Alertan del riesgo que corren los vecinos de un barrio de Zalla para coger el autobús

La falta de una parada más próxima obliga a recorrer un estrecho arcén para coger el autobús. /J. R.
La falta de una parada más próxima obliga a recorrer un estrecho arcén para coger el autobús. / J. R.

Piden una acera desde el núcleo de La Herrera hasta la marquesina actual, después de que se les haya negado una parada más cercana

SERGIO LLAMAS ZALLA.

Los vecinos de La Herrera, en Zalla, tardan pocos minutos en alcanzar la parada de autobús. El problema es que el camino para llegar hasta allí discurre por un estrecho arcén que en algunos tramos casi les obliga a caminar como un funambulista sobre su cuerda. «En cuanto oyes el ruido de los coches te tienes que parar, porque es que al pasar te peinan», denuncia una de las residentes del barrio, Josune Riancho.

Su hija, de 12 años, coge allí el autobús para acudir a clase. Por eso ella el año pasado inició una recogida de firmas para solicitar a la Diputación una nueva parada de autobús en el barrio, a la altura del número 6. En julio entregó más de 500 apoyos al Consistorio de Zalla, que trasladó la petición al servicio de transporte de viajeros. En octubre la demanda fue rechazada alegando que no se da la distancia suficiente entre las paradas actuales de Las Pedrajas y La Herrera-Ijalde. Ahora el Ayuntamiento ha propuesto a la institución foral la creación de una acera que facilite el uso de la parada existente.

«No pedimos una marquesina, ni ninguna comodidad. Es que allí hay una curva muy cerrada, super peligrosa, y la velocidad de los coches es muy alta. Ya ha habido varios sustos con la gente que sale del bidegorri», remarca Riancho, que recuerda que en invierno, con lluvia o granizo, la visibilidad en esta vía todavía se reduce más.

Curiosamente, en el pasado ya hubo una parada en la zona que solicitan ahora los vecinos. En 2012 fueron ellos mismos quienes plantearon su retirada debido a los problemas de convivencia surgidos con una familia que estuvo temporalmente instalada en el barrio. Según asegura la mujer que inició la petición, y que entonces no vivía allí, un grupo de menores tiraba piedras a los autobuses y a los usuarios del servicio.

Coche para desplazarse

En el barrio viven media docena de familias que dependen principalmente del coche para desplazarse. «Hay una chica embarazada que tiene otro niño pequeño. No sé cómo va a poder ir por ese arcén con un carrito», advirtió Riancho. Por eso, el Consistorio ha solicitado a la Diputación, como entidad responsable de la BI-3651, que construya una acera. «Nos han contestado que haga el proyecto el Ayuntamiento, cosa que no entendemos porque la carretera es de titularidad foral», advirtió el alcalde, Javi Portillo.

Aunque no consta ningún percance con peatones, en el barrio ya existe el precedente de un accidente grave a finales del 2012. Una pareja de 21 años falleció después de que su vehículo colisionara con el autobús que cubría la línea Bilbao-Balmaseda. Entonces la Ertzaintza atribuyó su causa al hecho de que el coche hubiese podido derrapar e invadir el carril contrario, debido a las malas condiciones de la carretera tras una granizada.