Los pacientes vascos recibirán cursos de formación en los ambulatorios de su comarca para aprender a controlar su enfermedad. El objetivo de que el domicilio particular se convierta en el nuevo centro de salud -con servicios como la teleasistencia- obligará a los pacientes crónicos a hacerse «más responsables» de sus patologías. En este sentido, el consejero de Sanidad aspira a que los usuarios se conviertan en personas «expertas» en sus dolencias, lo que contribuirá a «mejorar su calidad de vida» y «reducir la presión asistencial». Las primeras experiencias piloto -el proyecto está en fase de «preparación y diseño»- se pondrán en marcha en cinco o seis centros de salud de la red pública vasca a lo largo de este año. Osakidetza organizará grupos de trabajo en los que los usuarios recibirán información sobre su patología, además de «aprender a cuidarse por ellos mismos».
La educación y formación del enfermo crónico constituye uno de proyectos estratégicos sobre los que gira el nuevo modelo asistencial propuesto por Rafael Bengoa, basado precisamente en la atención a los pacientes con enfermedades incurables. «Los estudios de evaluación realizados en otros países demuestran que las personas formadas para gestionar su enfermedad tienen mejor estado de salud que las que dejan su cuidado exclusivamente en manos de los médicos», según explicó el consejero durante la comisión parlamentaria celebrada ayer en Vitoria.
Los cursos serán presenciales y estarán dirigidos por los propios enfermos. «Se trata de desarrollar un proceso estructurado para los usuarios, que consiste en la educación conjunta con y por otros pacientes», precisó Bengoa. El consejero reconoció que la puesta en marcha del proyecto -denominado método Stanford- es «difícil», pero augura resultados «espectaculares». «Las personas que han conseguido controlar su enfermedad crónica son capaces de transmitir la información sobre la patología en cuestión mejor que los propios profesionales sanitarios», explicó el titular de Sanidad.
Enfermera de enlace
La atención a enfermos crónicos se completará con la puesta en marcha del sistema multicanal, que supondrá «una nueva forma de relacionarse con el sistema sanitario». Los pacientes podrán realizar todo tipo de consultas a través de un número que el departamento habilitará para evitar que los usuarios se desplacen hasta el ambulatorio cada vez que tengan una duda con la medicación o quieran resolver una urgencia. La enfermería también va a jugar un «papel fundamental» en la reforma. Tendrá un «mayor protagonismo» al ser la figura encargada de hacer el seguimiento de los pacientes crónicos. La denominada enfermera de enlace diseñará y coordinará un «plan de cuidados» que el usuario deberá seguir para «transitar por el sistema sanitario», precisó Bengoa durante su comparecencia para exponer la estrategia de atención a pacientes con enfermedades incurables. Sanidad se ya se ha puesto en contacto con la facultad de Enfermería para que incluya asignaturas relacionadas con las nuevas funciones del colectivo. Osakidetza también intensificará las campañas preventivas de control. «Sabemos que este cambio es complejo. No es un proyectito», concluyó Rafael Bengoa.