Consuelo Ordóñez llama a «plantar cara a la operación de blanqueo de ETA»

Homenaje a Gregorio Ordoñez. / LOBO ALTUNA

En el homenaje a su hermano, asesinado hace 24 años, denuncia que la izquierda abertzale «sigue responsabilizando a las víctimas de la política penitenciaria»

FERNANDO SEGURA

Hace veinticuatro años Gregorio Ordóñez, concejal del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián, murió asesinado por ETA mientras comía en un restaurante de la Parte Vieja, un atentado que provocó una convulsión en la sociedad vasca. Este sábado por la mañana familiares, amigos, compañeros de partido y cargos institucionales se reunieron junto a la tumba del edil en el cementerio de Polloe para rendirle homenaje y acompañar a su viuda, Ana Iribar, presente en el acto.

Entre los representantes institucionales se encontraban el alcalde de San Sebastián, Eneko Goia; la presidenta de las Juntas Generales, Eider Mendoza; el subdelegado del Gobierno, Guillermo Echenique y el diputado foral de Cultura, Denis Itxaso. El acto contó con una amplia presencia de cargos políticos, como Alfonso Alonso, presidente del PP vasco; Eneko Andueza, presidente del PSE; Miguel Gutiérrez, secretario general del grupo parlamentario de Ciudadanos; y Santiago Abascal, presidente de Vox.

La asistencia de este último levantó una cierta expectación. Si bien su presencia en el homenaje ha sido frecuente, en esta ocasión adquiría una relevancia especial, al reencontrarse con la plana mayor del PP vasco, partido al que perteneció y del que ahora es contrincante, como líder de Vox. Abascal, en cuanto llegó a Polloe besó a Ana Iribar y luego saludó cordialmente a sus excompañeros.

Consuelo Ordóñez, como suele ser tradicional en el acto que organiza todos los años la Fundación Gregorio Ordóñez, pronunció unas palabras junto a la tumba de su hermano. En esta ocasión subrayó que el acto adquiría un cierto carácter histórico, porque es el primero que se realiza tras la disolución de ETA. Este hecho sirvió a Consuelo Ordóñez para lanzar un durísimo mensaje contra los intentos de blanquear la trayectoria de la banda terrorista. También fue muy crítica con los partidos nacionalistas, cuyos representantes presentes en el acto escucharon estoicamente sus palabras.

La presidenta de Covite ha denunciado la «vergüenza moral» que siente al describir la sociedad y la política vasca, asegurando que el precio que quieren pagar algunos de los representantes políticos por la «normalidad pasa por el blanqueo al historial de los asesinos, los secuestradores y sus cómplices».

En este sentido, ha cargado contra los herederos de ETA, «que quieren deshacerse de la sombra de la banda terrorista», y los nacionalistas vascos, «los rentistas del terror, que quieren seguir explotando los réditos políticos sin asumir sus responsabilidades ni sus complicidades». Ordóñez ha lamentado que «hoy se sientan en las instituciones personas que ocupan cargos públicos gracias a ETA. Que le deben todo a ETA, aunque ahora vivan como si nunca hubiera existido».

Ordóñez recordó que viendo recientemente un debate que en su día grabó ETB en el que participaban su hermano, Fernando Buesa y Joseba Egibar, «de esos tres solo está vivo el presidente del GBB. Pues bien, a Egibar nunca le he visto acudir a este homenaje, mientras, desde su partido llaman a 'confraternizar entre diferentes', incluyendo en el bombo a quienes no han condenado el asesinato de mi hermano, ni el de Buesa, ni el de más de 800 personas«.

Asimismo, ha criticado que la izquierda abertzale «siga responsabilizando a las víctimas de que haya una u otra política penitenciaria». La hermana de Gregorio Ordóñez ha recordado que los etarras presos «tienen en sus manos desvincularse de la violencia de ETA para poder cumplir condena cerca de sus domicilios» y ha denunciado su empeño en presentarse como «víctimas del Estado», lo que ha calificado de «maniobra de perversión». Ha puesto de manifiesto también que, a día de hoy, hay más asesinatos sin resolver que terroristas en prisión, y que estos salen de la cárcel «entre vítores, aplausos y pasillos de honor».

La presidenta de Covite ha expresado que el final de ETA «no fue un día de celebración para el Estado de Derecho, de exhibición de la derrota institucional de la banda terrorista, de recogimiento avergonzado de los líderes de la organización». Ordóñez ha insistido en que las esencias de la banda terrorista «siguen hoy inamovibles», dado que los terroristas se disolvieron «sin pedir perdón a la mayoría de sus víctimas» y pensando que «matar fue designio histórico y que fueron los elegidos para perpetrar una hazaña heroica».

Al finalizar el acto, las únicas declaraciones corrieron a cargo de Alfonso Alonso, quien indicó que hace un año que se disolvió ETA, pero recordó que durante «décadas nosotros hemos vivido un infierno, hemos vivido en una sociedad en la que se mataba al que pensaba diferente y se quería imponer una ideología. Veincuatro años después del asesinato de Ordóñez -subrayó el presidente del PP- esta no es la Euskadi en la que soñaba, porque todavía no somos capaces de cuidar la memoria y contar la verdad, por eso nosotros seguiremos fieles a su legado y al de cientos de víctimas, los valores de la libertad, de la unidad de España y de la convivencia. En esta tierra hay personas que no son naciolistas y tienen derecho a expresar sus ideas en igualdad de condiciones».

25 años

En 2020 se cumplirán 25 años del asesinato de Ordóñez. Ana Iríbar, la viuda del concejal, trabaja en la organización de un exposición sobre la figura del político donostiarra, que será inaugurada en la capital guipuzcoana en enero de 2020 y permanecerá abierta en la ciudad a lo largo de tres meses.

La Fundación Gregorio Ordóñez, nacida en diciembre de 1995, once meses después del atentado que acabó con la vida del político vasco, cuenta con un extenso fondo documental en el que Iribar ha estado trabajando todos estos años para, entre otras cosas, «recuperar todas las intervenciones públicas de Goio», según ha explicado a este periódico. Se trata del archivo personal de Ordóñez, que recoge más de mil documentos, descargables en la web, sobre su vida personal y familiar y su trayectoria política, y que ponen de manifiesto «su compromiso cívico y su lucha por las libertades y contra el terrorismo», remarca Iribar.