El candidato del PSE en Bilbao abre las puertas del partido a Eguiluz, del PP

Gil abogó por crear itinerarios comerciales entre los barrios. /pse
Gil abogó por crear itinerarios comerciales entre los barrios. / pse

El candidato socialista comparte «militancia bilbaína» con el portavoz popular y le invita a unirse «a los que quieren hacer crecer la ciudad»

JOSÉ DOMÍNGUEZ

Alfonso Gil exprimió ayer muy bien el guante que el jueves le lanzó el popular Luis Eguiluz al dar un portazo destemplado a su propio partido sugiriendo que en estas elecciones municipales se planteaba votar al PSE por su «empatía» y «relación de amistad» con el candidato socialista. Este correspondió a los halagos lanzados por el todavía portavoz del PP en el Ayuntamiento al asegurar que comparte con él dos cosas: «Amistad y pasión por la ciudad, somos dos grandes apasionados de Bilbao y comparto 'bilbainía', militancia bilbaína». Pero, además de agradecer «sus palabras y reflexiones», no desaprovechó la oportunidad de lanzar un dardo envenenado al grupo municipal del que han sido apartados Eguiluz y su equipo. «Los bilbaínos contamos con él, como contamos con todos aquellos que quieren hacer crecer esta ciudad», remarcó.

Gil realizó estas declaraciones en un acto de campaña en el barrio de Otxarkoaga centrado en las propuestas socialistas para la ciudad en materia de empleo. Y apostó por «reindustrializar» Bilbao con empresas «limpias, tecnológicas y de alto valor añadido» Y entre ellas planteó un esfuerzo especial con la hostelería y el comercio «nuestro primer sector económico, en el que trabajan más de 30.000 bilbaínos y aporta el 15% del PIB de Bizkaia». Ellos son, reconoció, unos de los mayores beneficiados de los eventos de nivel internacional, que el PSE cree necesario potenciar como generadores de empleo, de riqueza y de prestigio de la ciudad. «Tenemos que ser una ciudad productiva capaz de generar recursos para su gente, sostener los servicios públicos y avanzar en el Estado del bienestar, para que nadie se quede atrás», añadió. Eso sí, con un empleo «digno, de calidad y estable».