Las únicas empresas que optan a asumir la gestión del centro de protección de menores Residencia Iregua arrastran, según UGT, un largo historial de denuncias de abusos y malos tratos a menores en muchos centros por ellos gestionados. Las firmas son Diagrama y O'Belén, «dos empresas disfrazadas de ONGs», según el sindicato.
Según Mercedes Daroca, delegada de la Residencia Iregua, Diagrama se expande rápidamente con la privatización de los centros de menores. «Ya en 2001 sufrió el cierre de tres de sus centros después de que la Fiscalía encontrase a un menor de catorce años amarrado a una cama con cinta americana», explicó.
Además, de acuerdo a las informaciones recopiladas por el sindicato, es común que en los centros de Diagrama «se produzcan sistemáticamente violaciones de los derechos humanos». Entre ellas, Daroca destacó el empleo de celdas de aislamiento -llamadas «habitaciones para pensar»-, la medicación forzosa, violación de la libertad de comunicaciones y uso de contención mecánica.
«Torturas»
Además, la Fiscalía de Madrid abrió una querella contra esta fundación por «delitos de torturas y malos tratos», que concluyó con el cierre de tres centros de menores gestionados por Diagrama en Madrid. Según los datos de la Consejería de Servicios Sociales de Madrid, «se debe a que han considerado que los métodos educativos empleados para la corrección de la conducta de los menores no eran los adecuados». Por los mismos motivos, dijo Daroca, se cerró otro centro en el País Vasco y en Andalucía se presentaron 72 denuncias contra esta entidad.
Según UGT, O'Belén se caracteriza por ser una de las entidades «cuyos centros salieron peor parados en el informe que el Defensor del Pueblo presentó en febrero de 2008». Picón del Jarama es uno de los centros que peores referencias obtuvieron. Se denunció una sala de contención física de los menores. «Durante el último año hubo 8 bajas voluntarias de los 23 trabajadores. Muchos han denunciado vejaciones que los menores recibían en los centros, teniendo como repercusión la expulsión de su puesto de trabajo», explicó Daroca.
A esto, añadió, se suma que hace 24 meses apareció sin vida un menor en una celda. Se había suicidado. De igual modo, otros dos jóvenes murieron, «uno al intentar escapar del centro y otro en extrañas circunstancias». Varios centros de O'Belén también han sido clausurados. Naciones Unidas y Amnistía Internacional también se han pronunciado.
UGT solicitó a Servicios Sociales que paralice de inmediato la «reorganización administrativa» de Iregua y que no rompan los proyectos educativos y de reinserción de estos jóvenes.