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Edificios imponentes y sabores dulces

El monumental palacio de los condestables./
El monumental palacio de los condestables.

Medina de Pomar hace honor a su pasado nobiliario y es pródigo en patrimonio y monumentos

ELENA SIERRA

¿Un documento que avala la propiedad de alguien sobre un lugar concreto? Para el común de los mortales, ese documento son las escrituras de su casa. Para un tipo de nombre Pedro y de apellido Fernández de Velasco que habitó no muy lejos de aquí –nota: a poco más de una hora tanto de Bilbao como de Vitoria– hace mucho, mucho tiempo –otra nota: tanto como allá por finales del siglo XIV–, el documento es aquel que le reconoce como señor de la villa de Medina de Pomar. Y que explicita que el título es hereditario, así que los Fernández de Velasco podrán seguir siendo, durante generaciones, la más alta autoridad de la comarca.