Desierto de Tabernas, el lejano oeste a tiro de piedra

Desierto de Tabernas, el lejano oeste a tiro de piedra

Este curioso paraje, situado en la provincia de Almería, está considerado como la única zona desértica del continente europeo

ÁLVARO ROMERO

El desierto de Tabernas se localiza en la provincia de Almería, al norte de la ciudad homónima, concretamente entre las sierras de Filabres y Alhamilla, que la protegen de las corrientes húmedas del mar Mediterráneo. Paraje curioso donde los haya, está considerado como el espacio más árido de la Península Ibérica y el único enclave desértico del viejo continente.

Cárcavas, taludes, torrenteras y ramblas o wadis, conforman este paisaje árido y desolado, donde una paradójica sensación de incertidumbre, desasosiego y asombro se apodera de gran parte de los visitantes. Turistas afortunados por tener la oportunidad de conocer tan curioso terreno donde las precipitaciones apenas hacen acto de presencia en todo el año y las temperaturas medias superiores de los 17º centígrados, han contribuido a la formación de un tipo de terreno conocido como «bad lands» , enclavadas entre los altos relieves de Filabres, Alhamilla, Gádor y Sierra Nevada.

Rareza natural en todas las formas

Al interés paisajístico y geológico ya mencionado, se une un alto valor botánico y faunístico, por servir de hogar a especies que se distinguen por su rareza, muchas de ellas únicas en el continente europeo e incluso en el mundo. La desolación del desierto de Tabernas es tan espectacular como las características geológicas que lo enmarcan.

La vegetación escasea y las pocas especies que aparecen son bastante infrecuentes en el resto de la geografía española, encontrando similitudes con los extensos desiertos del norte de África. La singularidad de la flora del desierto almeriense la define la presencia de la crucífera Euzomodendron bourgaeanum, endémicas de Tabernas.

El enclave fue declarado declaró Zona de Especial Protección para las Aves, por la riqueza y variedad de las mismas. Las aves se pueden observar, sobre todo, en los cursos de las ramblas o en las paredes donde encuentran lugares para refugiarse y nidificar. Ejemplo de ello son especies tales como el vencejo real, el avión roquero, el roquero solitario, o la grajilla.

En cuanto a reptiles, habitan la lagartija colirroja, la culebra de escalera o el lagarto ocelado. Además de mamíferos como el zorro, el conejo, el lirón careto y las dos especies de erizos españoles, el moruno y el común.

Escenario de película

Las características del terreno le han valido al desierto de Tabernas para servir de escenario a diferentes películas del oeste. Los rodajes de películas empezaron a finales de los 50, siendo las décadas de los 60 y 70 las de mayor apogeo. Se han filmado más de 300 largometrajes, en su mayoría westerns, entre los que destaca la trilogía de El bueno, el feo y el malo, protagonizada por Clint Eastwood. Actualmente se siguen rodando anuncios o diferentes escenas para películas y series.

Por todo ello el pueblo de Tabernas es mucho más que un castillo y un desierto, gracias a los decorados que aún se mantienen en puntos como el parque temático Oasys, ambientado en el lejano oeste americano donde se realizan espectáculos de vaqueros, entre instalaciones como la oficina del Sheriff, el banco, la funeraria, la oficina de telégrafos, la barbería y otros ambientes recreados a la perfección. Un museo de cine y otro de carros y diligencias.

De similares características es Fort Bravo, un pueblo mejicano. Allí se ameniza la visita con espectáculos western donde se reflejan las peleas entre buenos y malos, un cementerio americano, bisontes de Arizona y vacas americanas. También merece la pena destacar Western- Leone, repleto de atracciones con cowboys, espectáculos del oeste y peleas. Es posible alquilar caballos para recorrer el poblado poniendo al visitante en la piel de un vaquero. Todo ello sin olvidar las actividades para los más pequeños, perfectamente recreadas.