicológico es del más difícil de dominar. Hay días, sobre todo los próximos a una competición, en que es fácil caer en la tentación de compararte con tus rivales y ves que algunos son profesionales y la gran mayoría gozan de subvenciones y no tienen que preocuparse de su economía para poder asistir a una competición… Es muy importante en esos días intentar mantener la cabeza fría y no perder el enfoque en tu objetivo. Eso se consigue con disciplina, siguiendo adelante con la rutina de entrenamientos. Cuando tienes un sueño, tú eres el responsable de hacer que se cumpla y para eso ninguna excusa es válida.

Todos los días cuando me levanto visualizo hasta dónde quiero llegar y me mentalizo para que ese día cuente como uno más en mi crecimiento como deportista y se convierta en uno menos en el camino al objetivo. Esta es la parte más importante, porque a partir de ahí es más fácil ser consecuente.