El cráneo herido del neandertal

Un neandertal se retira herido durante la caza en grupo de un rinoceronte lanudo. /Gleiver Prieto
Un neandertal se retira herido durante la caza en grupo de un rinoceronte lanudo. / Gleiver Prieto

Un estudio demuestra que sufrían el mismo nivel de lesiones en la cabeza que nuestros antepasados y, por tanto, su vida no era mucho más peligrosa

Luis Alfonso Gámez
LUIS ALFONSO GÁMEZ

Parece que la vida de los neandertales no era tan dura y peligrosa como creíamos, que esa idea se basa en una interpretación errónea del registro fósil. Según un estudio que publica la revista 'Nature', los neandertales, que se extinguieron hace unos 40.000 años, sufrían traumas en el cráneo y el cuello con la misma frecuencia que sus contemporáneos 'Homo sapiens'.

«Nuestros hallazgos refutan la hipótesis de que eran más propensos a las lesiones en la cabeza que los humanos modernos, en contra de la percepción común. Por lo tanto, creemos que los comportamientos neandertales habitualmente citados que conducen a altos niveles de lesiones deben ser reconsiderados», afirma la paleoantropóloga Katerina Harvati, de la Universidad de Tubinga y directora del trabajo.

Tradicionalmente se ha pensado que el alto número de heridas detectadas en cráneos de neandertales se debía a un comportamiento social violento y a una estrategia de caza que les llevaba a enfrentarse a corta distancia con grandes animales. Harvati y sus colaboradores han estudiado varios centenares de restos de aquellos humanos y miembros de nuestra especie que vivieron en Eurasia entre hace 80.000 y 20.000 años, y desmontado ese escenario.

Han descubierto que los traumas craneales se daban con la misma frecuencia en ambos grupos, y en los dos eran más habituales en los hombres que en las mujeres. Los autores explican que esto último encaja con lo registrado en otros periodos históricos, que generalmente se explica por la división de tareas y comportamientos entre los dos sexos. «En general, nuestros resultados sugieren que los estilos de vida de los neandertales no eran más peligrosos que los de nuestros antepasados, los primeros europeos modernos».

Los investigadores han detectado, no obstante, que las lesiones ocurrían entre los neandertales antes de los 30 años y los supervivientes solían morir en la 'juventud', mientras que nuestros antepasados tenían más probabilidades de llegar a la edad 'adulta'. «El patrón relacionado con la edad es un hallazgo novedoso», destaca Harvati, que reconoce que no tiene una explicación para él. Podría estar relacionado con la gravedad de las heridas, la capacidad sanadora y consecuencias de la lesión a largo plazo.

Para Marta Mirazón, paleoantropóloga de la Universidad de Cambridge que comenta el estudio en 'Nature', que los neandertales sufrieran las lesiones craneales antes y tuvieran un mayor riesgo de morir a consecuencia de ellas «resulta fascinante» y podría ser clave para saber por qué nuestra especie tuvo tanta ventaja demográfica sobre ellos.