«Hago apología de la igualdad», se defiende la autora del polémico cartel del 8-M de Ermua

«Hago apología de la igualdad», se defiende la autora del polémico cartel del 8-M de Ermua

Algunos han visto en el pasquín ecos del pasado terrorista que dejó en el pueblo zarpazos especialmente duros. «Mi cartel hace apología de la igualdad y del feminismo», clama la autora, «sorprendida» y dolida por este escándalo

EL CORREO

Los ayuntamientos llevan preparando el día de hoy desde hace tiempo: concentraciones, actos, folletos, carteles... todo lo necesario para apoyar la reivindicación feminista. Y el de Ermua, también. Sólo que, a veces, la mejor intención puede tomar derroteros extraños. Es lo que ha pasado con su cartel para el 8-M. Tras realizarse un concurso para elegir el mejor pasquín, ganó un trabajo que muestra a una mujer, la típica ama de casa de las publicidades de los años 50, con su delantalito primoroso, una bomba en una mano y la cara embozada, en plan guerrilla callejera. Estéticamente bonito, retro, controvertido y con un lema explosivo: 'El machismo me revienta'. No a todo el mundo le ha gustado. Ni al alcalde. Pero sí a muchos vecinos. De hecho, en Ermua ha habido cierta polémica y algunos foros ciudadanos critican en las redes sociales que ha sido «secuestrado». Si ha sido colgado, desde luego, ha sido en pocos sitios y muy tarde, hace solo tres días, según denuncian. Extremo que han negado desde el Consistorio.

Pero la polémica del pueblo, que no es nueva, ha dado hoy un salto estratosférico cuando medios de comunicación nacionales y personas relevantes se han hecho eco de la controversia. Según su interpretación, es improcedente que en un pueblo como Ermua, recordado por muchos ciudadanos del país como el lugar de origen de Miguel Ángel Blanco, haya elegido un cartel que se inspira en bombas y parafernalia que recuerda al terrorismo. Un diario digital nacional ha hecho hincapié en que el cartel haya sido elegido precisamente en el pueblo de Miguel Ángel Blanco, donde nació lo que se dio en llamar 'el espíritu de Ermua'. La televisiva Ana Rosa, por su parte, también ha tocado el tema en su programa. Y Rosa Díez, cofundadora de UPyD, ha manifestado su malestar en Twitter. «¿Esto es el feminismo? ¡Qué asco!».

Ante este revuelo, el alcalde de la localidad, el socialista Juan Carlos Abascal, recalca que «desde el principio mostré mi disconformidad con el cartel, precisamente por la inclusión de la bomba». Además, dice sentir «rabia», sobre todo, porque considera «que no ha habido mala intención» y porque su localidad, subraya, es «pionera en políticas de igualdad». Así, considera que ha habido «intereses y excusas» para sacar a la calle esta polémica y engordarla. Algo que lamenta, porque hoy es un día para hablar de igualdad. Ante todo, el regidor ha querido recalcar que a él el cartel tampoco le gusta. «No me parece afortunado. Ni creo que represente a buena parte de las mujeres del municipio», aclara. Por ello, indica que, esta polémica va a marcar un antes y un después y que se van a cambiar las bases de los concursos de carteles -de fiestas, carnavales...- para tener especial cuidado con los elementos sexistas, violentos -«como en este caso una bomba»- o racistas que puedan presentar. Sobre las acusaciones de 'secuestro' del cartel, Abascal se muestra tajante: «De eso nada. Está presente en los folletos que anuncian las actividades para hoy. Y colocados en los espacios habilitados para ello. Repito, creo que hay colectivos que están buscando la polémica».

«Totalmente desmesurado»

La autora del cartel, Sonia García, está «sorprendida» por este escándalo «totalmente desmesurado». Y dolida. «Mi cartel hace apología de la igualdad y del feminismo. Como persona, me molesta muchísimo que me relacionen con nada que tenga que ver con el terrorismo. Y lo dice gente que no me conoce de nada. Ya es hora de que en Euskadi nos olvidemos un poco de eso, ¿no?», clama. Para ella, al único terrorismo al que puede hacer referencia su cartel es al «terrorismo contra las mujeres». Ella indica que con su trabajo ha querido «romper el estereotipo de la mujer complaciente». «Ver indicios de apoyo al terrorismo en él es una falta de respeto hacia mí y hacia el jurado que lo eligió en febrero -destaca-. Que por un puñetero cartel de pueblo se haya montado este lío... es muy triste. Hoy es un día para hablar de igualdad, no de esto». A pesar de todo, Sonia, diseñadora gráfica y vecina de Ermua, quiere aclarar que ella se siente «muy apoyada en el pueblo». «Donde no ha llegado el cartel, la gente ha hecho impresiones -dice orgullosa-. Muchos comerciantes lo han fotocopiado para colocarlo en sus negocios. Ha tenido mucha aceptación».

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