La pensión de jubilación de un asalariado vasco es un 80% superior a la de un autónomo

La pensión de jubilación de un asalariado vasco es un 80% superior a la de un autónomo

La diferencia entre ambas prestaciones es de 717 euros y se ha incrementado en un 52% en poco más de tres años

Jorge murcia
JORGE MURCIA

La brecha de las pensiones entre los trabajadores del régimen general de la Seguridad Social y los autónomos siempre ha existido, pero cada vez se hace un poco más grande. La prestación media -se incluyen aquí las de jubilación, viudedad, incapacidad permanente, orfandad y a favor de familiares- que cobra un asalariado vasco es un 71% superior a la que percibe un trabajador por cuenta ajena. Una diferencia que se amplía hasta el 80% si se tienen en cuenta únicamente las pensiones por jubilación.

Según datos facilitados por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), a fecha de 1 de mayo de este año la pensión media que percibían los asalariados vascos era de 1.384 euros, mientras que la de los autónomos sólo era de 809 euros (575 euros menos). Además, los primeros han visto cómo en poco más de tres años (desde el 1 de enero de 2016) la cuantía media de sus prestaciones se incrementaba un 24,7%: de 1.110 euros a 1.384 euros. Por su parte, la pensión media de los trabajadores por cuenta ajena sólo se ha incrementado en un 10,7% en el mismo periodo (de 731 euros a 809).

En el caso de las pensiones de jubilación la brecha es más acusada si cabe. La de un jubilado adscrito al régimen general de la Seguridad Social era, a 1 de mayo, de 1.621 euros. La de un trabajador por cuenta propia apenas sobrepasaba los 904 euros (717 euros menos). En este caso la evolución en la cuantía de las prestaciones durante los últimos tres años ha sido más dispar si cabe que en el caso de las pensiones medias (las de todo tipo).

Así, un jubilado del régimen general cobraba -con fecha 1 de mayo- una prestación un 27% superior a la que percibía en enero de 2016 (1.277 euros entonces). Los autónomos se tenían que conformar con un incremento del 12% (de 807 a 903 euros). Además, la diferencia entre la prestación de un jubilado del régimen general y la de un autónomo ha aumentado un 52% en poco más de tres años: de 470 euros a 717.

Con todo, los autónomos vascos son los que cobran las pensiones medias más altas de toda España, seguidos de los navarros (775 euros) y los madrileños (747 euros). A la cola se sitúan los gallegos, que reciben una prestación media 215 euros inferior a la de los vascos (594 euros).

Aumentar la base de cotización

La brecha entre las prestaciones del régimen general de la Seguridad Social y la de los cotizantes del RETA «es sin duda una de las grandes preocupaciones que padecen más de tres millones de trabajadores por cuenta propia, a la que de manera definitiva hay que poner remedio», sostiene Eduardo Abad, presidente de UPTA. A su juicio, se trata de «una cuestión de Estado» el que se incrementen las pensiones del colectivo. «Son sencillamente indignas. Después de trabajar toda una vida no podemos llegar a percibir una jubilación con la que sólo puedas malvivir», añade.

Para lograrlo, emplaza a «todos los actores implicados (autónomos y administraciones)» a impulsar «el incremento de las bases de cotización e incentivar la subida con medidas que no lastren la mermada economía de nuestro colectivo». Cabe recordar que el 38,2% de los autónomos escoge la base mínima de cotización (944,4 euros) porque asegura no tener ingresos suficientes para aumentarla, según un informe de ATA, la otra gran asociación del colectivo.

En UPTA recuerdan que «hemos demandado en varias ocasiones al actual Ejecutivo, así como al anterior, que tenemos que poner en marcha incentivos fiscales que puedan aumentar las bases de cotización. Que se puedan regularizar las mismas en el último mes del año y con ello destinar las ganancias obtenidas en el ejercicio a mejorar las prestaciones futuras».