Marea humana contra la basura en Arrigunaga

Cerca de 600 personas han participado en esta curiosa iniciativa. /Luis Ángel Gómez
Cerca de 600 personas han participado en esta curiosa iniciativa. / Luis Ángel Gómez

Cerca de 600 personas participan en una recogida popular de plásticos en la playa organizada por la asociación de centros de idiomas de Euskadi

Eva Molano
EVA MOLANO

Las playas acaban recibiendo, siempre, los residuos que terminan en la costa o que arrastran las mareas desde el gigantesco vertedero en el que se ha convertido el mar, donde en 2050 habrá más plásticos de peces. Por suerte, cada vez hay más iniciativas que sirven no solo para concienciar, si no para paliar el problema. Al menos, a pequeña escala. Hace poco, Jon Kortajarena lideró una campaña en Ereaga y casi 600 personas se han citado esta mañana en la playa de Arrigunaga para recoger basura. La limpieza ha contado con el refuerzo de 40 personas de las residencias que Gorabide, entidad orientada a personas con discapacidad intelectual, gestiona en Barakaldo, Basauri, Güeñes y Lanestosa, así como en viviendas de Getxo y Santurtzi, y con el de otras 5 personas de la Asociación Gaude de Getxo. La iniciativa, organizada por la Asociación de Centros de Idiomas de Euskadi (ACIE) en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad, pretendía retirar los residuos que se acumulan en este arenal.

En una mañana espléndida, los asistentes se han hecho con bolsas de diferentes colores para ir metiendo diferentes tipos de residuos en cada una de ellas. Vidrios, plásticos, palitos de chupachups, envoltorios de chicles, redes, colillas.. Incluso han sacado de las rocas tres ruedas gigantes y hasta un televisor. Los residuos han sido pesados antes de que se los lleven los camiones de recogida del Ayuntamiento de Getxo.

El presidente de la asociación de escuelas, Scott Markham, un canadiense que lleva 25 años en Bilbao y que pasa los fines de semana en Llodio en un caserío donde cultiva txakoli, ha explicado que escogieron la playa de Arrigunaga por su acceso fácil. Llevan todo el año trabajando con sus alumnos en diferentes proyectos de concienciación. «Los laterales de la playa, donde no llegan las máquinas, es donde más proliferan los microplásticos», explica. Tuvieron que pedir permiso a Costas, al Ayuntamiento, y cuentan con la colaboración de Aketza Sánchez, otro activista contra el plástico que siempre organiza campañas de recogida en Plentzia.

La playa estaba jalonada de grupos que trabajaban como hormiguitas. Pedro Fernández y Antón Lasarte viven en la residencia de Lanestosa de Gorabide y recogían sin parar junto a otros dos voluntarios. «Con este tipo de actividades, se sienten más integrados en todo lo que se hace», explicó una de las monitoras. Familias con niños y muchos, muchos jóvenes sembraban la esperanza. «Estamos encontrando plástico y luego colillas y cosas así. Estamos apuntados al programa de Multikirolak de Getxo y te mandan información de las actividades y decidimos apuntarnos», explicó una madre de Algorta que iba con sus dos pequeños. «Dicen que hay 64 ruedas más», explicaban muy indignados Alejandro Díaz, Zuri Doncel y Uxue Santa Eufemia, de entre 20 y 24 años y llegados desde Barakaldo. Se enteraron de la campaña a través de Facebook y no dudaron en apuntarse.

«Fardamos de costa, y está hecha una mierda»

«Nos pareció guay hacerlo. Deberíamos hacer esto en muchísimos sitios, pero te tienen que firmar un montón de papeles y autorizaciones, tienes que tener unos seguros... Y me parece una iniciativa que hace mucha falta. Hemos sacado plástico, medias, redes, vidrios... Todo esto lo trae el mar y no va a dejar de venir. Fardamos de costa y está hecha una mierda. Nos gustan estas iniciativas, haces algo por el planeta, pasas una mañana agradable y no nos ha costado dinero, la gasolina y ya está», decía Uxue. África Robledo y Noa Apraiz, de 16 años, han decidido también poner su granito de arena contra el cambio climático y para salvar a los peces, que ingieren los residuos pensando que se trata de comida y mueren sin remedio. Cargaban con una manguera de lavadora. «Hemos encontrado envoltorios de chicles, gominolas, palos, de todo. Nos enteramos por WhatsApp. Es la primera vez que venimos a recoger, porque a la campaña de Kortajarena no pudimos venir», explicaban.