Durango se opone al gazteleku que Saputxiki reclama de forma inmediata

Saputxiki reclama un espacio público para que la juventud pueda reunirse y desarrollar actividades. / M. D.
Saputxiki reclama un espacio público para que la juventud pueda reunirse y desarrollar actividades. / M. D.

La oposición aboga por habilitarlo en alguno de los edificios públicos en desuso, mientras que el equipo de gobierno lo aplaza hasta realizar un proceso participativo

MANUELA DÍAZ DURANGO.

Ni ludoteca ni gazteleku esta primavera. Si hace unos días la asociación Saputxiki Durangoko Familiak adelantaba que no se abriría una ludoteca porque la opción de alquilar durante dos meses un local que le ofrece el Ayuntamiento no es viable, ahora la Corporación frena su propuesta para acondicionar un gazteleku de manera inmediata. La negativa obedece a que, al igual que en la propuesta de la ludoteca, se quiere llevar a cabo un proceso participativo abierto a la ciudadanía. Desde la oposición, por su parte, criticaron la propuesta y optaron por agilizar la apertura de un espacio para la juventud y los menores en edificios públicos en desuso.

El equipo de gobierno -PNV y PSE- aprobó ayer en pleno con el voto de calidad de la alcaldesa, Aitziber Irigoras, que la apertura «inmediata» de un posible gazteleku solicitado por la asociación Saputxiki tendrá que aplazarse hasta que se desarrolle un proceso participativo. Según apuntó el ejecutivo local, el municipio cuenta con numerosas actividades para el sector juvenil. Para dar forma a un gazteleku hay que iniciar un proceso en el que tomen parte la juventud , asociaciones culturales, deportivas y de tiempo libre, además de educadores y familias para lograr así un «diagnóstico objetivo de la situación», con los datos económicos sobre la mesa para establecer una propuesta adecuada a las necesidades de la juventud duranguesa.

Desde la asociación, los representantes presentes en el salón de plenos insistieron en la labor de educación no formal que desempeñan estos centros y animaron al Consistorio a sumarse a una línea que se lleva a cabo desde hace años en Amorebieta, Zaldibar, Eibar, Elgoibar, Urduliz e incluso recientemente en Elorrio. En el caso de Amorebieta, que abre los siete días de la semana, cuenta con una programación, talleres y una sala de música insonorizada.

Ludoteca, en «vía muerta»

Las portavoces del PNV y PSE, Goiztidi Díaz y Pilar Ríos, insistieron en que el Ayuntamiento de Durango lleva a cabo desde el área de Juventud, y de manera transversal, con la biblioteca, Andragunea y San Aguntin, diversas actividades para este colectivo. Prueba de ello es el programa Domekaëro, que desarrolla actividades puntuales y talleres para el público joven, descuentos con la Gazte Txartela para entradas all teatro, charlas literarias, o el apoyo y cesión de espacios para colectivos como Atara Zarata Antzerki, entre otros.

Pese a estas actividades, la oposición reclamó un «espacio de encuentro» en la villa. «No nos podemos quedar atrás con respecto a otros municipios», señaló Julián Ríos. El portavoz de Herriaren Eskubidea urgió a elaborar un plan integral de juventud en Durango y apostó por rehabilitar el antiguo hospital de San Agustín para potencia rla vida social, cultural, asociativa con un centro sociocultural intergeneracional en el que tengan cabida tanto la ludoteca como el gazteleku, además de salas de uso comunitario y artístico y actividades dirigidas a la tercera edad.

En el caso de EH Bildu, sendos espacios podrían albergarse en las antiguas oficinas de Correos. A su juicio, la propuesta de alquilar unos locales hasta que se realice un proceso participativo no es sino un «parche» de un proyecto que aseguran se encuentran, «en vía muerta». Además recordaron que desde hace más de una década su grupo lleva demandando espacios como en su día fue habilitar el pabellón multiusos de Landako para el ocio de los más pequeños.

Iker Urkiza, de la coalición soberanista, propuso que la villa de Durango se sume a la red de ciudades amigables con la infancia que impulsa espacios útiles y atractivos. Planteó, además, el uso de la euskera y colaboración con las escuelas para empoderar a la juventud, hacer un buen uso de los espacios públicos y «diseñar espacios de juego de forma participativa, con materiales naturales y teniendo en cuenta la diversidad funcional», explicó el concejal de EH Bildu.