Ricardo Darín: «Los hombres que se enojan ante el #MeToo no entienden nada»

El intérprete argentino Ricardo Darín./EFE
El intérprete argentino Ricardo Darín. / EFE

Ricardo Darín inaugura el Zinemaldia con 'El amor menos pensado', una comedia romántica que ha producido junto a su hijo Chino Darín. El actor fue acusado hace unos meses de maltrato por la actriz Valeria Bertuccelli

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUISan Sebastián

Ricardo Darín hace de ti mejor que tú mismo, reza un dicho del mundo del cine. El primer latinoamericano galardonado con un Premio Donostia, que recogió el año pasado, no solo es el mejor actor del continente, sino un entrevistado generoso que se explaya en las respuestas. Darín (Buenos Aires, 1957) es la estrella en la jornada inaugural del Zinemaldia con 'El amor menos pensado', una comedia romántica sobre una pareja de cincuentones que se divorcia y trata de emprender una nueva vida. El actor llega a San Sebastián después de un año difícil. La actriz Valeria Bertuccelli, con la que trabajó en los escenarios, le acusó de maltrato durante su relación laboral. Juntos representaron durante dos años la obra 'Escenas de la vida conyugal'. Bertuccelli afirmó haberse sentido «maltratada» por el actor y le reprochó asimismo que hubiera difundido «falsos rumores» sobre ella, un extremo que Darín siempre ha negado. También descubrió que el actor cobraba por las representaciones mucho más que ella. Argentina vivió durante semanas el cruce de acusaciones entre ambos, aunque el asunto no ha llegado a los tribunales. A la tormenta mediática se sumaba la pasada semana la muerte de la madre del actor a los 87 años.

- Se hace raro que una comedia romántica inaugure un festival.

- El montaje acelerado y los efectos especiales nos han cambiado la manera de ver el cine en los últimos tiempos. Una escena con tres páginas de diálogos ya nos parece un anacronismo. ¿Por qué una película que dura más de hora y media se considera larga? Yo he visto algunas de hora y veinte pesadísimas y otras de tres horas, extraordinarias. Las comedias tienen mala prensa injustamente, porque no hay nada más difícil que hacer bien una comedia.

- ¿También están denostadas porque 'Pretty Woman' y similares a ojos actuales resultan machistas?

- Si hay alguien que ha hecho gala a nivel superlativo de la comedia romántica es precisamente Hollywood. Los que tenemos sangre latina nos hemos dedicado más a reírnos de nosotros mismos. Son un tipo de películas en las que no se habla de la situación social y política de un país, está claro. Si mostraran la realidad costaría más que nos hicieran gracia.

- Usted lleva más de treinta años casado con la misma mujer. Dígame el secreto para que dure una relación.

- No es la misma mujer, está cambiando todo el tiempo. No sabría contestarte… En el caso de Florencia, todos los días me asombra con algo, está en permanente evolución. Quién sabe, si no será esa una de las claves. No puedes llegar con flores todos los días a tu casa, no creo que en esto funcione lo premeditado. Lo más importante es tratar de mantener la frescura en la relación, escucharle al otro. No caer en la rutina y ser sincero, permitirte el atrevimiento de pelearte por algo. Y no ser políticamente correcto y tragarte las cosas.

- Debuta como productor con esta película junto a su hijo, Chino Darín.

- Él me metió en este lío. Yo quería trabajar cada vez menos y resulta que ahora no descanso: reuniones, llamadas… Mira mi pelo, se ha quedado blanco. Tengo la fortuna de que a mi hijo, por algo que yo he hecho, le ha gustado el oficio y ha decidido seguirlo. Sigue su propio camino. Nunca se ha valido de mi apellido, se ha presentado a mil pruebas de casting. Es más inteligente e instruido que yo. ¿Cómo no voy a acompañarle, si soy su padre?

- ¿No teme con tanta presión acabar hastiado de su profesión?

- No, porque soy muy feliz en todo lo demás. Mi casa, mi mujer, mis hijos. Acabo de recibir un golpe tremendo con la muerte de mi madre. Lo único que me hace sentir que no es tan grave como podría haber sido es que mi madre estaba muy mal. En cierto sentido, ha sido como un bálsamo que dejara de sufrir. Pero sí, creo que le presto más atención al trabajo que a la vida.

- ¿Qué piensa del movimiento #MeToo?

- Te puedo contestar como hombre y como profesional. Como hombre, bienvenida sea la movida. El injusto avasallamiento y ninguneo al que ha sido sometida la mujer históricamente desde tiempo inmemorial necesariamente tenía que encontrar una válvula de escape. Y todas las contrarrevoluciones tienen que excederse para después volver al cauce, así que tiene que haber desmanes. Lo siento así por mi mujer, mis hermanas, mi hija y por todas las mujeres que he conocido.

- ¿Se siente usted una víctima?

- No. Y como profesional te digo que la única manera de situarse frente a este movimiento es con amor. He escuchado a hombres que se enojan, y eso es no aprender nada de lo que ocurre. Si somos honestos y francos tenemos que reconocer que es necesario.

Un Woody Allen porteño

'El amor menos pensado' está llamada a ser recibida con una sonrisa de identificación por el único público que acude ya a los cines en el centro de las ciudades: el maduro. Ricardo Darín y Mercedes Morán, dos instituciones del cine y el teatro argentinos, encarnan a una pareja de atractivos sesentones que sufren el síndrome del nido vacío cuando su hijo se marcha a la universidad. Tras divorciarse, ensayan durante unos años la convivencia con otras parejas. Pero, claro, han compartido demasiado como para que el amor vuelva de nuevo a llamar a la puerta.

Todo funciona a la perfección en el filme de Juan Vera: los actores eminentes, los bonitos escenarios porteños y unos diálogos que fluyen con torrencial verbosidad argentina, incluidas citas a Borges. Nos movemos en territorios woodyallenianos, con burgueses a los que nunca vemos trabajar, sino solo sufrir por amor. Poco original para inaugurar un festival, cierto, pero muy bien hecho. Se estrena el 30 de noviembre.

 

Fotos

Vídeos