Sortean los primeros pisos protegidos en Zorrozaurre, a partir de 200.000 euros

Rune y Janire intentaron disimular que les había tocado, pero su sonrisa les delataba./Pedro Urresti
Rune y Janire intentaron disimular que les había tocado, pero su sonrisa les delataba. / Pedro Urresti

549 aspirantes asisten en el Palacio Euskalduna al sorteo de 112 viviendas tasadas que se levantarán en la orilla derecha del Canal de Deusto

JOSÉ DOMÍNGUEZ

Todavía siguen viviendo en casa de sus padres, pero ya han puesto fecha de salida y, además, se irán «a lo grande». Lo harán «a finales de 2021 o principios de 2022», a un piso a estrenar a orillas de la ría frente a la isla de Zorrozaurre. «Nuestro primer hogar y lo más seguro que el último, porque no sé si podremos encontrar algo mejor». Natalia Gallo y Aitor Peña son una de las jóvenes parejas que resultaron agraciadas ayer en el sorteo de 112 viviendas tasadas que construirá la promotora Amenabar en la orilla derecha del Canal de Deusto, a la altura de Sarriko, en un solar comprado al Ayuntamiento de Bilbao por nueve millones de euros, tres más que el precio de salida del concurso público.

Sabían que la cosa se presentaba difícil porque se jugaban su futuro en un bombo con otras 545 bolas de otros tantos interesados, pero ellos tenían el pálpito. «Llevábamos tiempo tanteando otras zonas e incluso intentamos entrar en otro sorteo en Astrabudua y no nos salió. Esta era nuestra oportunidad», aseguraba Natalia. Desde hace cinco años han ahorrado «como hormiguitas» para abonar la entrada y los primeros pagos. «No tendremos que pedir nada a nuestros padres, vamos a saco».

La ubicación de Zorrotzaurre Barria, aseguran, es inmejorable. Los dos son de Bilbao, pero ella concretamente de Deusto, «y no hay mejor sitio para vivir». El proyecto también le encanta a Rune y a Janire, cuya sonrisa de oreja a oreja les impedía pasar desapercibidos entre los asistentes al sorteo ante notario celebrado en el Palacio Euskalduna. El es «escritor de novela negra» y trabaja en el Zorrotzaurre Art Work in Progress (ZAWP), «dentro de la isla, casi que voy a poder verlo desde la ventana». Además, son dos enamorados de la bicicleta y vivir en una zona «plana y con amplios paseos» les hace especial ilusión. Así podrán olvidarse de las cuestas de Begoña, donde ahora residen de alquiler junto a su hijo de 2 años. «Y encima está cerca del metro y del polideportivo, todo rodeado de verde. ¡Si hasta la cubierta de los edificios será ecológica!», exclaman.

A la izquierda, José Vacarisas estaba exultante tras el sorteo. A la derecha, Roberto Onaindia, emocionado al salir su bola.
A la izquierda, José Vacarisas estaba exultante tras el sorteo. A la derecha, Roberto Onaindia, emocionado al salir su bola. / pedro urresti

Roberto Onaindia también valoraba todos esos aspectos y alguno más. «Me ha tocado un piso, pero todavía no sé si es de dos o tres habitaciones y ni siquiera en qué planta, así que ojalá sea con vistas a la ría, solete todo el día y eso», se ilusionaba. Durangués arraigado en Bilbao desde hace siete años, ahora vive con su novia Rocío frente de La Casilla «y el cambio va a ser brutal». A pesar de la euforia intentaba hacerse de rogar al eludir darle el sí definitivo a Amenabar. «Primero vamos a estudiar bien todas las condiciones antes de aceptar», advertía, si bien le encontraba pocas pegas. De salida, explicaba, el precio no debería ser un obstáculo, «porque ya he estado mirando otros pisos en Atxuri y salen por 340.000 euros. El más caro aquí saldrá más barato».

La inversión necesaria infunde respeto, pero José Vacarisas no pensaba en el dinero tras resultar el penúltimo agraciado del sorteo. «Estoy muy emocionado porque por fin la suerte me sonríe», se congratulaba. No se encuentra a gusto viviendo de alquiler con su mujer y su hijo y necesitaba algo suyo. «Un hogar definitivo, y creo que ya lo hemos conseguido». Así que para él no hay dudas: «Haremos lo que haga falta para pagarlo, pero ya tengo mi propio piso», repetía ilusionado.

Lista de espera

Una joven salía con especial prisa del sorteo mientras mascullaba su mala fortuna. Por un número no había logrado una vivienda en los dos privilegiados bloques de ocho alturas. La última bola mostró el 164 y ella tenía el 165. Aunque todavía albergaba alguna esperanza, ya que a partir de su número se abrirá una lista de espera que irá corriendo si alguien renuncia. Así que en los seis próximos meses se puede presentar la gran oportunidad. Probablemente antes, en apenas cuatro semanas, porque los agraciados tienen de plazo hasta el próximo 2 de junio para presentar a la promotora toda la documentación en regla. Si no lo hacen, pierden la reserva.

En su contexto

203.445
euros más IVA es el precio mínimo de cada una de las 53 viviendas de dos habitaciones y 67 metros cuadrados que habrá en Zorrotzaurre Barria. Hay 59 más de tres dormitorios, de hasta 90 metros cuadrados y 258.433 euros. A estas cantidades hay que añadir 20.000 euros del coste del trastero y el garaje.
Calificación protegida.
Los precios de estos pisos están marcados por el propio Departamento de Vivienda del Gobierno vasco al construirse bajo la calificación de protección oficial en régimen tasado.
Muy pocos sorteos.
Lejos quedan aquellas citas multitudinarias para optar a una VPO. El Gobierno vasco ya no celebra sorteos de sus promociones desde que en 2012 estableció el actual sistema de baremación. Y la crisis había hecho que no fueran necesarios en promociones protegidas privadas. Salvo en zonas tan golosas como Zorrozaurre.