Aitor López de Torre regresa al banquillo del Padura tras el cese de Zigor Goikuria

Aitor López de Torre, en su anterior época en el Padura. / E. C.
Aitor López de Torre, en su anterior época en el Padura. / E. C.

El extécnico se va «con la conciencia tranquila» porque ha dado «confianza a gente joven para ir creando equipo»

ÓSCAR GARCÍA MANCERAS ARRIGORRIAGA.

El Padura recurre a su talismán de las últimas temporadas. Tras una irregular campaña, la directiva ha decidido cesar al ya extécnico Zigor Goikuria y vuelve a confiar en Aitor López de Torre, hombre con el que los de Arrigorriaga han disfrutado de sus mejores momentos en los últimos años. El nuevo mister formaba parte del cuerpo técnico del Zamudio de Tercera División, pero tras la llamada de los de Santo Cristo no dudó. «Valoré la opción de una forma especial porque no es un club cualquiera, si hubiera sido otro equipo de la categoría ni me lo hubiera planteado, pero con el Padura hay una relación muy especial», señala López de Torre.

Fue a mediados de la pasada semana cuando el club decidió recurrir al entrenador bilbaíno. «El equipo había cogido una inercia muy negativa con tres meses sin ganar, y no veían visos de recuperación, necesitaban un cambio y el mejor colocado era yo debido al pasado cercano y al conocimiento de muchos integrantes del equipo», explica López de Torre, que llega con el objetivo de mantener la categoría.

Son décimo cuartos con 30 puntos, lejos de los dos puestos de descenso directo, pero la situación en categoría nacional de algunos clubes vizcaínos amenaza con arrastres. Sobre esa décimo sexta plaza son sólo cuatro los puntos de diferencia. «Este fin de semana se ha complicado la situación con la derrota del Getxo en Tercera, y en Honor la victoria del Apurtuarte reduce la distancia con el puesto que marca el arrastre», analiza. López de Torre se pondrá esta tarde al frente del equipo para preparar la visita del sábado al Aurrera. Esta primera sesión llega tras ganar este fin de semana al Derio. Desde la jornada de Nochebuena el Padura no sabía lo que era sumar de tres en tres. «La victoria es un síntoma claro de que el equipo quiere sacar esto adelante, y estoy muy contento de cogerles con esta bocanada de aliento», considera.

Sin tiempo suficiente

Goikuria, por su parte, celebra que fuera un adiós dulce. «Ha sido una despedida deseada, el equipo hizo un partidazo, hubo trabajo en equipo por parte de todos en momentos de sufrimiento, así que más no puedo pedir», destaca. El ya exentrenador se marcha «con la conciencia tranquila». «Creo que, a día de hoy, los objetivos que marcamos a principio de año están cubiertos, y además he dado la confianza a gente joven para ir creando equipo para años sucesivos», enfatiza.

«En este último partido, que me estoy jugando la vida, acabo con un portero de 22 años, dos centrales de 20 y 23, mediocampo con 19 años, un extremo con 18 y un delantero de 23, por lo tanto muy contento», subraya. Sin embargo, no ha sido suficiente para la entidad. «Cuando el equipo está abajo y sufriendo se requiere de mucho tiempo y dedicación para sacarlo adelante, y mi situación laboral no me lo permitía. Sí que he tenido una extraordinaria dedicación por parte de mis ayudantes del cuerpo técnico, pero parece que no era suficiente», lamenta.

El Galdakao gana al Etxebarri

El resto de la jornada dejó también un vibrante enfrentamiento vecinal en División de Honor. El Galdakao se llevó el derbi ante el Etxebarri por la mínima gracias a un gol de Erik cerca de la media hora de juego. «Victoria importante frente a un buen Etxebarri, un resultado que nos permite seguir enganchados a los puestos de arriba de la clasificación», resumen los ‘dinamiteros’, sextos con 41 puntos, mientras que los etxebarritarras son colistas de División de Honor con 14. Misma puntuación que el club de Santa Bárbara tiene el Arratia. Los de Igorre también se llevaron el triunfo por 1-0, en este caso ante el complicado Erandio. Kerman materializó el único tanto de la tarde al filo del descanso. La próxima jornada se disputarán los duelos Zalla-Arratia, Galdakao-Gatika y Etxebarri-Sondika.