Los datos de los mejores

Los representantes de las 16 empresas que hay participan en la final. /
Los representantes de las 16 empresas que hay participan en la final.

Tres 'startups' vascas llegan a la final de la incubadora especializada en proyectos 'big data' europea EDI

IRATXE BERNAL

Esta mañana en la Universidad de Deusto están un poco 'acelerados'. Toca examen. Las 16 empresas de toda Europa participantes en el proyecto EDI se juegan entre hoy y mañana su pase a la siguiente fase de este programa de aceleración de 'startups' que coordina DeustoTech, el centro de investigación en nuevas tecnologías de la Universidad. Tres de estas firmas son vascas, pero aquí no vale de mucho jugar en casa. El jurado de expertos no sabe de nacionalidades, sólo de productos que se pueden sacar o no al mercado.

El proyecto EDI está dedicado en exclusiva a las 'startups' especializadas en la tecnología 'big data' (su nombre es un acrónimo de European Data Incubator) y está liderado por un consorcio de cinco socios españoles, italianos, alemanes y portugueses, entre los que la Universidad de Deusto ejerce de coordinadora. En él, y bajo la supervisión de mentores y empresas colaboradoras, las 'startups' deben ofrecer soluciones basadas en el análisis de datos que después no sólo sirvan para las empresas que originalmente encargan el proyecto, sino que resulte escalable. El paso por la aceleradora está además subvencionado. En función del grado de cumplimiento de los objetivos, el consorcio les entrega a fondo perdido una ayuda que puede, si se completan las tres fases, ascender hasta los 100.000 euros.

Tres fases

El proyecto arrancó en junio con la presentación de los retos. Las empresas colaboradoras ofrecieron datos reales generados en su actividad cotidiana para que las 'startups' dijeran cómo, a partir de ellos, podrían aportar mejoras en las áreas indicadas por las empresas. Las presentadas (más de 200) entraron en la fase de exploración, en la que debían presentar las líneas maestras de su planteamiento. Después, el consorcio escogió una treintena de empresas, de las que tras realizar una presentación en Berlín 16 pasaron a la fase de experimentación, que ahora termina. Tres de ellas, vascas: Bigda Solutions, Zylk.net y Lis Solutions.

Casualmente las tres escogieron retos planteados por la planta de Volkswagen Navarra, que lanzó desafíos en las áreas de consumo energético y mantenimiento predictivo de robótica. Las 'startups' han tenido tres meses para, partiendo de los datos ofrecidos por la planta de producción y con varias reuniones de supervisión, ultimar su propuesta. «Se trata de que al finalizar esta fase haya un producto que se pueda lanzar al mercado, que sea válida para cualquier empresa que tenga esa misma necesidad.

De hecho, tras las presentaciones de hoy, Volkswagen Navarra tiene voto pero éste no es decisivo. Quien determina qué empresas pasan a la siguiente ronda es el jurado de expertos y no lo hace sólo en función de lo bien que se haya respondido al reto, sino también juzgando la posibilidad de comercializar esa respuesta para que tanto Volkswagen como su competencia la puedan adquirir», explica Diego López de Ipiña, coordinador de EDI e investigador principal de DeustoTech.

Las propuestas vascas

A la vitoriana Bigda Solutions le interesó el planteado para mejorar la eficiencia energética de la planta de producción. La firma surgió en el seno de Meteo for Energy, que quiere que sus ultraprecisas predicciones meteorológicas sirvan también para que cualquier empresa pueda saber cómo abaratar su factura eléctrica ajustándose a las condiciones atmosféricas: desde regular mejor los sistemas de calefacción y aire acondicionado a mantener las condiciones de temperatura y humedad en una planta de producción.

Gracias a su participación previa en la aceleradora Bind 4.0, ya habían realizado un trabajo similar para otra empresa del sector de la automoción, Mercedes. De modo que el EDI les ha permitido «pasar de saber qué tipo de plataformas tiene sentido desarrollar para controlar, por ejemplo, el trabajo de las calderas, a saber qué cosas pueden tener en común (y cuáles no) distintas empresas de un mismo área», explica Ibon Salbidegotia, uno de sus socios fundadores.

Zylk.net y Lis Solutions, en cambio, se centraron en la parte de robótica. Es decir, que hoy casi casi compiten entre ellas. «Bueno en realidad también tocamos el tema energético porque mejorar la eficiencia de los robots implica que estos realicen el menor consumo de energía», ríe David Olmos, presidente y consejero delegado de Zylk.net.

Ellos también han partido de un desarrollo creado dentro de Bind 4.0. «Allí tienes que desarrollar una solución para una necesidad concreta, en nuestro caso de ITP. La aceleradora de EDI, en cambio, quiere que realicemos un producto, que con ligeras especificaciones, pueda ser utilizado en cualquier empresa. Eso nos ha permitido pasar de la consultoría a la fabricación. Es decir, ya tenemos un producto tangible en el área industrial», dice mostrando el pequeño control (tiene el tamaño de un módem) que proponen colocar en cada robot (o sistemas de robot) para realizar «la ingesta» los datos.

Este dispositivo realiza un primer examen de la información que recibe con el que ya se pueden lanzar alertas si algo no va bien. Después, envía esa información a la nube para realizar un análisis más exhaustivo con el que, tras cruzar los datos registrados en jornadas anteriores, detectar problemas no tan inmediatos. «Pasemos o no a la siguiente fase, el producto saldrá al mercado en abril y lo llevaremos a la feria de máquina-herramienta de Hannover, porque esa es otra ventaja: un producto es más fácil de vender en el extranjero que el trabajo de consultoría», dice feliz.

Igualmente satisfecho está Asier Barredo, cofundador y responsable de proyectos para la Industria 4.0 de LIS-Solutions, que ya está comercializando su producto. Ellos también han creado un algoritmo para «detectar las desviaciones de los estándares que se puedan dar por la fatiga de un robot». «Las anomalías pueden ser ya más o menos visibles. O pueden no serlo en absoluto y ser necesarios cruzar muchos datos para elaborar patrones capaces de unir esas señales (a veces, microdesviaciones) con las que predecir un problema», señala. «En nuestro caso, que ya teníamos en la cabeza, este desarrollo del programa nos ha permitido contar con financiación desde el primer día y además testarlo en una empresa real», subraya.

Hoy las tres firmas harán una presentación privada de la parte técnica de sus respectivas propuestas y mañana, en sesión abierta, mostrarán su plan de negocio para explotar la idea. «Quien quiera escuchar a un grupo de emprendedores innovadores defender sus propuestas y explicar qué tipo de problemas se pueden solucionar con el 'big data', mañana tiene abiertas las puertas del auditorio de la Universidad», anima Diego López de Ipiña.