La defensa del dueño de la finca pide un careo entre su cliente y el padre de Julen

Imagen de archivo del dueño de la finca, junto a sus abogados, a su llegada a los juzgados./
Imagen de archivo del dueño de la finca, junto a sus abogados, a su llegada a los juzgados.

Los abogados de David Serrano solicitan que se practiquen nuevas pruebas en la causa abierta por la muerte del pequeño en Totalán

ALVARO FRÍAS

Tal y como tenían previsto, los letrados que representan a David Serrano, el dueño de la finca de Totalán en la que estaba el pozo por el que Julen se precipitó, han apurado el plazo otorgado a las partes por la magistrada que investiga la muerte del menor para pronunciarse sobre si consideran necesario practicar nuevas pruebas en este caso. La respuesta del despacho de abogados Lawbird Legal Services, que representa a Serrano, ha sido afirmativa y han pedido que se lleve a cabo un careo entre su cliente y el padre del pequeño, José Roselló.

Así se recoge en el documento que los letrados han enviado a la titular del Juzgado de Instrucción número 9 de la capital, en el que se argumenta su petición indicando que se aprecian diferencias en los testimonios presentados por ambos tanto ante la Guardia Civil como en sede judicial. Los letrados plasman en el escrito algunas frases de Roselló, insistiendo en que no queda claro si Serrano informó de que tuvieran cuidado con los pozos que había en la finca al llegar o pasada media hora.

Además, desde el despacho se asegura que el padre de Julen llega a corroborar que su cliente había tapado el pozo con bloques de hormigón. Estas son algunas de las cuestiones que los abogados pretenden dilucidar con el careo entre estas dos personas, según afirma el director del bufete, Antonio Flores.

No es la única prueba que han solicitado que se practique. De hecho, se ha pedido que se lleven a cabo hasta dos careos más. Uno de ellos sería entre Serrano, único investigado en esta causa por un supuesto delito de homicidio por imprudencia, y Antonio Sánchez, el pocero que realizó la perforación por la que se precipitó Julen, así como otro entre el pocero y su ayudante.

«Lo que pretendemos con todas estas cuestiones es que se llegue hasta el fondo de este asunto», señala Flores, a la vez que recuerda que el peligro de ese pozo no era reconocible, ya que su cliente nunca imaginó que por ahí pudiera precipitarse un niño y su advertencia iba dirigida a algún tipo de lesión menor.

Finalmente, en el escrito enviado a la jueza, desde el despacho se pide al juzgado que se requiera al pocero para que presente el plan de seguridad y salud de las obras. Al respecto, Flores insiste en que es una cuestión «muy importante» en cuanto a los trabajos desarrollados en el pozo y a la posible responsabilidad del pocero. En el documento se indica que Sánchez dijo que lo tenía y se ofreció a presentarlo en sede judicial, algo que a día de hoy aún no habría hecho.

Desde el despacho vienen defendiendo que, si existen responsabilidades penales en este caso, deberían recaer sobre el hombre que hizo el pozo por el que se precipitó Julen, ya que consideran que lo dejó destapado y no cumplió con la normativa. Además, aseguran que el pocero mintió cuando declaró como testigo ante la jueza.

La defensa de Serrano ha sido la última de las partes en pronunciarse sobre la situación del caso después de que la jueza las cuestionase tras conocerse el informe definitivo de la autopsia de Julen, en el que se indica que el pequeño murió a consecuencia de los traumatismos sufridos en la caída. En cuanto a la Fiscalía, aseguró que no ve necesario que haya más investigados en el caso de Julen, mientras que los padres del niño pidieron seguir adelante con el procedimiento contra el dueño de la finca.