La Fiscalía vasca admite su «preocupación» por la creciente violencia de los menores delincuentes

Uno de los detenidos por el asesinato de una pareja de ancianos en Otxarkoaga es conducido al registro de su vivienda ./E. C.
Uno de los detenidos por el asesinato de una pareja de ancianos en Otxarkoaga es conducido al registro de su vivienda . / E. C.

Destaca el aumento de robos con intimidación, los casos de violencia de género y familiar y las lesiones a cargo de adolescentes

AINHOA DE LAS HERAS

La Fiscalía del País Vasco admite en su memoria correspondiente a 2017 hecha pública ayer su «preocupación» por la «creciente violencia en los delitos que se investigan de menores» y destaca el aumento de los robos con intimidación, la violencia de género y en el ámbito familiar y los delitos de lesiones. Menciona entre otros casos, los del grupo de cuatro menores que, a modo de «manada» copiaron la actuación de Sanfermines actuando conjuntamente contra una menor tutelada por la Diputación foral y en acogimiento residencial en hogar de protección, en Barakaldo en diciembre de 2017. También se refiere al homicidio de Ibón Urrengoetxea, 'Urren', sin mencionarlo explícitamente. Según la Fiscalía, «las filtraciones a la prensa y las redes sociales provocaron una gran alarma social, especialmente por la intervención en los hechos de un menor de 14 años y otro de 16, cuya detención no pudo realizarse hasta enero de 2018».

En cuanto al menor de 13 años que quedó fuera de la causa al ser inimputable, asegura el Ministerio público en su informe que había previamente «incoación de riesgo del que se había dado ya cuenta al ente foral». A raíz del caso, la Diputación asumió la tutela de esta chico, que quedó internado en un centro de protección. No se incluye en esta memoria el doble asesinato de Otxarkoaga, protagonizado presuntamente también por tres menores de 14 y 16 años que está siendo juzgado estos días, ya que se produjo el 18 de enero de 2018.

También menciona el incendio registrado el 12 de diciembre de 2017 en el centro de primera acogida para menores de edad acompañados de Amorebieta. Se ordenó el internamiento en un centro cerrado de un menor. El fuego provocado supuso la evacuación del servicio y la reubicación de 15 menores con investigaciones penales por varios delitos en el centro de El Vivero, que estaba cerrado desde 2014. En opinión de la Fiscalía, esta medida tenía que haber sido «temporal y excepcional», ya que los menores se encuentran allí «en condiciones pésimas en un estado demasiado prolongado en el tiempo, incluso después de la visita de inspección».

El Ministerio público recuerda que las diputaciones «están obligadas a intervenir directamente, con inmediatez y eficacia ante toda situación de riesgo o peligro para el bienestar del menor y adoptar todas las medidas necesarias y convenientes de contenido educativo e interdisciplinar», mientras que el Ministerio fiscal deje «ejercer la vigilancia de esa actuación administrativa».

Clanes, no bandas

Así, en Bizkaia se registraron 1.496 asuntos como diligencias preliminares, 199 más que el año anterior, y se incoaron 647 expedientes, 147 más que en 2016. En Gipuzkoa, las diligencias preliminares fueron 867 frente a las 817 del año anterior y en Álava, 528, de las que 213 pasaron a expedientes de reforma. «El aumento y gravedad» de los delitos protagonizados por menores ha generado un «exceso de trabajo en la oficina de menores» sin que se haya ampliado la plantilla y, confiesa, ha generado «cierto retraso» en la tramitación de los delitos leves, que han desencadenado «lamentablemente alguna prescripción sin imposición de medida alguna a los menores infractores».

«La nula tolerancia a la frustración» y el hecho de que «los padres no frenen los impulsos consumistas de sus hijos» subyace, según la fiscal delegada de Álava, detrás de estas conductas. «La marginalidad ha llegado a convertirse en el 'modus vivendi' para algunos clanes familiares», cuyos jóvenes, «se tornan, si cabe, más violentos y se aferran a sus raíces como modo de justificarse. Como si la circunstancia de su nacimiento y su pertenencia a una determinada familia les abocara a la carrera delictiva», añade.

Su colega en Bizkaia reconoce que en ocasiones los robos con intimidación tienen como finalidad «sustraer los teléfonos móviles», aunque la violencia ejercida ha sido de escasa entidad. «Se trata de una intimidación de actuación en grupo frente a otros menores de corta edad». «Hay brotes específicos de delincuencia y conductas antisociales», pero la Fiscalía rechaza hablar de «bandas juveniles» y cree más adecuado referirse a «pequeños grupos de menores, nacionales o menas, tutelados por la Diputación», afirma en referencia a la oleada de asaltos a adolescentes que se atribuyó a 'The Gueto Family', desmantelada por las detenciones de la Ertzaintza.

Especial inquietud suscita en la Fiscalía el aumento de delitos de violencia de género y en el ámbito familiar cometidos por «varones entre los 15 y los 17 años», en los que había «convivencia con violencia física reiterada». En estos casos, señala el dictamen, se han adoptado «medidas de alejamiento como si de adultos se tratara, o incluso escolta policial, visto el riesgo y la vulnerabilidad de la víctima».

La memoria fiscal de 2017 aprecia también un incremento de los delitos de índole sexual (630, frente a los 531 de 2016), especialmente de las agresiones sexuales y los abusos, y constata un «fortísimo incremento» del 290% de los casos de pornografía infantil, que vincula con las operaciones policiales desarrolladas en este ámbito.

Las claves

1.496
asuntos se registraron en 2017 en la Sección de Menores de Bizkaia, 199 más que el año anterior, 867 en Gipuzkoa y 528 en Álava.
630
delitos de índole sexual se contabilizaron en el País Vasco el año pasado, frente a los 531 de 2016, lo que supone un aumento del 18%. Crecieron un 290% los casos de pornografía infantil.
Razones.
«La nula tolerancia a la frustración» y «el impulso consumista» subyacen detrás de estas conductas

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