El doblete dominical vasco de The Muggs

El trío de Detroit, Michigan, versionando a Rory en el Crazy Horse. /OSCAR CUBILLO
El trío de Detroit, Michigan, versionando a Rory en el Crazy Horse. / OSCAR CUBILLO

A las 8 de la tarde en el Gora Project de Vitoria y a la 1 de la mañana en el Crazy Horse de Bilbao son las citas de este domingo del power-trio de blues-rock setentero surgido en Detroit

ÓSCAR CUBILLO

Autoetiquetados como 'la banda más fea del mundo', The Muggs se juntaron en la ciudad del motor en Detroit, Michigan, en febrero del 2000. Al igual que hogaño, antaño eran un power-trio liderado por el guitarrista y vocalista Danny Methric. En septiembre de 2001, su bajista, Tony DeNardo, que entonces tenía 28 años, sufrió una apoplejía hemorrágica que casi le mata y que le dejó sin habla y con toda la parte derecha de su cuerpo paralizada. A base de fuerza de voluntad y con el apoyo de sus compañeros de grupo, que no le dejaron en la estacada, Tony se hizo con un teclado Fender Rhodes y hoy en día lleva el ritmo del bajo pulsando sus teclas con la mano izquierda, que sí le responde.

Ahora mismo andan de gira española, la sexta desde que vinieron por primera vez en 2007. Recorrerán 16 ciudades divulgando su disco 'Best Of The Muggs', una edición exclusiva para este tour que recopila lo mejor de sus cinco álbumes oficiales. Hoy domingo dan dos bolos en Euskadi: por la mañana en Bilbao, que es lo que les contamos a continuación, y por la tarde en Vitoria, a las 8 en el Gora Project, adonde les animamos encarecidamente a asistir, pues lo que hemos visto este mediodía, a la hora de comer, fue como viajar en una máquina del tiempo, como meterse en una cápsula o burbuja de rock setentero de matrícula británica y sin ningún atisbo de nostalgia por parte de los espectadores teletransportados en ella.

The Muggs en Bilbao actuaron en el Crazy Horse, donde cabalgaron 15 canciones en 93 minutos con dos bises, el segundo forzado por la insistencia del respetable. ¿Es que la gente no sentía hambre en esa burbuja? En trío, con el liderazgo de la guitarra Gibson Les Paul de Danny, los redobles por los parches de Todd Glass («es buenísimo, una mezcla de Deep Purple y Black Sabbath», ubicó Rubén, organizador del evento y también baterista) y la efectiva labor bajista-teclista del fornido y tatuado DeNardo, Los Muggs crearon ambientes flotantes a lo Jimi Hendrix, se enfrascaron en desarrollos guitarrísticos vía The Pirates, fueron tan genuinamente blues-rockers como Ten Years After y grandiosamente roquistas como Led Zeppelin, sugirieron el stoner rock, el rollo 90s y el setentero a lo Horisont.

Marcaron bien el blues lento, en una ocasión soltaron un latigazo boogie a lo Status Quo según coligió Torkel, y esparcieron cuatro versiones: dos de Rory Gallagher ('I Take What I Want', antes de la cual presentó Danny «os encanta Rory Gallagher y a nosotros también», más una 'Mississippi Sheiks' que reconoció Pato y que resonó a Pearl Jam), una de los Fleetwood Mac de Peter Green también presentada a medias ('Rattlesnake Shake'), y abriendo los bises otra de Muddy Waters ('You Gonna Nedd My Help', de la que solo respetaron la letra, pues la música fue una brutalización a lo Johnny Winter, como nos avisó al final del show Tony DeNardo, al que le preguntamos el título y amablemente nos lo escribió con su mano izquierda, la que domina).

El teclista del trío.
El teclista del trío. / O. Cubillo

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