Ortuzar desdeña la propuesta estatutaria de EH Bildu y asegura que «ni me la voy a leer»

Otegi y Ortuzar, en un acto el año pasado./E. C.
Otegi y Ortuzar, en un acto el año pasado. / E. C.

Los partidos amplían hasta el 30 de noviembre el plazo para que los expertos elaboren un texto articulado

DAVID GUADILLAVitoria

Andoni Ortuzar escenificó ayer de forma clara la ruptura entre el PNV y EH Bildu a la hora de abordar la reforma del Estatuto. Lo hizo con una declaración abrupta que supone desdeñar de forma clara la última propuesta que ha elaborado la coalición soberanista y que ha entregado al grupo de expertos designado por el Parlamento vasco. «Ni me la voy a leer», afirmó el presidente del Euzkadi buru batzar en una demostración de cómo están las relaciones entre las dos fuerzas abertzales y de la misión casi imposible que será lograr un mínimo consenso para reforzar el autogobierno.

Las palabras de Ortuzar llegaban al mismo tiempo que la ponencia de Autogobierno otorgaba un plazo añadido a los especialistas hasta el 30 de noviembre para que cumplan la tarea encomendada. El grupo se constituyó el otoño pasado con el mandato de que para este mes de junio hubiesen elaborado un texto articulado sobre la base del documento pactado por el PNV y EH Bildu, de marcado corte soberanista.

Pero los avances desde entonces han sido más bien escasos. Aunque las versiones no son del todo coincidentes, en lo que sí hay consenso es en que aún no se ha entrado a abordar la parte sustancial. La que define «el qué somos», tal y como aseguró ayer en rueda de prensa el popular Antón Damborenea. Si Euskadi es un sujeto político, el reconocimiento de Euskadi como nación, el derecho a decidir...

Lo de fijar el plazo en junio tampoco era inocente. Se pretendía dejar el debate para después de las elecciones municipales y forales del pasado 26 de mayo. Pero la coalición soberanista sorprendió cuando en mitad de la campaña anunció su intención de presentar su propio texto articulado al considerar que la labor de los expertos había entrado en un punto muerto. El resto de formaciones consideró que lo que buscaba era reventar el foro parlamentario, mientras que la izquierda abertzale lo consideró como una «aportación más» para intentar meter más ritmo a los trabajos.

Pero, en realidad, lo que ha hecho el documento de Bildu es abrir una fractura con el PNV que se ha ido ensanchando durante los últimos días. El miércoles, por ejemplo, Iker Casanova acusó a los jeltzales de «tibieza» y de no querer «tirar del carro». Y la respuesta se la dio ayer Ortuzar. «Es una tontería. Está sobreactuando, sobreactuó un poco en Navarra, también en el tema de la ponencia de Autogobierno y está metiendo la pata tontamente. Algo que empezó en un desliz electoral, siguiendo una costumbre muy española de 'mantenella y no enmendalla', siguen equivocándose», apuntó ayer en Onda Vasca en alusión al anuncio que realizó Arnaldo Otegi en campaña electoral.

De hecho, Ortuzar fue más allá y despreció de manera directa el texto elaborado por Iñigo Urrutia, el experto designado por EH Bildu para que formase parte de la comisión técnica. «Que Bildu haga lo que quiera, que presente el papel que quiera. Yo no me lo voy ni a leer. Para que les quede claro: no van a alterar el ritmo de los trabajos de la ponencia, se pongan como se pongan. Son lo que son y tienen todos los derechos del mundo, pero tienen que respetar las reglas de juego que nos hemos fijado la mayoría, ellos también, y punto», zanjó el máximo responsable del Euzkadi buru batzar.

«Hacérselo mirar»

Ortuzar, además, intentó colocar a EH Bildu en el mismo lado que al PP, el partido que más dudas ha mostrado sobre la necesidad de reformar el Estatuto. «Se lo tiene que hacer mirar, porque coincidir con el PP en esto también ya empieza a ser sospechoso», afirmó Ortuzar.

La visión de EH Bildu es la opuesta. En la coalición soberanista consideran que el experto asignado por el PNV, el diputado Mikel Legarda, no está defendiendo con demasiado énfasis la propuesta aprobada por Joseba Egibar. Y sospechan que se trata de una estrategia diseñada por la dirección jeltzale, con Andoni Ortuzar a la cabeza, para rebajar el contenido soberanista del documento de bases acordado el año pasado por ambas fuerzas y del que tanto el presidente del EBB como el lehendakari han marcado distancias de forma habitual.