Bolzano, un entorno sin igual entre las cumbres alpinas del Tirol del Sur

Bolzano, un entorno sin igual entre las cumbres alpinas del Tirol del Sur

Haciendo frontera con Suiza y Austria, esta provincia italiana combina todo lo mejor de Centroeuropa con la esencia mediterránea del país transalpino

ÁLVARO ROMERO

La idílica provincia de Bolzano se sitúa en el extremo norte de Italia, haciendo frontera con Suiza y Austria. En el lugar exacto donde choca la estética más pura de los Alpes con los curiosos montes Dolomitas que, de aspecto mucho más rocoso y recortado, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Considerada como la capital del Tirol del Sur, mezcla lo mejor de Centro Europa con la esencia mediterránea tan característica en Italia, aspectos que se pueden comprobar en su cultura, historia, tradiciones y sobre todo en el día a día de sus gentes. Su privilegiada situación le ha servido a lo largo de los siglos para consolidarse como un enclave fundamental para el comercio entre Italia y Alemania. 

Entorno de película

La región ofrece un entorno maravilloso rodeado de naturaleza, valles que encuentran hueco entre los impresionantes picos alpinos, bosques frondosos y verdes praderas donde corren varios ríos que hacen del agua un elemento fundamental para el devenir de la zona, su fauna y su flora.

La parte oriental del territorio está ocupada por los espectaculares relieves de los montes Dolomitas. Sus perfiles recortados y las enormes cumbres dejan espacio a delicados valles que generan un escenario difícil de describir con palabras.

En la vertiente occidental vuelven a dominar los Alpes con sus omnipresentes cumbres. Destacan las numerosas áreas y parques naturales que aparecen especialmente en el Alto Adagio, la zona más nórdica de la provincia.

Pueblos y ciudades

La provincia de Bolzano alberga coquetos pueblecitos y preciosas aldeas que maridan a la perfección con los parajes. Sus gentes, siempre amables cuidan y protegen de manera incondicional los tesoros naturales que les rodean. Localidades como Chiusa, Glorenza y Vipiteno forman parte de «Las aldeas más hermosas de Italia». 

El territorio también muestra municipios típicos como Merano, Bressanone o Brunico, entre otros, cada uno con diferentes características y personalidad propia. Pero, si algo tienen en común todos estos núcleos urbanos es la convivencia entre las culturas italiana, alemana y ladina, sus respectivos idiomas e historias que, resultan conjugar de forma armónica.

La ciudad más destacada es, por supuesto, la de Bolzano. Rodeada de impresionantes paredes de piedra que parecen hacer la función de murallas naturales, es una urbe cosmopolita que sabe cómo ser animada, alegre, moderna y refinada al mismo tiempo. Presenta un trazado comprimido, agrupando sus atractivos turísticos más importantes en el centro histórico que, de pequeño tamaño, invita al paseo.

Descubrir Bolzano a pie es todo un placer, su bella arquitectura típica de la zona y la tranquilidad que allí se vive permiten respirar aire puro, descubrir sus rincones más encantadores y degustar la magnífica gastronomía local. No es necesario alejarse mucho del centro para realizar alguna ruta que invita descubrir el paisaje, también cuenta con teleféricos que permiten divisar la zona a vista de pájaro.

Tradiciones y gastronomía

De nuevo el Alto Adigio toma protagonismo, esta vez por sus costumbres y tradiciones folklóricas que dan vida a numerosos eventos que se celebran a lo largo de todo el año, y que culminan en el período navideño con los característicos mercadillos. Localidades como Vipiteno, Brunico, Merano, Bressanone o la propia Bolzano se engalanan mostrando bonitos juegos de luces y colores que complementan las casetas de madera y el tradicional árbol de Navidad.

Las especialidades gastronómicas y los excelentes vinos son algunas de las sorpresas que este territorio guarda para sus visitantes. La unión entre tradición centroeuropea y mediterránea también es detectable en la cocina local. Sus platos exhiben un sabor auténtico basado en alimentos naturales y materias primas de excelente calidad obtenidas en la zona, teniendo siempre en cuenta los productos de temporada.