Cómo transformar un coche de gasolina en uno de gas

Primera estación de repostaje para coches de gas en Euskadi./BLANCA CASTILLO
Primera estación de repostaje para coches de gas en Euskadi. / BLANCA CASTILLO

Adaptar el vehículo a GLP o a GNC cuesta entre 1.600 y 2.600 euros. Las dos tecnologías comparten muchas características, pero también no pocas diferencias a tener en cuenta

JORGE MURCIA

El mercado de la movilidad ecológica, o al menos la alternativa a la tradicional de combustión, se va abriendo hueco entre los consumidores. De entre las numerosas alternativas destaca la de la propulsión a gas, ya sea con Gas Licuado de Petróleo (GLP) o Gas Natural Comprimido (GNC). Son sistemas que permiten mover un vehículo con gasolina (en menor medida gasóleo) o gas indistintamente. Es un sistema que ofrece bastantes ventajas, pero una de ellas no es desde luego -y en esto no se distingue mucho de los eléctricos, híbridos o de pila de combustible- la amplitud de su gama. No hay demasiados modelos que escoger. Pero existe la posibilidad de transformar un coche de combustión tradicional a otro que combine la gasolina o el gasóleo con los distintos tipos de gas.

Estas son algunas claves:

¿En qué se diferencian el GLP y el GNC?

El GLP, también conocido como autogás, es una mezcla de propano y butano disueltos en petróleo, y obtenidos a partir de su refinado. El GNC utiliza por su parte el gas natural o metano comprimido.

¿Pueden transformarse todos los coches en vehículos a gas?

Se pueden transformar tanto los de gasolina como los de gasoil. Pero hay diferencias importantes que hacen menos atractiva esta última opción. En el primer caso, «el vehículo arranca con gasolina y al cabo de dos minutos, o lo que tarde en calentarse el motor, pasa a GLP (o GNC) sin que el conductor prácticamente se dé cuenta. No se nota el cambio, ni reducción de potencia. Pero con los diésel, en la misma combustión se mezcla el gasoil y el gas, en una proporción aproximada de 70%-30%, con lo que el ahorro es mucho menor. Sí merecería la pena en los casos de, por ejemplo, camiones o furgonetas que hicieran millones de kilómetros. Para un particular, no», explica José Luis Alonso, director de Reparatucoche, una plataforma 'online' de reparación de vehículos que también ofrece los servicios de transformación de motores tradicionales de combustión a gas.

Sin embargo, los coches más antiguos no pueden transformarse. Tienen que haber sido matriculados, como mínimo, bajo la normativa Euro 3. Es decir, más o menos desde principios de este siglo (aunque no todas las marcas se adaptaron a este tipo de normativas al mismo tiempo).

¿Cuánto cuesta ese proceso?

Depende del número de cilindros que tenga el coche. Cuanto menos tenga, más barato saldrá. La horquilla variará desde los 1.600 euros que puede costar trasformar un vehículo de cuatro cilindros (aproximadamente el 70% de los que se venden hoy en día) a los 2.600 de uno que cuente con ocho cilindros.

¿Y en qué consiste la adaptación?

Se instala un 'kit' con los componentes necesarios: inyectores, tuberías, sistema electrónico de gestión del motor y tanques cilíndricos para el almacenamiento. Estos depósitos de combustible se suelen ubicar en el lugar de la rueda de repuesto. Si no la hubiera, en el maletero. Todo el conjunto, sin combustible, puede pesar en torno a los 10 kilos, a los que habría que sumar el peso del depósito lleno, que suele tener una capacidad de unos 50 kilos.

¿Cuánto puedo ahorrar?

En el caso del GLP, su consumo es algo superior al de un coche movido por gasolina. Sin embargo, el precio del combustible GLP es entre un 45% y un 50% más barato que la gasolina. Por su parte, el coste del kilo de GNC es casi el doble que el de GLP, pero su eficiencia es mucho mayor, luego el coste por kilómetro recorrido es algo menor. A favor del GLP juega el hecho de que la mayoría de los usuarios no ha detectado un menor rendimiento del motor respecto a la gasolina, mientras que en muchos test de comportamiento los GNC han demostrado perder potencia cuando funcionan con gas.

¿Qué otras ventajas tienen los modelos a gas?

La mayoría de los ayuntamientos ofrecen rebajas de hasta el 75% en el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (impuesto de circulación). Además, los vehículos transformados que pertenecen a la generación de la normativa Euro 6 tendrán la etiqueta distintiva de 'ECO', que por ejemplo permite el acceso al centro de las grandes ciudades (como Madrid o Barcelona), que suelen imponer restricciones al tráfico en función de la contaminación.

¿Qué sustancias contaminantes emiten estos modelos?

A diferencia de los combustibles tradicionales, el autogás no contiene plomo ni azufre, y emite un 15% menos de dióxido de carbono y casi un 70% menos de óxido de nitrógeno (NOx). Por su parte un coche movido por GNC emite un 85% menos de NOx y hasta un 20% menos e CO2.

¿Cuánto puedo tardar en amortizar la inversión?

«Si se recorren aproximadamente unos 20.000 kilómetros al año se puede amortizar la transformación en apenas 12 meses», señala José Luis Alonso. Porque, además del menor gasto en combustible y el ahorro en el impuesto de circulación, Repsol regala cheques de 250 euros para repostar el GLP en sus gasolineras.

¿Qué red de gasolineras tengo para los vehículos a gas?

En este apartado el GLP gana por goleada al GNC. Porque del primer tipo de combustible hay aproximadamente unas 750 'gasineras'. De ellas, 31 están en Euskadi (siete en Álava, ocho en Bizkaia y dieciséis en Gipuzkoa). Por lo tanto, es relativamente fácil emprender cualquier tipo de viaje sin miedo a quedarse sin GLP. Un miedo, en todo caso, infundado, porque una vez se agota el depósito de gas, entra a funcionar el de gasolina. Pero de GNC sólo hay medio centenar (cuatro de ellas en Euskadi) de estaciones de servicio.

¿Dónde se puede llevar a cabo esa transformación?

En talleres autorizados, entre otras razones porque el proceso debe seguir unas estrictas medidas de seguridad. Después ha de ser homologado a través de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).