'Campeona de la semana'

Ainhoa Sanz, de panadera a campeona de España

Ainhoa Sanz terminó a apenas 16 segundos del récord. /E. C.
Ainhoa Sanz terminó a apenas 16 segundos del récord. / E. C.

La deportista de Urretxu gana la prueba de Trail RAE de Otañes (Cantabria). Se quedó a 16 segundos de pasar a la historia, mejorando el récord del circuito

Jon Ander Goitia
JON ANDER GOITIA

Trabaja como panadera. Ahora, es también la campeona de España. La jornada de Ainhoa Sanz empieza a las 5.00 de la mañana, cuando muchos aún continúan en la cama sin desvelar todavía el sueño o la pesadilla. Ocho horas entre los hornos hasta que por fin suena la 'sirena', momento en el que cuelga el delantal y se anuda las zapatillas. Porque correr es lo que más le apasiona, su momento de «libertad». Confiesa que le cuesta estar quieta. «¡Soy como una guindilla!», ríe. Es más, contesta al teléfono después de haber hecho varios kilómetros en bici. «Si no puedo correr, me gusta coger la bicicleta e ir por varios sitios». Y siempre intentando superarse a sí misma.

La última prueba, el pasado fin de semana, cuando se inscribió en los Campeonatos de España de Carreras por Montaña FEDME disputados en el Trail RAE de Otañes (Cantabria). «Estoy acostumbrada a correr 20 kilómetros. Iba con el objetivo de hacer mi carrera y terminar contenta. Pero desde el principio todo se torció, porque me posicioné mal para tomar la salida y empecé muy retrasada en la prueba», recuerda la deportista. Sin embargo, 34 kilómetros después cruzó la línea de meta en primera posición. «No me esperaba ganar«, compartía horas después de la machada.

Pero en esto del deporte no es como se empieza, sino como se acaba. Apenas 3 horas y poco más de 20 minutos necesitó la corredora de Urretxu para colgarse el oro, después de superar las duras adversidades y los 2.300 metros de desnivel positivo que escondía el circuito. EL CORREO, de esta manera, quiere destacar a Ainhoa Sanz como 'Campeona de la semana' por llevar al deporte vasco a lo más alto del cajón, derrochando esfuerzo y ejecutando una certera y meticulosa estrategia de carrera. «Ha sido un sueño que todavía ni me lo creo«, confesaba.

«Ha sido un sueño que todavía ni me lo creo», afirma, tras emplear 3 horas y poco más de 20 minutos en completar la dura carrera

Y es que el desafío no era sencillo: Sanz tenía que batir a la cántabra Azahara García de los Salmones, favorita en las quinielas y que, por si ello no fuera poco, contaba además con el plus de correr delante de su público. Ese que a las 8.30 horas se congregó alrededor de las vallas de salida para animar a los cerca de 650 corredores –sumando todas las categorías- que se dieron cita en la prueba. Primeros metros y todo bajo lo previsto, García de los Salmones a la cabeza. «Me comentaron que saldría muy fuerte durante los primeros 15 kilómetros. Es por eso que me aconsejaron mantener mi ritmo, guardando fuerzas para la parte final de la prueba, y que fuese incrementando poco a poco«.

A 16 segundos del récord

Aunque, la sombra de la corredora vasca nunca se despegaba de la cántabra. Los esfuerzos de la local eran respondidos por la de Urretxu: aprietas, aprieto. Descansas, descanso. Así, en un intenso y emocionante pulso llegaron al ecuador de la prueba, donde todo cambió. «Veía que ella iba ya un poco forzada». Fue durante el ascenso al pico donde Ainhoa Sanz dio una lección de fuerza y logró dar caza a la cántabra. «Era el momento, porque en subida es donde más fuerte me siento». Sin embargo, García de los Salmones recortó durante los siguientes metros en descenso. «Cuesta abajo no soy muy buena», confiesa.

Momento en el que cruzó en primera posición la línea de meta.
Momento en el que cruzó en primera posición la línea de meta. / E. C.

Pero de nuevo otra subida le bastó para abrir un nuevo margen entre ambas. Estrecho, de apenas dos minutos, pero que se iría aumentando. Zancada a zancada, cada vez la distancia entre ambas iba siendo más considerable. Así, hasta terminar cruzando la línea de meta con una amplia ventaja de casi 10 minutos sobre Azahara. Sin embargo, Sanz no sabía que estuvo a punto de pasar a la historia. «Me dijeron que me quedé a 16 segundos del récord… de haberlo sabido hubiese apretado un poco más«, se lamenta.