La vida no se rinde en Los Monegros

El Tozal de la Cobeta, una de las extrañas 'esculturas' que la erosión ha labrado en Los Monegros./
El Tozal de la Cobeta, una de las extrañas 'esculturas' que la erosión ha labrado en Los Monegros.

El desierto aragonés constituye un gigantesco laboratorio en el que la fauna, la flora y los cultivos sobreviven en un clima extremo

IRATXE LÓPEZ

Aveces no hace falta viajar a la luna para sentirse en ella. Y no nos referimos a los efectos del amor. Hablamos de algo más concreto, de un territorio tangible, el desierto aragonés de Los Monegros. Su paisaje estepario despistaría al mismísimo Neil Armstrong. Su fauna y flora confirman que lejos de estar muerto espera muy vivo, enorme laboratorio de ciencias naturales al aire libre, glosario para la diversidad biológica. Aseguran que su nombre proviene de los montes negros pues así se conocía la zona antes de que bosques de pinos y sabinas fueran talados. Ahora estepas, sierras, barrancos y valles pueblan este entorno cuya historia geológica se remonta a más de veinticinco millones de años. Transcurridos con parsimoniosa paciencia, como el trabajo de un escultor concienzudo que da forma a su arte. El sorprendente resultado: un paraje fósil con aires de cataclismo nuclear.

Los Monegros (Aragón)

Cómo llegar
La comarca se extiende entre las ciudades de Zaragoza, Huesca y Lleida.

Aunque brille amarillento, igual que cualquier desierto, lagunas saladas y balsas como las de Sariñena o La Playa rompen su aspecto arenoso, formando el complejo endorreico más importante de Europa. Sariñena destacada por ser observatorio de aves. Allí se reproducen, invernan y muestran su vuelo pájaros acuáticos durante sus migraciones entre Europa y África. Otra riqueza habita los confines de este basto rincón del mundo: su patrimonio artístico. Diferentes civilizaciones dejaron huella en él, desde la prehistoria hasta los musulmanes, sin olvidar la arquitectura religiosa, civil y militar.

Cultivos y fauna

Ubicado en la Depresión del Valle del Ebro, en el centro de Aragón, la Comarca de Los Monegros dista pocos kilómetros de Zaragoza. Un total de 276.440 hectáreas dan volumen a sus resecas formas que cuentan solo con el 69% cultivable. Entre las que no dan fruto, 93.504 están reservadas como Zona de Especial Protección para las Aves y Lugar de Interés Comunitario. Los humanos se reparten a 7,6 habitantes por kilómetro cuadrado y existen 49 localidades en sus dominios.

Un toro de Osborne junto a un parque eólico.
Un toro de Osborne junto a un parque eólico.

Multitud de rutas de diversas dificultades descubren el panorama. Muchos visitantes optan por la zona de Juvierre debido a su originalidad paisajística. Ofrece un espacio en declive que conecta la depresión de Sariñena, por donde circula el río Alcandre, y la plataforma superior. La diferencia de altitud está próxima a los 200 metros y la naturaleza deleznable de los materiales ha favorecido una importante red de barrancos. Más desértica que otras localizaciones, la imaginación vuela libre mientras recorres el término en coche, bicicleta, a caballo o caminando.

Nevera de Culroya, construida para conservar la nieve.
Nevera de Culroya, construida para conservar la nieve.

Para aquellos que opten por ejercitar las piernas, existen cinco propuestas sencillas y bien señalizadas de entre uno y cinco kilómetros. Acercan hasta los tozales, formaciones de tierra labradas con resignada perseverancia durante millones de años por la erosión del viento y del agua. Ingenios naturales de formas caprichosas que responden al nombre de la Cobeta, los Pedregales, Colásico y Solitario. Allí la salida del sol encoge el alma y el atardecer siembra de añoranzas un mundo de tonos naranjas. Por la noche el cielo torna en manto oscuro iluminado por el titilar de estrellas recién estrenadas para el espectáculo.

Varias aves descansan en la laguna de Sariñena.
Varias aves descansan en la laguna de Sariñena.

Como el líquido elemento escasea, existe en Sariñena un Centro de Interpretación del Agua. Muestra cómo la necesidad de recoger y transportar la escasa lluvia ha marcado el paisaje. Balsas, aljibes, pozos, acequias y canales luchan contra los rigores del una climatología brutal, héroes de un mundo evaporado. (Avenida Fraga, Edificio Feria Sariñena s/n, Sariñena. Visitable de lunes a viernes previa cita ciam@monegros.net).

Trincheras de la Guerra Civil en la Ruta Orwell.
Trincheras de la Guerra Civil en la Ruta Orwell.

Otra curiosidad atrae a miles de visitantes, los vestigios de la guerra civil. Aragón fue escenario de grandes batallas. El desierto de los Monegros acogió los esfuerzos a favor del bando republicano del escritor británico George Orwell. De su historia nace la ruta bautizada en honor del autor de '1984' y 'Rebelión en la granja' por una zona de trincheras, alambradas, campos de tiro y búnkeres ubicada en el monte, con textos originales del autor. A pocos kilómetros, también en la Sierra de Alcubierre, esperan las trincheras de Las Tres Huergas. Además de a posiciones defensivas se accede a barracones que los combatientes utilizaban para descansar.

Lujo, aunque imposible de ver ahora, es el de la Cartuja de Nuestra Señora de Las Fuentes en Sariñena. Cerrada por trabajos de restauración, conviene apuntar para cuando se pueda ver de nuevo este Bien de Interés Cultural, primera cartuja del Reino de Aragón. La iglesia cuenta con dos mil metros cuadrados de frescos pintados por fray Manuel Bayeu, una de las más vastas obras murales del XVII en la provincia.

Sí permanece abierta la Casa Natal del científico Miguel Servet en Villanueva de Sijena, sede del Centro de Interpretación y Estudios (sábados: de 11.30 a 14.30 y de 17.00 a 19.00 h. Domingos: de 11.30 a 14.30 h. Reservas en infomiguelservet@gmail.com, )974578137 / 688327091). Bien de Interés Cultural, sus paredes protegen el suelo original empedrado del patio, los aljibes, el pozo de hielo, la bodega o el lagar, además de la fachada y la puerta de acceso, todo proveniente del XVII. Cobija materiales expositivos y videográficos sobre la vida y obra de este sabio aragonés muerto en Ginebra en 1553 por orden del Inquisición que, seguro, disfrutaría este terrestre sueño lunar.

Ruta de las Sabinas

Estos robustos árboles son la especie más representativa de la comarca y la ruta permite conocerlos. Arranca en Virgen de la Sabina (Farlete) y sigue hasta Monegrillo por una travesía llana salpicada de sabinas. Tras tomar la carretera en dirección La Almolda, reino para campos de labor en cuyos ribazos aguardan más árboles, continúa en Castejón de Monegros y Pallaruelo de Monegros, donde las sabinas forman bosquetes. Tras atravesar Lanaja y desviarse por una pista a la derecha, el camino llega a su final junto a la sabina de Cascarosa.

Albero Bajo

Cuenta fuera del núcleo urbano con la iglesia de Nuestra Señora de La Rosa, románica de los siglos XII-XIII. Destaca también el castillo gótico (XV), cuyos restos se localizan dentro del pueblo, sobre una roca. En el siglo XIII fue conquistado varias veces durante las luchas nobiliarias y después sirvió como refugio ante el levantamiento de los moriscos. En los alrededores se puede recorrer la ribera del Flumen, repleta de vegetación, o los yermos con carrascas en la zona de secano.

Albalatillo

La iglesia parroquial de San Andrés, de estilo barroco clasicista (XVIII), dispone de un interior muy decorado. La ermita gótica de Nuestra Señora de Jarea (XIV) protege una tumba guardada por la escultura de un caballero que algunos quieren identificar con el Señor de Biota. La fuente del Aeródromo Alas Rojas, espera a menos de 300 metros del aeropuerto. Un tramo de escaleras da acceso a la fuente del Saso, de 15 por 10 metros, parcialmente construida por el personal.

Subida a San Caprasio

Caminata lineal a través de pistas y senderos. Comienza en Alcubierre, conecta con un camino agrícola y pasa junto a antiguas balsas agrícolas como la de Pina. Abandona la pista principal y toma la senda de la izquierda. El sendero discurre en paralelo a la pista, adentrándose en un barranco fresco. Sigue veinte minutos hasta enlazar con la pista principal, el Camino de la Sierra. Remonta el barranco de San Caprasio y accede a otro cruce a la izquierda que se adentra en un frondoso sendero ascendente hasta el GR 17. Hallarás una bifurcación a la izquierda para visitar un conjunto de cuevas rupestres. Deshaz lo andado hasta el cruce y continúa hasta los pies de la ermita de San Caprasio.

Alberuela de Tubo

La iglesia de San Juan Evangelista preside una amplia plaza. Fruto de una reforma y ampliación sobre templo románico del XIII, alberga el retablo mayor y los de San Blas y San Roque. El castillo descansa protegido por una muralla natural de arenisca. La ermita gótica de la Virgen del Castillo, en el centro de la fortaleza, fue erigida en el siglo XVI. Existe un Parque de Aventura, La Gabarda, destinado al ocio de niños y adultos, que es además el punto de partida para varias rutas naturales. www.lagabarda.com.