El ballet inunda Zorroza en recuerdo de su querida Alazne

Alazne López, durante su etapa en el Ballet de la Opera de Hannover, donde estuvo un año. /El correo
Alazne López, durante su etapa en el Ballet de la Opera de Hannover, donde estuvo un año. / El correo

El polideportivo acogerá el sábado un festival con figuras internacionales que conocieron a esta joven fallecida de muerte súbita hace cuatro años

JOSÉ DOMÍNGUEZ

«A pesar de llevarme apenas cuatro años, era como mi mentora, siempre seguí sus pasos». Aitor Galende es hoy una promesa hecha toda una realidad. Un bailarín que triunfa en el Birmingham Royal Ballet y que este sábado actuará en el festival que a partir de las 19.00 horas acogerá el polideportivo de Zorroza para recordar a Alazne López, una vecina del barrio con una excepcional proyección artística internacional que falleció por muerte súbita un 9 de mayo de hace cuatro años, cuando ya se había hecho un nombre en la compañía de la prestigiosa Ópera Estatal de Dortmund. El memorial se celebrará el mismo día en que ella habría cumplido 26 años.

Galende interpretará una pieza clásica de 'La Cenicienta' y una coreografía propia que ha llamado 'Recuerdo' por sus guiños a un pasado en el que la propia Alazne tuvo su protagonismo. Los dos empezaron en la escuela de Igor Yebra en Bilbao y ella dio el salto a la English National Ballet School de Londres tres años antes que él. «Me contaba sus avances, cómo era la vida en la capital británica, me aconsejaba para prepararme y no dejaba de decirme que me lanzara a la aventura», asegura.

«Tenía un duende dentro. Era salir a bailar y olvidarse del mundo, ni se enteraba si la veían cuatro o cuatro mil»

«Tenía un duende dentro. Era salir a bailar y olvidarse del mundo, ni se enteraba si la veían cuatro o cuatro mil» Amale Etxebarria

La recuerda siempre así, «activa, cariñosa y con una inmensa sonrisa en la boca, sobre todo en el escenario». Amale Etxebarria, la madre de Alazne, confirma que cuando su hija actuaba se transformaba, «tenía un duende dentro». «Aunque lo estuviese pasando fatal, decía que era salir a bailar y olvidarse del mundo, ni se enteraba si la miraban cuatro o cuatro mil personas». Y con su sonrisa. También ella así la recuerda.

Fue tal el impacto de su pérdida, «me dio tanta pena que se cortase su vida así y no pudiese disfrutar de su sueño, que no lo dudé cuando me propusieron este memorial». El Ayuntamiento ya había reconocido a su pequeña al ponerle su nombre a un jardín en Zorroza. «Desde la asociación de vecinos y de la de comerciantes me animaron a hacer algo que, además de recordar a Alazne, enriqueciese la vida cultural del barrio». La propuesta le gustó y el apoyo la convenció. «Desde entonces muchos vecinos me ayudan, sobre todo los amigos de mi hija, que se vuelcan y hacen de todo: vender entradas (dos euros), colocar carteles, organizar actuaciones... son increíbles», les agradece. El sábado también actúan excompañeros de Alazne como los bailarines Sara Echévarri y Beñat Urrutia, el Ballet Olaeta, la bertsolari Maider Barañano, los pianistas María Solinis e Imanol Casan, las sopranos Irene Sorozabal y Elena Jimeno, el grupo flamenco 'Sal y y pimienta', el violinista Imanol Zanborain y la artista Amparo Olmeda.