Los mejores lugares del mundo para contemplar auroras boreales

Aurora boreal en las islas Lofoten. /
Aurora boreal en las islas Lofoten.

Las 'luces del norte' iluminan las noches oscuras en los puntos septentrionales más recónditos del planeta, dejando a su paso colores fascinantes en el cielo

ÁLVARO ROMERO

La magia se apodera del entorno cuando las auroras boreales deciden aparecer, colores sorprendentes que iluminan el cielo y la tierra convirtiendo el momento en el espectáculo natural más bello que existe. Decenas de mitos, leyendas y teorías se han difundido en torno al porqué de estos fenómenos a lo largo de la historia sin conseguir consenso.

La explicación científica habla de partículas cargadas. Cuando el viento solar golpea la Tierra se encuentra con el campo magnético, escudo natural que redirige dichas fuerzas en dirección a los polos, allí colisionan emitiendo energía, formando luz. Una singular paleta de colores surca los cielos regalando desde tonos verdes y amarillos hasta otros morados y lilas.

Cazar auroras está de moda, cada vez son más los turistas que deciden viajar a las zonas más septentrionales del planeta en busca de las «luces del norte», sobre todo en los meses invernales, especialmente en febrero y marzo, cuando hay más tiempo de oscuridad, factor imprescindible para contemplarlas. Acertar con el destino es fundamental, estos son algunos de los mejores lugares para verlas:

Noruega

El viejo continente alberga varios rincones donde la magia de las auroras boreales atrae a miles de viajeros al año. Noruega es uno de los más demandados, pues cuenta con varios enclaves estratégicamente posicionados, todos ellos de bella factura. Tromso, las Islas Lofoten, el Cabo Norte o las Islas Svalbard, son algunos de los mejores ejemplos.

Tromso es quizá el lugar más visitado de los cuatro, cruzando el Círculo Polar Ártico aparece esta ciudad repleta de arte y cultura, con una excepcional gastronomía. Todo ello sin olvidar su apasionante vida nocturna. Las Islas Lofoten, por su parte, ofrecen paisajes de ensueño entre pequeñas aldeas de pescadores que huyen del escarpado relieve interior. Se caracteriza por sus casas rojas, imagen habitual en el archipiélago.

El Cabo Norte es una explosión de belleza, el punto más septentrional del continente, allí los acantilados parecen enormes rascacielos que desafían la inmensidad del océano, donde el Atlántico se encuentra con el Ártico. Mientras en las islas Svalbard, situadas muy cerca del Polo Norte, los osos polares corretean a sus anchas. La fauna local y los antiguos pueblos mineros completan los atractivos de un lugar ideal para contemplar auroras.

Aurora en Canadá.
Aurora en Canadá.

Canadá

El continente americano no se queda atrás en este tipo de turismo, allí, en Alaska y Canadá también esperan que caiga la noche y comience el espectáculo. Como si de una danza ancestral se tratara los colores parecen bailar en enclaves como el Territorio del Yukon o los Territorios del Noroeste.

El primero, el del Yucón, limita al oeste con Alaska y al norte con el océano Ártico. En este recóndito lugar la nieve y el hielo forman un manto blanco interminable. Es conocido por haber sido escenario de un importante periodo histórico del país, la fiebre del oro, oleadas de inmigrantes viajaban hasta allí buscando extraer ese precioso metal.

La calidad de las auroras está asegurada tanto en Yucón como en los Territorios del Noroeste, allí los colores se desatan en el cielo dibujando una armonía de belleza sin igual. En la segunda comarca los lagos potencian aún más el espectáculo, como si de enormes espejos se trataran ponen sus aguas al servicio de las luces multiplicando su potencia. Yellowknife y Tuktoyaktuk son los dos mejores lugares para verlas.

Aurora en Islandia.
Aurora en Islandia.

Islandia

Las «luces del norte» se dejan ver, también, por la bonita Islandia. Una ínsula donde el fuego se mezcla con el hielo y ambos comparten protagonismo a partes iguales. En este lugar la naturaleza alcanza su máximo apogeo entre bellos saltos de agua, glaciares, volcanes y páramos repletos de lava seca, además de géiseres y aguas termales.

Las tierras del norte y los fiordos del oeste son los dos puntos estratégicos más importantes para visionar las auroras. Lejos de la civilización y de la contaminación lumínica, ambos enclaves son absorbidos por la oscuridad cuando cae la noche. A la espera miles de turistas que por su cuenta o en viajes organizados desde la capital, Reikiavik, permanecen al acecho.

Los colores no defraudan, quedan para siempre en la memoria. En Islandia, además, se viven de manera diferente. Es posible contemplarlas junto a cascadas, géiseres, lagos glaciares o espectaculares playas, por ello la isla está considerada como uno de los enclaves mejor valorados por los fotógrafos quienes viajan hasta allí en busca de la imagen perfecta.