Con el Alakrana en el recuerdo: tensa calma desde 2017

El Alakrana, protegido por un buque de la Armada./Archivo
El Alakrana, protegido por un buque de la Armada. / Archivo

JULEN ENSUNZA

Los atuneros vascos viven desde 2017 una situación de tensa calma en aguas del Índico. El último ataque constatado a un buque bermeano por parte de los piratas somalíes data precisamente de octubre de ese año cuando una lancha persiguió al 'Galerna III', perteneciente a la empresa Albacora, mientras faenaba al noroeste de la isla de Mahé. Las maniobras de evasión y los disparos disuasorios lanzados por los vigilantes resultaron suficientes para truncar el intento de asalto. El anterior incidente tuvo lugar en 2012. De hecho, en octubre de aquel año, el 'Izurdia', de la compañía Atunsa de Bermeo, consiguió eludir el abordaje, al igual que lo había hecho ocho meses antes el 'Eroxape'. En 2011 fueron el 'Albatun Dos', el 'Felipe Ruano' y el 'Draco' los que se vieron acosados, mientras que en 2010 el número de intentos de abordaje se disparó hasta los 15 casos.

El caso más grave ocurrió en octubre de 2009 cuando piratas somalíes secuestraron el buque 'Alakrana', con base en Bermeo, y mantuvieron retenidos 47 días a su tripulación. Desde entonces, buques españoles han sido objeto de cerca de un centenar de ataques.