'Cien años de soledad'

'Cien años de soledad'
Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDA

El anuncio de que Netflix va a adaptar como serie 'Cien años de soledad' me produce un profundo miedo. Y no porque la novela no me guste o no me cause curiosidad ver en pantalla los rostros de los protagonistas de García Márquez. Todo lo contrario. Pero considero que es una empresa complicadísima dotar de vida a los Buendía, trasladar a la pantalla el universo de García Márquez, inundar la plataforma americana de realismo mágico... «Macondo, más que un lugar en el mundo, es un estado de ánimo», dijo el autor al hablar de la localidad que inventó para narrar esta historia. ¿Y cómo se puede reflejar eso en una serie? Lo desconozco.

El propio escritor nunca tuvo clara la opción de dotar de imágenes este relato. Y no será porque no recibiese ofertas para llevarlo a la gran pantalla. El actor Anthony Quinn le ofreció en los años 70 un millón de dólares para que le permitiese rodar una película basada en los primos José Arcadio y Úrsula y en todos sus descendientes. Pero García Márquez no transigió. No se fiaba de que en un filme pudiese caber todo lo que hay detrás de este clan. Y más que por lo que se cuenta, por cómo se cuenta.

Tramas familiares de varias generaciones han llegado a la pantalla en ocasiones anteriores con distinta fortuna, pero la dificultad con 'Cien años de soledad' estriba en las formas, en la extravagancia de los personajes, en la magia con la que se envuelven las acciones, en la belleza de una leyenda que nunca cesa. Leer este libro es una experiencia que no se suele olvidar porque excita la imaginación como pocos y ese es el reto al que se enfrenta Netflix.

Para conseguirlo ha implicado a los dos hijos del maestro colombiano, que se ven con medios y fuerza suficientes para sacar adelante el proyecto. Aseguran que esta es una oportunidad única. Y yo deseo que les salga bien. Porque la obra lo merece y hasta el propio García Márquez, que nunca ha tenido demasiado éxito con lo que han hecho con sus trabajos en el cine. Netflix tiene un regalo envenenado entre sus manos. Veremos cómo sale parado de esta y si no termina con una cola de cerdo...