Solidaridad

Cómo cambiar India zancada a zancada

Linares recuerda con cariño las dos ediciones en las que participó junto a otros corredores canarios. /F. VICENTE FERRER
Linares recuerda con cariño las dos ediciones en las que participó junto a otros corredores canarios. / F. VICENTE FERRER

La tinerfeña Teresa Linares anima a participar en la V Anantapur Ultramarathon, que tendrá lugar en enero, para «ser el referente» de las jóvenes que empiezan a correr en el país asiático

Judith Romero
JUDITH ROMERO

«Estaba mentalizada y sabía que hacer un maratón en la India era diferente y que hay que correr más despacio, pero no me esperaba el impacto que tendríamos sobre las jóvenes de la zona«, valora Teresa Linares. La corredora tinerfeña, campeona de España en 10 y 20 kilómetros de marcha, bronce por equipos en Eslovaquia en 1998 y un icono del atletismo de la isla, ha participado en dos ocasiones en la Anantapur Ultramarathon, una prueba impulsada por la Fundación Vicente Ferrer que busca transformar la realidad de la India en cada uno de sus 170 kilómetros gracias a los equipos participantes.

«Éramos un equipo mixto y, en nuestro segundo viaje, ya había conjuntos femeninos locales compitiendo. Nos preguntaban cosas básicas sobre cómo correr y eran sorprendentemente jóvenes para terminar un maratón, tienen un gran talento», señala Linares, quien recuerda que, a menudo estos jóvenes ni siquiera disponen de calzado o equipación adecuada para hacer frente a una prueba no competitiva pero intensa. Algunos tramos transcurren de noche y la humedad obliga a los corredores más expertos a modular su ritmo. «Corremos por pistas, hay que subir a un templo por unas escaleras. No se parece a la maratón de Barcelona, Tokio o Tenerife», bromea.

La V edición se celebrará del 20 al 27 de enero y Linares anima a participar a los corredores que deseen cambiar la India zancada a zancada. Aunque este año no podrá acudir debido a una lesión en la rodilla, Linares asegura que la Ultramarathon por equipos ha cambiado su forma de ver la vida. «El deporte no son sólo premios, sino también facilitar, tender puentes. Sólo con vernos correr junto a ellas somos un ejemplo para las jóvenes de Anantapur que hasta ahora no practicaban deporte», asegura a sus 50 años la atleta de los Realejos que conoció la carrera gracias a su impulsor Juan Manuel Viera.

Un billete solidario

Teresa Linares en un momento de la prueba de 170 kilómetros por equipos.
Teresa Linares en un momento de la prueba de 170 kilómetros por equipos. / F. VICENTE FERRER

Linares sigue compitiendo en el Tenerife Cajacanarias, el primer equipo de la isla, que se mantuvo en División de honor hasta esta temporada. «Todavía me defiendo y seguiré si puedo seguir siendo un referente para las más jóvenes. El 3 de noviembre correré el maratón de Estambul y espero recuperarme del todo para Anantapur en 2021», afirma la deportista que en los últimos años disfruta del atletismo sin tanta presión. «Soy una enamorada de este estilo de vida y lo compagino con la dinamización cultural y ejercicio físico para personas mayores en el cabildo de Tenerife», explica.

Los viajes solidarios que ha realizado -los corredores en la Anantapur Ultramarathon deben costearse el billete- han dado a Linares una nueva perspectiva. «Compartimos espacio en la Fundación con otros corredores profesionales y amateur llegados desde España, Estados Unidos, Irlanda, Alemania y de la propia India. El atletismo es un deporte individual, pero en Anantapur somos un verdadero equipo unido por una buena causa», asegura la corredora.

Los beneficios de la carrera de 2020 se destinarán a los pueblos de Daddanala y Billagondhipenta en el sur de la India. Las ediciones anteriores lograron financiar un proyecto de traumatología, un programa de apoyo a las mujeres rurales, 330.877 euros para otras aldeas y 731 apadrinamientos. En su primera visita Linares apadrinó una niña que tuvo oportunidad de conocer. «Fui pensando que iba a echar una mano y al final me ayudaron ellos, esta experiencia te hace ver que somos auténticos privilegiados», confiesa Linares.