El Gobierno descarta la oferta de Iglesias de votar primero un Gobierno de coalición

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias. / EFE

El líder de Podemos se compromete a renunciar al Consejo de Ministros si su propuesta no es avalada por la mayoría del Congreso

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Pablo Iglesias lanzó este miércoles una nueva oferta de Gobierno de coalición que, a tenor de la reacción del PSOE, todo apunta a que caerá en saco roto. La novedad en la propuesta está en que Unidas Podemos renunciaría a entrar en el Consejo de Ministros, exigencia que su líder puso ya sobre la mesa la misma noche electoral, en el caso de que esta opción no obtuviera la mayoría necesaria del Congreso en la investidura que comenzará el 22 de julio. O, lo que es lo mismo, si este primer intento fracasa.

La respuesta socialista apenas se hizo esperar. Y fue un no rotundo. Carmen Calvo instó a la coalición izquierdista a dejar de lado los «tacticismos», aceptar el Gobierno de cooperación que se le ha ofrecido y comenzar a trabajar ya en un acuerdo programático. La vicepresidenta llamó a Iglesias y los suyos a tener «responsabilidad de Estado» y anteponer el interés general al personal. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, fue aún más contundente al exigir a sus potenciales socios que se dejen de «experimentos». No parece que estas peticiones vayan a ablandar la posición del secretario general de Podemos, que tiene intención de presentar la propuesta a su homólogo socialista en la nueva ronda de contactos que Sánchez iniciará la próxima semana.

Iglesias combate en un artículo publicado en 'La Vanguardia' uno de los argumentos que le ha dado en los dos últimos meses el líder socialista. Sánchez sostiene, según el líder de Podemos, que una alianza entre el PSOE y Unidas Podemos sumaría menos 'síes' en una investidura que la opción de un gobierno socialista en solitario. «Para Pedro Sánchez, un acuerdo de coalición con nosotros situaría la obtención de apoyos para la investidura más lejos que un acuerdo de colaboración parlamentaria», dice en el artículo. «Si se verifica la hipótesis», añade, Iglesias se compromete a revisar la posición de su partido. Pero «si por el contrario la investidura saliera adelante, se cumpliría el deseo declarado tanto por el PSOE como por Unidas Podemos: un gobierno de coalición progresista y plural».

La aritmética

PSOE y Unidas Podemos suman juntos 165 diputados, once por debajo de la mayoría absoluta. Partidos como Coalición Canaria, que cuenta con dos diputadas, ya han avanzado que no cuente con ellos para una alianza de la que forme parte la coalición izquierdista. Aún así, los números juegan, a priori, a favor de Iglesias en la apuesta que lanzó este miércoles.

Sánchez podría salir investido en primera votación con los votos a favor del PSOE, los 42 de Unidas Podemos y los 14 representantes de Esquerra, ni siquiera haría falta la participación de Oriol Junqueras, suspendido de sus funciones como diputado. En la segunda votación, donde solo se requiere mayoría simple, bastaría la abstención de los diputados republicanos, a los que incluso podría sumarse EH Bildu, que tiene cuatro escaños. También los tres diputados de Junts per Catalunya presos por el 'procés' -Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull- han abogado ante su partido por facilitar las cosas a Sánchez, aunque la formación de Carles Puigdemont no ha tomado todavía ninguna decisión al respecto. El PNV también prefiere abstenerse.

Esquerra, la clave

La clave, en cualquier caso es Esquerra. La formación secesionista ha estrenado en Madrid tras el 28-A una nueva política de pragmatismo, y según las señales enviadas estas semanas por su portavoz, Gabriel Rufián, no parece que se vaya a oponer a un Ejecutivo de izquierdas. El propio Rufián calificó a través de Twitter como un «buen movimiento» el dado por Iglesias.

El problema de este escenario para el PSOE es que sería, de nuevo, acusado desde la oposición de alcanzar la Moncloa gracias a los apoyos del independentismo, los mismos que propiciaron el éxito de la moción de censura a Mariano Rajoy hace algo más de un año.

Los números son tozudos, y quiera o no el PSOE, necesitará de algún gesto de Esquerra para sacar adelante la investidura, ya sea para un gobierno de coalición o un de cooperación. Y allí le estarán esperando PP y Ciudadanos para denunciar los supuestos pactos de Pedro Sánchez con «los que quieren destruir España», según la definición de las fuerzas de centro derecha para los partidos soberanistas.

Borrell cree que es una «cuestión de funcionalidad»

El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación en funciones, Josep Borrell, ha señalado este miércoles que el rechazo del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, a un ejecutivo de coalición con Podemos se debe a una «cuestión de funcionalidad».

Preguntado en una entrevista en la Cadena SER, recogida por Europa Press, si existe desconfianza hacia Podemos, Borrell ha asegurado que la negativa del PSOE a formar un gobierno de coalición se debe más a una «cuestión de funcionalidad».

En cuanto a la propuesta de Pablo Iglesias, Borrell no ha querido entrar en valoraciones. «No conozco en detalle la propuesta, es un tema que lleva directamente el presidente del Gobierno que se somete a la investidura y está trabajando para buscar los votos necesarios», ha apuntado sobre el debate de investidura.