Maroto se la juega a cara o cruz con el PSE, que acaricia el segundo escaño

Maroto se la juega a cara o cruz con el PSE, que acaricia el segundo escaño

El PP, muy penalizado por el 4% de los votos que irían a Cs y el 3% a Vox, luchará por su escaño con los socialistas y Unidas Podemos, que podría quedarse fuera

Adolfo Lorente
ADOLFO LORENTE

Si hay un gran banco de pruebas para barruntar quién será el futuro inquilino de La Moncloa, ese es Álava. Lo fue, sobre todo, durante las décadas de bipartidismo y sigue siéndolo en este tótum revolútum de partidos que domina el alambicado tablero político español actual. El 28-A, los socialistas montan el caballo ganador. Y lejos de flaquear, sigue acelerando rozando su segundo escaño. El partido vasco de las elecciones generales se juega en este territorio, en un duelo a cara o cruz entre dos pesos pesados en la política española: la ministra Isabel Celaá y el exalcalde de Vitoria Javier Maroto. La primera estará en el Congreso. El segundo deberá sufrir para lograrlo.

Es la gran conclusión extraída de la encuesta elaborada por GAD3 para EL CORREO, que también constata el auge del PNV, que pasaría de cuarta a segunda fuerza al sumar siete puntos más que en las elecciones celebradas hace tres años. Mantendría su escaño, al igual que Elkarrekin Podemos, que hace tres años lograron una victoria aplastante gracias al 'efecto Iglesias' y ahora caería a la mitad (pasaría del 30% al 15%) penalizados, precisamente, por este mismo 'efecto Iglesias' y las muchas crisis protagonizadas por la formación morada en el conjunto del país en los últimos meses. EH Bildu, que sigue anclado en el 10% del electorado, seguiría los próximos cuatro años fuera de la Cámara baja.

Todo gira en torno al cuarto escaño alavés. El territorio reparte cuatro, que en 2016 fueron a parar a Podemos, PP, PNV y PSE (de mayor a menor). Ahora, el escenario se ha invertido. Los socialistas pasarían de tener el 15,76% de los votos a cerca del 28%, un incremento notable que le permitiría optar al segundo asiento en Madrid. Su tendencia es claramente al alza ya que según la primera oleada de esta misma encuesta, su porcentaje de voto era del 23%, cinco puntos menos.

El voto por correo, clave

Para lograr ese segundo representante (el llamado cuarto escaño alavés), los socialistas deberían duplicar en votos al cuarto partido. En la actualidad, es el PP, que sumaría un 14% de los apoyos. Es por ello que la GAD3 da al PSE 1-2 y a los populares, 0-1. La balanza puede decantarse hacia cualquier lado ya que todo se decidirá por detalles. El consuelo para el equipo de Javier Maroto es que el auge socialista se debe a la caída en picado de Podemos, que sumaría un 15% de los votos, sólo punto más que ellos. El PP, por contra, se mantiene estable en el 14%.

Puede ocurrir de todo. Hay tres posibles escenarios. El primero, que todo quede como hasta ahora: un escaño para cada uno de estos cuatro partidos (Bildu está fuera); el segundo, que los socialistas logren dos en detrimento del PP; y el tercero, que el PSE obtenga su segundo representante en Madrid en detrimento de Podemos.

En estas elecciones tan peculiares hay, además, otro factor a tener muy en cuenta como es el voto por correo, solicitado por más de 33.000 personas al coincidir el 28-A con la festividad de San Prudencio. Es el triple de lo habitual y supone el 13% del total del censo. Otra de las incógnitas es saber qué pasará con Vox. En Álava no termina de cuajar al recibir el 3%, un punto menos que Cs. No tendrían escaño, pero harán daño al PP, que sigue pidiendo el voto útil del centro derecha.