LA JAURÍA FAMILIAR

LA JAURÍA FAMILIAR
Josu Eguren
JOSU EGUREN

Padre no hay más que uno

España. 2019. 96 m. (TP). Comedia.
Director:
Santiago Segura.
Intérpretes:
Santiago Segura, Toni Acosta, Silvia Abril, Leo Harlem.

Calificación:

Segundo remake consecutivo de Santiago Segura, que en esta ocasión adapta un guion de los argentinos Mariano y Juan Vera ('Mamá se fue de viaje', 2017) después de acometer la reescritura de 'Sin filtros', de Diego Ayala y Nicolás López. O lo que es lo mismo, una sola idea original desde que en 1998 estrenó el primer capítulo de la multimillonaria saga con la que hurgó en la raigambre social de esa ultraderecha casposa que hoy se sienta en los escaños del Congreso. Desde este punto de vista, los dos últimos movimientos en la carrera del director madrileño podrían parecer fruto de un giro copernicano pero, aunque esquinada y pasada por el filtro blanqueador de la comedia familiar, Segura mantiene intacta la retranca con la que trataba a los simpatizantes de la filosofía torrentiana, porque es fácil ponerse del lado de ese protagonista huevón y padre de cinco crías (entre las que figuran las dos hijas del director) y celebrar con distancia irónica el cuñadismo que pregona como religión. Ahí es cuando el guion está vivo para recordarnos que tras las bufonadas de personajes como el que interpreta Leo Harlem existe una modesta crítica a los vicios heteropatriarcales que si no se expresa con suficiente contundencia es porque la película perpetúa el rol de la mujer como cuidadora de ancianos y niños desde su planteamiento.

Con mamá de viaje, aunque mortificada por la idea de haber abandonado a sus hijos, el pater familias tiene que averiguar cómo controlar a una jauría desbocada que impone sus propias reglas ante la falta de autoridad del adulto que circunstancialmente ejerce como líder de la camada. Un chat de WhatsApp que podría estar inspirado en cualquiera de las kafkianas reuniones virtuales entre padres y madres que propicia esta red social, el habitual desfile de cameos marca de la casa y un reparto infantil en plena forma destacan en una película sellada con el marchamo del producto industrial.