21 instituciones renuevan en Bilbao su compromiso con el euskera

Representantes de las 21 instituciones presentes en el patronato del centenario de Euskaltzaindia posan en el Palacio foral. :/Borja Agudo
Representantes de las 21 instituciones presentes en el patronato del centenario de Euskaltzaindia posan en el Palacio foral. : / Borja Agudo

El Patronato de Honor del Centenario de Euskaltzaindia se ha constituido este viernes en el lugar donde hace cien años nació la institución

Elena Sierra
ELENA SIERRA

El acto más institucional de todos los que Euskaltzaindia ha preparado para la celebración de su primer centenario (del que ya se han realizado algunas acciones, pero que comenzará en septiembre y se alargará hasta octubre de 2019) tuvo lugar este viernes a mediodía en la Diputación de Bizkaia. Fue el lugar en el que hace cien años se propuso la creación de una academia que velara por el futuro de la lengua y la cultura vascas, y por tanto el elegido para renovar el compromiso de instituciones de todos los territorios en los que se habla el euskera, a este y al otro lado de los Pirineos. Tras la reunión plenaria de julio, que se realizó en la sala de gobierno del Palacio foral, se constituyó el Patronato de Honor del Centenario, conformado por veintiún miembros.

Entre ellos, por supuesto, la Diputación de Bizkaia, la que le dio el primer impulso a la Academia con la aprobación de la propuesta presentada en enero de 1918 y que este viernes mostraba su apoyo invitando al edificio de Gran Vía a los representantes de las otras veinte que están en el Patronato de Honor: el Parlamento y el Gobierno vascos, las diputaciones de Gipuzkoa y Álava, el Parlamento y el Gobierno navarros, la Mancomunidad Única de Iparralde (Euskal Hirigune Elkargoa), el Gobierno de España, la Asociación de Municipios Vascos (Eudel) y la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC/NUKF), los ayuntamientos de Bayona, Bilbao, Vitoria, San Sebastián, Pamplona, Maule y Saint Jean Pied de Port, la Real Academia Española, la Real Academia Galega y el Instituto de Estudios Catalanes. Estas tres últimas, además, estuvieron invitadas a la sesión plenaria de Euskaltzaindia, en un gesto que hace visible esa «conexión del euskera con las otras lenguas y culturas» con las que convive que el presidente, Andres Urrutia, mencionó en su discurso. A todas las animó a trabajar conjuntamente para lograr un futuro mejor para cada una de las lenguas, y de las sociedades que las hablan.

Más ágil, más viva

Urrutia quiso destacar también que el lema de la casa, 'Ekin eta jarrai', sigue siendo igual de válido que cuando se creó. Se ha hecho mucho por recuperar, renovar, fijar, unificar, transmitir y extender la lengua, y mucho es lo que se va a seguir haciendo para mantener esa comunidad de hablantes. «Euskaltzaindia ha conformado y sostenido una verdadera e importante comunidad científica durante estos cien años, impulsando también otras realidades que hoy en día son referencias incuestionables de la cultura vasca, tales como el euskera batua o estándar, el movimiento de las ikastolas, las campañas de alfabetización, los campeonatos de bertsolaris, la creación literaria y la traducción».

Como en otras ocasiones, el presidente hizo una mención al uso de las nuevas tecnologías para asegurarse de que la casa y la lengua se afianzan también en el siglo XXI. Se trata de construir una Academia más ágil, más viva, más cerca de la ciudadanía, a la que tiene que dar servicio y respuesta. «Euskaltzaindia somos todos, y todas».

En el acto de este viernes pudieron escucharse las palabras de las autoridades «comprometidas». Entre ellas, el lehendakari, Iñigo Urkullu, que quiso remarcar dos hitos de vital importancia en la historia llena de «altibajos, de luces y de sombras» de una lengua tan antigua y que, en algunas épocas, parecía condenada a la extinción. «La creación de la propia Euskaltzaindia y la del batua abrieron de par en par las puertas del futuro al euskera». Y es que la Academia celebra sus cien años de vida, pero el idioma unificado, que propicia que puedan entenderse euskaldunes de una punta a otra del territorio en el que se habla, cumple ya los 50. De hecho, los dos primeros actos del programa del centenario lo tendrán como eje. Serán las jornadas sobre la aportación del País Vasco francés al euskera unificado en Bayona (en septiembre) y sobre la propia unificación en Aranzazu, donde nació (en octubre). El año que viene se tratarán los derechos lingüísticos, la pronunciación, los dialectos, la literatura, la onomástica, la gramática y las nuevas tecnologías y el euskera. Son los ámbitos de actuación y materias de una institución de la que han formado y forman parte más de 500 personas entre académicos de número, honorarios y correspondientes.

«Crear. Unir. Usar el euskera. Este es el futuro de nuestra lengua», dijo el lehendakari al término de su intervención. Unai Rementeria, diputado general de Bizkaia, recordó, por su parte, la labor de los maestros en las tareas de transmisión del euskera. Beñat Arrabit, vicepresidente de la Mancomunidad Única de Iparralde, hizo hincapié en que la Academia siempre ha tenido en cuenta la realidad del otro lado de los Pirineos y ha incluido a los vasco-franceses en su funcionamiento. Ana Ollo, consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales del Gobierno de Navarra, se refirió a la «lingua navarrorum» como «una lengua que nos trasciende, un vehículo de convivencia, un patrimonio común». Y el diputado general de Álava, Ramiro González, mostró su agradecimiento por «ayudarnos a preservar» el euskera, tras ofrecer algunas cifras sobre el estado de la lengua vasca en su territorio.

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