El año en que Fernando Trueba arrojó un cubo de agua a Diego Galán

Fernando Trueba y Óscar Ladoire en el rodaje de 'Ópera Prima' (1980)./El Correo
Fernando Trueba y Óscar Ladoire en el rodaje de 'Ópera Prima' (1980). / El Correo

El director de cine se vengó así en el Festival de San Sebastián de 1982 de una mala crítica escrita por el periodista, que años después acabaría dirigiendo el certamen

BOQUERINI

En los festivales de cine suceden muchas cosas, y el de San Sebastián de 1982 será recordado por 'el cubo de agua'. «Fernando Trueba agrede al crítico de 'El País'», tituló el diario el 22 de septiembre de aquel año.

Veamos los antecedentes: Fernando Trueba, antes de consagrarse como director con 'Ópera prima', ejerció como crítico de cine. Fundó la revista 'Casablanca' y fue el primer crítico de 'El País', trabajo que pasó a Diego Galán, que venía de ejercer la crítica en la revista 'Triunfo'.

Fernando Trueba triunfa con 'Ópera prima', su debut como director de largometrajes, todo un éxito de taquilla, acogída con simpatía por la crítica y que estuvo muchos meses en cartel. A partir de ella se empezó a hablar de 'la nueva comedia madrileña'. El cineasta quiso romper radicalmente con su debut y para su segundo largo se decantó por un documental sobre su amigo el cantante, filósofo y escritor Chicho Sánchez Ferlosio. Su título 'Mientras el cuerpo aguante'. La película la producía el propio Trueba a través de la productora de había creado a raíz del éxito de su anterior obra, Ópera Films, y tenía a su amigo y protagonista de 'Ópera prima', Oscar Ladoire, como productor ejecutivo. Se estrenó en los primeros meses de 1982.

La trayectoria de 'Mientras el cuerpo aguante' por la cartelera fue, contra lo que el propio Fernando Trueba esperaba, muy discreta. Salvo los 'progres' de la época, nadie sabía quién era Chicho Sánchez Ferlosio. Diego Galán no le hizo una mala crítica, solo dijo que consideraba la película más apta para la televisión que para la pantalla grande, lo que para su director contribuyó a que los espectadores no fuesen a verla en masa, como esperaba.

Aquel septiembre de 1982 el Festival de San Sebastián cumplía 30 años. Acababa de perder su categoría A, y el gran premio lo otorgaba la crítica especializada. El certamen lo inauguró 'Querelle' de Rainer Werner Fassbinder, fallecido poco antes, para escándalo de autoridades y aburrimiento de espectadores. El certamen lo dirigía Luis Gasca, y para celebrar el aniversario se preparó una tarta gigante de cuyo interior salió la niña Chispita, que acababa de estrenar 'Chispita y sus gorilas'. El gran premio del Festival lo ganaría Manuel Gutiérrez Aragón con 'Demonios en el jardín'. Por la sección oficial pasaron también Bertand Tavernier, José Luis Cuerda con su 'Pares y nones', Fernando Ayala, Werner Herzog con 'Fitzcarraldo'…

Diego Galán dirigió el Festival de San Sebastián entre entre 1986 y 1989 y entre 1995 y 2000.
Diego Galán dirigió el Festival de San Sebastián entre entre 1986 y 1989 y entre 1995 y 2000.

En la sección Nuevos realizadores, en cuyo jurado estaba Mario Vargas Llosa, se presentaba 'Laberinto de pasiones', de Pedro Almodóvar, y por otras secciones pasaron Costa Gavras y su 'Desaparecido' que asiste a la proyección. El chileno Miguel Littin recibe un homenaje, y entre las estrellas que desfilaron por la alfombra roja del certamen están Joan Fontaine (que recibió el fugaz premio 'Roberta di Camerino' a la elegancia), Van Johnson, Franco Nero, Annie Girardot, Laura Betti, Xavier Cugat… y lo más florido del cine español de la época.

En la mañana de aquel 22 de septiembre Diego Galán (aun faltarían algunos años para que se convirtiese en director del certamen), salía del Teatro Victoria Eugenia tras asistir a una de las matinales proyecciones para la prensa, sin suponer que estaba a punto de recibir un cubo de agua fría. Fernando Trueba, disgustado por lo que Diego había dicho sobre 'Mientras el cuerpo aguante', le esperaba en la adyacente plaza de Okendo con un cubo lleno de agua y con un fotógrafo para que inmortalizase su reacción. Dicho y hecho, cuando menos lo esperaba Diego Galán recibió sobre su cuerpo el cubo de agua fría. Pero contra lo que Trueba esperaba, Diego Galán apenas se inmutó con lo que no hubo foto posible. «¿Qué pasa, no reaccionas?», le espetó Fernando Trueba. Pero el cuerpo de Diego Galán aguantó perfectamente el remojón.

El propio periodista reconoció tiempo después que aquello fue lo más comentado del 30 Festival de San Sebastián: «Uno de los regocijos de esta edición consistió en el berrinche de un director español, que vació un cubo de agua sobre el espíritu crítico de un pobre periodista…», escribió años después en su libro '50 años de rodaje', en el que recogía la historia de los primeros 50 años del Festival de San Sebastián.

Con el tiempo, Fernando Trueba y Diego Galán se han hecho amigos; «Después he hablado varias veces con Trueba, sobre todo porque averiguamos que muchos de los que se habían solidarizado con uno también lo hicieron con el otro y ese descubrimiento nos llenó de estupor», comentó Diego. Está claro que el agua no llegó al río.