Encuesta de GAD3 - Marzo 2019

El PNV ganaría en Euskadi, el PSE se beneficia del 'efecto Sánchez' y el PP aguanta

El PNV ganaría en Euskadi, el PSE se beneficia del 'efecto Sánchez' y el PP aguanta

Una encuesta de GAD3 para EL CORREO augura un escenario muy reñido en el que Elkarrekin Podemos sufre un fuerte desgaste y EH Bildu se mantiene

DAVID GUADILLA

El PNV recuperaría su condición de fuerza más votada en Euskadi de celebrarse ahora mismo las elecciones generales, el PSE se convertiría en la segunda fuerza al beneficiarse del 'efecto Sánchez' y de un cierto voto útil en la izquierda, Unidos Podemos sufriría un importante desgaste, mientras que EH Bildu y el PP mantendrían sus posiciones. Ciudadanos y Vox, por contra, se quedarían fuera. Estas son las principales conclusiones de la encuesta realizada por GAD3 para EL CORREO de cara a los comicios del próximo 28 de abril.

La volatilidad del actual panorama político, el alto número de indecisos y la tendencia de la ciudadanía a decidir su voto a última hora -los expertos coinciden en que las campañas electorales son cada vez más importantes- dejan, en todo caso, el horizonte muy abierto. Además, el futuro de algunos escaños se decidirá por porcentajes exiguos. Pero la tendencia parece clara.

Los datos certifican un vuelco significativo respecto a lo que sucedió en junio de 2016. Aquella convocatoria supuso la irrupción de Unidos Podemos, que se convirtió en la primera fuerza vasca en el Congreso al imponerse en votos y escaños al PNV. La coalición en la que también están integrados Ezker Anitza y Equo ganó de forma cómoda en los tres territorios, superó las 330.000 papeletas y el 30% de respaldo.

Tres años después el escenario es muy diferente. El PNV vuelve a situarse en cabeza, algo que ya ocurrió en 2011, e incluso mejoraría posiciones respecto a 2016. La formación liderada por Andoni Ortuzar ganaría un escaño, y pasaría a tener seis representantes en la Cámara baja. Un resultado que puede reforzar la posición de los jeltzales en el caso de que Pedro Sánchez tenga que buscar apoyos entre los nacionalistas para lograr su investidura. El PNV se impondría en Bizkaia y Gipuzkoa, aunque en Álava quedaría por detrás de Podemos y el PSE.

Los socialistas se beneficiarían de forma clara de la gestión de Pedro Sánchez y acapararían gran parte del voto útil de la izquierda para frenar una posible alianza del PP, Ciudadanos y Vox. Se cumpliría la máxima de que cuando al PSOE le va bien, al PSE también. Los de Idoia Mendia obtendrían cinco escaños -dos más que en 2016- y superarían el 20% de respaldo. Hace tres años se movieron en el 14%. Con matices y más amortiguado, pero se daría un efecto parecido al que se vivió en 2008, cuando se convirtieron en primera fuerza gracias al empuje de Zapatero y a un notable voto 'anti PP'.

Trasvase de votos

La gran perjudicada por la subida de los socialistas sería la alianza encabezada por Podemos. De ser la primera fuerza pasarían a ser la tercera. La coalición se vería arrastrada por la crisis que sufre la formación morada a nivel nacional y en el camino se dejarían tres escaños. En Álava aguantaría algo mejor, ya que la lista encabezada por el líder de Equo, Juantxo López de Uralde, quedaría en segundo lugar. En Bizkaia también obtendría un pequeño triunfo al quedar por delante de EH Bildu en la pelea por quién es el referente a la izquierda del PSE.

La coalición soberanista se queda estancada. Sube algo en porcentaje de voto pero eso no se traduce en más escaños. La fuerza dirigida por Arnaldo Otegi retendría las dos actas que tiene en la actualidad. Volvería a quedarse fuera en Álava, pero el gran 'palo' realmente se lo daría en Gipuzkoa, donde confía en obtener un segundo representante. De no lograrlo, se quedaría fuera del Congreso Jon Iñarritu, que la pasada legislatura fue senador por Bizkaia. La pelea es con el PSE, y está muy reñida. Ambos obtienen un 21% de apoyo, pero los últimos restos hacen que los socialistas se queden con dos actas y EH Bildu, con una. A más de un mes para las elecciones, la balanza se puede inclinar para cada uno de los dos lados.

El quinto puesto en Euskadi lo ocuparía el PP. Los populares cederían bastante terreno. En Álava pasarían de ser la segunda fuerza a la cuarta. Pero salvarían los muebles. Retendrían sus respectivos escaños en Álava y Bizkaia y evitarían que Ciudadanos y Vox obtuviesen representación. Estas dos formaciones se mueven un horquilla que gira entre el 3 y el 5%.