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Camilín se queda con toda la herencia de su padre

Camilo Blanes Jr., atiende a una cadena de televisión el día del velatorio de su padre./r. c.
Camilo Blanes Jr., atiende a una cadena de televisión el día del velatorio de su padre. / r. c.

El único hijo de Camilo Sesto recibirá unos dos millones de euros en efectivo y valores, cuatro propiedades y los derechos de autor

A. C.

El último misterio de Camilo Sesto, más dado a las sombras que a las certezas en sus últimos años, ha salido a la luz. Las revistas 'Semana' y 'Lecturas' desvelaron ayer el testamento del cantante de Alcoy, un documento que se hará público oficialmente mañana (otras fuentes dicen que el lunes). No habrá sorpresas y su único hijo, Camilo Blanes Ornelas, Camilín Jr. en su entorno, será declarado heredero universal.

Aunque el creador de 'Vivir así es morir de amor' no era amigo de hacer listas de sus posesiones, la herencia se traduce en cuatro propiedades inmobiliarias, 170.000 euros en sus sociedades, 1,2 millones en sus cuentas, 300.000 en fondos de inversión y los derechos de autor. Estos últimos superan los 200.000 anuales, pero se han revalorizado tras la muerte del artista por el afán de aficionados y coleccionistas de acumular o descargarse material suyo.

La única duda que quedaba era el papel que jugaría en este trámite el administrador del cantante, Cristóbal Huete. Según las revistas citadas, el hombre de confianza de las últimas dos décadas ha sido declarado albacea testamentario, aunque no ha sido incluido en el documento. Será un papel poco relevante al existir un único heredero universal.

Entre las propiedades que deja destaca el chalé de Torrelodones donde vivió casi toda su vida, otra propiedad de 2.500 metros cuadrados en la misma zona, así como otro unifamiliar en Las Rozas y su casa de Marbella (Málaga) donde pasaba los veranos. Lo que queda por desvelar es la lista de sus objetos personales, incluidas sus canciones escritas de puño y letra.

El 13 de septiembre, cinco días después de la muerte de Camilo Sesto, los abogados de Camilín Jr. se personaron junto a Hueto y la biógrafa del artista, Elena Gómez, en la notaría para comprobar que el documento depositado era el único en vigor. Fue el mismo despacho al que, seis meses antes, había acudido el propio cantante junto a Cristóbal Hueto para plasmar sus últimas voluntades.

Entre ellas incluía su deseo expreso de ser incinerado y no ser velado ni recibir grandes homenajes. Hueto sugirió la opción que finalmente fue la elegida: una capilla ardiente en la Sociedad General de Autores (SGAE) para que sus muchos seguidores pudieran despedirle. Solo queda la duda del destino final de sus cenizas.