Cornualles

Poldark./BBC
Poldark. / BBC
Rosa Belmonte
ROSA BELMONTE

Turismo de Cornualles debería agradecer muchos de sus visitantes a 'Poldark' y a Rosamunde Pilcher. A la escritora británica, que murió el jueves, no sólo por 'Los buscadores de conchas' (por la novela o por la adaptación a la televisión protagonizada por Angela Lansbury) sino por la querencia de la alemana ZDF por su obra. Como cualquier telespectador español sabe, los telefilmes alemanes son una de las señas de identidad de TVE las tardes de los fines de semana. Más de cien de los producidos en Alemania están basados en historias de Rosamunde Pilcher. Y muchos transcurren en Cornualles.

Ya conocíamos Cornualles por 'Rebeca'. La película de Hitchcock y la novela de Daphne du Maurier. Durante un paseo por un bosque de Cornualles, la escritora descubrió una casa que se llamaba Menabilly. Enorme, misteriosa y abandonada. Fue la inspiración para Manderley. Luego llegaría 'Poldark'. La serie original es de 1975, pero a España llegó en 1979. También llegó Cornualles a nuestras pantallas. Bastantes todavía en blanco y negro, aunque muchas familias compraron una televisión en color para ver el Mundial 78, el de Argentina («¡Argentina, aquí el mundial!»). Con el nuevo 'Poldark', estrenado en 2015 (ya nos queda esperar la quinta y última temporada), Cornualles todavía se veía mejor.

Durante muchos años hicimos el chiste de que Angela Merkel obligaba a Rajoy a comprar películas alemanas para TVE. La cosa llamaba la atención. José Antonio Sánchez tuvo que dar explicaciones por una pregunta parlamentaria del PSOE. Dijo que TVE emitió 326 películas alemanas en 2017 (252 en La 1). Y que su principal característica era que estaban alejadas de la violencia de las tv movies americanas (hombre, más chiflados y asesinos siempre ha habido en las sobremesas de los sábados de Antena 3). Que el público amante de las producciones americanas estaba disminuyendo y buscaban diferenciarse de la competencia. Negó Sánchez que hubiera algún tipo de convenio con ZDF, cuyas películas son, eso sí, más baratas. Pero siempre sospechamos de Merkel como agente turístico de Cornualles.