Chuletillas, menestra y humo en Los 4 Arcos de Briones

Chuletillas, menestra y humo en Los 4 Arcos de Briones
J. MÉNDEZ

La familia Bárcenas lleva casi medio siglo confortando estómagos con la parrilla de su calao

Julián Méndez
JULIÁN MÉNDEZ

Aqué saben los sarmientos, papá? Antes de que me pregunten por el sabor de las nubes –y me vea en la obligación de secuestrar un globo aerostático para pasarle la cuchara a un rebaño de cúmulos– agarro a la chavalería y me la llevo a Briones. Con las viñas y los campos de cereales a sus pies y el aire fresco del San Lorenzo bailándoles en la cara, estaremos listos para comer con los dedos y explicar misterios.

Antes del rito iniciático podemos husmear entre el ajuar y los enseres de la Casa Encantada y hacernos una idea de cómo vivían por aquí los paisanos de hace un siglo. O cruzar la plaza, echar un euro y flotar con el sonido de los tientos del valenciano Iohannis Cabanilles que surgen del órgano azul de Nuestra Señora de la Asunción. Si ha salido el sol, conviene apoyar la espalda en la casona del XVI de la calle Bergareche. Y luego, pasando bajo el arco de la Media Luna, llegarnos hasta los 4 Arcos para almorzar.

Los 4 Arcos (Briones)

Dirección
Cerca de las Cuarenta , 2.
Teléfono
941322029.
Cierra
Lunes.
Precios
Menestra: 9,50 €. Patatas a la riojana: 7,50 €. Chuletillas al sarmiento: 14 €. Picadillo: 7 €. Bacalao a la riojana: 13 €.
No perderese
Menestra, chuletillas al sarmiento, patatas y bacalao a la riojana.

Les recibirá en la puerta el aroma de las brasas de sarmiento, de la grasa y la carne dorada y herbal de los corderos de primavera. La tía Azucena o el simpático Alfredo les acomodarán junto a las piedras doradas donde la familia Bárcenas viene guisando sota, caballo y rey desde hace 46 años.

Pueden mirar la carta, pero lo suyo son patatas a la riojana (solo si reservan en domingo probarán su menestra) y chuletillas al sarmiento. Si andan de Cuaresma, retiren el jamón de la verdura e hínquenle el diente al bacalao con tomate y pimienticos a la riojana mientras entonan el salmo penitencial que proceda.

Se tiran a las chuletas como lobos

Agarren las chuletillas de palo con los dedos y olfateen el aroma que les han regalado los sarmientos, que verán quemarse a su lado. De las brasas se encarga Manolo Bárcenas. Las gavillas –400 ó 500 por temporada– se las prepara un vecino portugués y los corderos –«con las chuletillas cortadas a cuchillo, del grosor de un dedo para que la carne quede jugosa y no se seque»– se los proporciona el carnicero titular de la villa. Apenas 700 vecinos hoy de los más de 3.000 que tuvo en sus buenos tiempos. Aún recuerdo al sastre, todo un personaje, compañero de tertulias de mi padre...

Menestra
Menestra / J. MÉNDEZ

«Esto lo abrieron en la Semana Santa de 1973 nuestros abuelos Marcelino y Carmen», explica Alfredo Bárcenas (el de la izquierda, en la foto de arriba). Al igual que mis padres, eran guarnicioneros, hacían correajes para las bestias. Con la llegada de los tractores vieron que el oficio iba a desaparecer y compraron en subasta este local –antes hubo cuadras y también, champiñones–. Fue el primer restaurante de Briones», remarca Alfredo. «Aquí todo está a cargo del sarmiento. Es el punto clave».

«Tenemos una dirección que llama la atención. Sí. ¿Cerca del 40?, nos preguntan. ¿En el 39 o en el 41?», ríe Manolo. Después de comer, y habiendo instruido a los vástagos en los secretos aromas del humo (verán que se tiran a las chuletillas como lobos), vayan hasta Dinastía Vivanco (un museo que vale su peso en oro) o a echar un trago donde la III Estación, en San Vicente de la Sonsierra. Ahora, en plena Semana Santa, podrán contemplar el martirio de los picaos. Pero esa historia la dejamos para otro día...

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