Sánchez agradece a Francia su ayuda contra ETA: «Ganamos porque no estábamos solos»

El primer ministro Francés, Edouard Philippe, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez./AFP
El primer ministro Francés, Edouard Philippe, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / AFP

Los gobiernos español y francés homenajean a las víctimas en un acto solemne en La Moncloa

LORENA GIL

El objetivo del acto era poner en valor la colaboración entre España y Francia en la lucha contra el terrorismo. Y el presidente del Gobierno central lo ha resumido en una frase: «Ganamos a ETA porque no estábamos solos». Pedro Sánchez se ha referido a «el resto de Estados democráticos, pero especialmente», ha dicho, al país vecino. A su lado, el primer ministro galo, Edouard Philippe asentía con la cabeza. «Estamos unidos y lo seguiremos estando. Por eso, estoy convencido de que seremos invencibles», le ha correspondido el mandatario francés.

La Moncloa acogió este lunes por la tarde un homenaje al más alto nivel institucional que ha servido no solo para agradecer la colaboración de Francia en la derrota de ETA, sino también homenajear a sus víctimas. La celebración de este acto surgió el pasado mes de julio durante el breve encuentro que mantuvieron en Madrid Pedro Sánchez y Emmanuel Macron. La cita sirvió para constatar la sintonía entre ambos gobiernos. «España nunca va a olvidar la cooperación entre ambos países frente al terrorismo», resaltó entonces Sánchez. Subrayar esa colaboración, reconocer y rendir homenaje a las víctimas y simbolizar el suministro de material incautado a ETA en territorio galo fueron los principales objetivos de la ceremonia. Francia entregó en febrero un amplio dosier con miles de documentos, ficheros y armas incautadas a la banda en las últimas dos décadas que podrían ayudar a arrojar luz sobre algunos de los asesinatos cometidos por la organización cuya autoría todavía se desconoce. Parte de ese material se guardará en el Memorial por las Víctimas de Vitoria. De ahí que en un primer momento se barajara este edificio, aún sin inaugurar, como sede para celebrar el acto. Otra ubicación que finalmente se descartó fue San Sebastián. Hoy, ambos Ejecutivos han escenificado la entrega a España de dicho archivo, conocido como los sellos de ETA en Francia, con la 'entrega' simbólica de la reproducción de algunos de los documentos.

Pedro Sánchez ha arrancado su discurso con unas palabras de Cristina Cuesta, hija de Enrique Cuesta, delegado de Telefónica en Gipuzkoa, asesinado por ETA en 1982. «Fuimos libres en nuestro compromiso, como libres fueron también quienes decidieron ejercer la violencia. Resistimos y ganamos». El presidente del Gobierno central agradeció la labor desarrollada por Fuerzas de Seguridad, jueces y fiscales en la lucha contra ETA, pero también a sus antecesores en el cargo. «He imaginado la incertidumbre y la angustia de una llamada de teléfono. Gracias a todos», expresó. En el acto se encontraban algunos de esos expresidentes: Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. También el exvicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba. Los grandes ausentes fueron Mariano Rajoy y José María Aznar. Sánchez ha considerado que la entrega del archivo de ETA a España «simboliza la ayuda de Francia» y permite «dar visibilidad a la victoria» frente a quienes quisieron «imponer su proyecto totalitario». «Si alguien quiere un ejemplo claro de lo que es la Unión Europea, es éste. Es primar la defensa de la libertad y la solidaridad entre países», ha subrayado. El jefe del Ejecutivo no ha querido terminar su discurso sin recordar a quienes «más sufrieron». «Gracias a la sociedad por ser garante de la derrota frente al terror y a las víctimas por su sacrificio, ejemplo y coraje. Gracias por su dignidad. No podemos recuperar las vidas que perdimos, pero sí recuperar su memoria», ha apostillado.

La idea inicial era que el propio Emmanuel Macron viajara a Madrid. Sin embargo, el presidente galo se desplazó ayer a Nueva York para asistir a la asamblea nacional de la ONU. La delegación gala estuvo encabezada por el primer ministro, Edouard Philippe, y la titular de Justicia, Nicole Belloubet. Durante su intervención, Philippe ha recordado «el grito de rabia» que la sociedad lanzó contra ETA tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco -su hermana estaba presente en el homenaje como presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo-. «Ese grito de cólera contra una violencia que ensangrentaba España, que podía golpear a cualquiera, también se escuchó en Francia», ha dicho. «Hemos podido tener discrepancias políticas, pero la colaboración entre ambos gobiernos frente a ETA nunca se ha debilitado», ha expresado el primer ministro galo. «Hoy celebramos la victoria común con heridas y pérdidas irreparables». En este sentido, ha apelado a la labor de los historiadores «para poner el pasado en su lugar, para mirarlo a la cara y luego, liberarnos de él». «Los documentos de ETA en Francia ayudarán a contarlo», ha añadido. «Estamos unidos, con determinación, para combatir sin descanso por unos valores universales en los que creemos. Estamos unidos y seguiremos estándolo», ha concluido.

El acto ha contado con un elevado número de invitados. Entre ellos, el lehendakari. Iñigo Urkullu acudió finalmente a Madrid junto con la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, tras las «disculpas» de La Moncloa por avisarle tarde y cuando ya tenía la agenda comprometida. También estuvieron en el homenaje el exlehendakari Patxi López; el delegado del Gobierno en Euskadi, Jesús Loza; el director del Memorial por las víctimas, Florencio Domínguez, así como diferentes personalidades del ámbito policial y judicial. No han acudido al homenaje organizado por La Moncloa ni los presidentes del Congreso y Senado, Ana Pastor y Pío García Escudero, respectivamente, ni el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido. Todos ellos en manos del PP.

La ceremonia, cuya duración no alcanzó la hora, estaba también dedicado a ellas, las víctimas. Acudieron damnificados de ambos países a título personal, así como representantes de más de una decena de asociaciones, que acudieron a La Moncloa en un autobús que partió desde el Ministerio del Interior. Cabe recordar que ETA cerró su capítulo más negro con el asesinato del policía francés Jean-Serge Nèrin, a quien los terroristas asesinaron el 16 de marzo de 2010. Las últimas víctimas mortales en España fueron los guardias civiles Diego Salvá y Carlos Sáenz de Tejada, cuyo atentado tuvo lugar en Mallorca el 30 de julio de 2009.

Papel protagonista han tenido la directora adjunta del Ministerio de Justicia galo, Helene Davo, anteriormente magistrada francesa de enlace en España, y la jueza Laurent Le Vert, azote de ETA en el país vecino. La labor de esta última en la lucha contra el terrorismo le valió obtener en 2016 el premio que otorga anualmente la Fundación de Víctimas del Terrorismo. Sentó en el banquillo a más de 200 miembros de la banda. Ambas recibieron la Encomienda de Isabel la Católica en reconocimiento a su trabajo en la lucha contra ETA. La ceremonia se ha cerrado con un aurresku de honor que ha puesto a toda la sala en pie.