Dimite el jefe de la Ertzaintza tras las duras críticas de los jueces por el 'caso Cabacas'

Aldekoa, junto a la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia. /Manu Cecilio
Aldekoa, junto a la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia. / Manu Cecilio

Aldekoa renuncia 15 días después de que el tribunal señalase que la deficiente labor en la comisaría que dirigía condicionó la investigación

David S. Olabarri
DAVID S. OLABARRI

Jorge Aldekoa presentó ayer su dimisión como jefe de la Ertzaintza a consecuencia de la sentencia del 'caso Cabacas'. Aldekoa (Amorebieta, 62 años) no fue el encargado de diseñar el operativo policial que desembocó en la «desproporcionada» carga que dejó herido de muerte a Iñigo Cabacas en abril de 2012. Tampoco tuvo vinculación directa con la decisión de disparar pelotas de goma en el callejón de María Díaz de Haro. Pero sí era el máximo responsable de la comisaría de Bilbao en aquella época y además, apenas año y medio después, fue nombrado 'número uno' de la Ertzaintza por el actual departamento vasco de Seguridad.

Con estos condicionantes -y en vísperas de un año electoral-, la dura sentencia de la Audiencia de Bizkaia por la muerte del aficionado del Athletic había convertido en «insostenible» su continuidad como jefe de la Policía vasca, un cargo en el que llevaba desde finales de 2013. Sobre todo, porque el fallo del 'caso Cabacas' -que hace apenas 15 días condenó a un mando intermedio a dos años de prisión y absolvió a otros 5 agentes- no se limita a criticar el «descontrol» y la «descoordinación» que precedieron a la carga policial, sino que lanza duras críticas hacia la «deficiente investigación» que realizó la Policía autonómica «desde que tuvo noticia de que un ciudadano había sido alcanzado por una pelota de goma». Estas graves carencias -recalcó el tribunal presidido por Reyes Goenaga- condicionaron el desarrollo de la investigación judicial, dan una idea de las dificultades que sufrió la jueza instructora del caso para arrojar luz sobre lo ocurrido e impidieron que se conozcan «elementos esenciales para integrar adecuadamente el relato fáctico». Críticas -estas últimas- que interpelaban directamente al hasta ahora 'número uno' de la Ertzaintza.

Los padres del joven fallecido participan en una concentración junto a su abogada.
Los padres del joven fallecido participan en una concentración junto a su abogada. / Manu Cecilio

El nombramiento de Aldekoa como jefe de la Policía autonómica ya fue objeto de una sonora polémica. Desde el primer momento, la izquierda abertzale reclamó su «cese inmediato» y se preguntaron qué «servicios prestados» estaba pagando el Ejecutivo con su designación. El Gobierno vasco, sin embargo, se defendió en todo momento insistiendo en que no tuvo una «responsabilidad inmediata» ni una «implicación directa» en el dispositivo policial. Seis años después, la Audiencia de Bizkaia no cuestiona estos argumentos, pero sí señala otra serie de graves deficiencias en la comisaría que dirigía Aldekoa. Por ejemplo, que se limpiasen las escopetas que se dispararon en el callejón -lo que dificultó saber qué agentes apretaron el gatillo- o que no se preservase el lugar en el que se produjo la carga policial. Según las fuentes consultadas por este diario, después de esta dura sentencia, Aldekoa seguía teniendo el respaldo de buena parte del departamento de Seguridad, aunque no se obviaba el «daño» que las críticas de los jueces han provocado en la «imagen y en la reputación» de la Ertzaintza.

En este contexto, Jorge Aldekoa presentó ayer una carta de renuncia a la consejera, Estefanía Beltrán de Heredia, que aceptó su dimisión. El hasta ahora superintendente alude a motivos y argumentos personales e insiste en que da este paso atrás «tras una reflexión personal profunda».

Las fechas

2012.
Cabacas muere tras recibir un pelotazo. Aldekoa era el jefe de la comisaría de Bilbao.
2013.
Aldekoa es ascendido a jefe de la Ertzaintza.
2018.
La sentencia del 'caso Cabacas' critica duramente la investigación de la Ertzaintza. Aldekoa presenta su dimisión.

«Ritual del enfrentamiento»

En su misiva, Aldekoa señala que la sentencia «hace referencias explícitas a lo que considera errores, mala praxis» e «inacciones» que, a juicio del tribunal, se produjeron aquella noche. Deficiencias de las que, aunque «no se responsabiliza directamente a nadie, sí interpelan claramente a la organización de la Ertzaintza y del entonces Departamento de Interior», que en aquella época estaba dirigido por el PSE. Su nombramiento como jefe de la Policía vasca se produjo con el PNV ya en el poder.

Aldekoa recuerda que llegó a la comisaría meses antes a la fecha del fallecimiento del joven. Un tiempo en el que quiso «aprovechar para ir adaptando las respuestas» a lo que «se intuía como una nueva realidad», explica en referencia al final de la violencia de ETA. Pero «lo acontecido aquel día dejó en evidencia que no se había «transitado suficientemente el camino del cambio» y se repetía «el 'ritual' de enfrentamiento». Esta vez, con el resultado de «la injusta e inaceptable muerte de Cabacas». Beltrán de Heredia agradeció su labor desde que asumió el cargo.

Segundo cese de un alto cargo en un mes

La renuncia de Jorge Aldekoa como jefe de la Ertzaintza por el 'caso Cabacas' es la segunda de un alto cargo del Gobierno vasco en el último mes, ya que se suma a la de la que fuera directora general de Osakidetza, María Jesús Múgica, por el escándalo de las oposiciones en el Servicio de Salud, las más masivas en sus 35 años de historia. El pasado 15 de noviembre Múgica presentó su dimisión presionada por los partidos de la oposición, que habían exigido al Gabinete de Iñigo Urkullu «la asunción de responsabilidades políticas» por el amaño de la OPE en algunas especialidades médicas.

El consejo de administración de Osakidetza tuvo que reunirse de forma extraordinaria para estudiar la situación creada tras la advertencia del PP de respaldar una iniciativa de EH Bildu -apoyada por Elkarrekin Podemos- para crear una comisión de investigación en el Parlamento si no se asumían responsabilidades por lo sucedido en el ámbito institucional. Con este ultimátum encima de la mesa, Múgica optó por renunciar a su cargo para proteger al consejero de Salud, Jon Darpón. Su sustituto ha sido Juan Luis Diego, una persona del círculo del jefe del Ejecutivo autónomo. En el comunicado en el que se anunció la dimisión, Osakidetza evitaba referirse a los motivos del cese, directamente relacionado con la filtración de exámenes en varias especialidades médicas hospitalarias. El número definitivo se desconoce aún, pero los sindicatos hablan de hasta una veintena.

Una semana después de abandonar el cargo, la Fiscalía Superior del País Vasco citó a declarar como testigo a la exdirectora de Osakidetza en el marco de las diligencias abiertas tras una denuncia interpuesta por el sindicato ELA. Días después de que el pasado mes de junio se conociera la posible existencia de filtraciones de algunos exámenes, la central nacionalista presentó un escrito al Ministerio Público en demanda de una investigación. Desde entonces, la Fiscalía ha citado a numerosas personas. Y aunque en un principio se dio seis meses para profundizar en sus pesquisas, ha ampliado el plazo otro medio año por el elevado volumen de documentos y de testimonios recogidos.