Por qué leer 'A vueltas con las pensiones'

Por qué leer 'A vueltas con las pensiones'

Loli García
LOLI GARCÍASecretaria general de CC OO de Euskadi

'A vueltas con las pensiones' es un título que parece presuponer cierto hartazgo, una sensación de día de la marmota que se repite sin aparente final. Por eso, desde CC OO de Euskadi siempre creemos que es necesario hacer una pregunta con carácter previo. Es muy sencilla además: ¿Qué sistema público de pensiones queremos? Porque lo queremos público, ¿verdad?

Este libro es un compendio de artículos del profesor José Antonio Herce que ha venido publicando en Prensa. Siempre es interesante conocer todas las opiniones sobre el futuro de las pensiones públicas, pero sin perder la perspectiva de que este es, sobre todo, un debate político.

Estos artículos han abundado en momentos clave de decisiones políticas en materia de Seguridad Social o planes de pensiones. Y comparten un nexo común: con el incremento de la longevidad y de la esperanza de vida, es imprescindible una reforma de las pensiones más intensa que las realizadas hasta ahora, con el objetivo fundamental de reducir el gasto. El retraso de la edad de jubilación, el incremento de los años para el cálculo de la pensión, de los años de cotización necesarios para tener derecho al 100% de la base reguladora, la actualización de las pensiones por debajo del IPC, el factor de sostenibilidad o un cambio de sistema en el que los planes privados tengan un protagonismo esencial, son una constante en las propuestas del autor.

Sabemos que vamos a tener que pagar más pensiones, más caras y durante más tiempo. Pero también sabemos que es posible hacer frente a este reto con un acuerdo político que garantice la sostenibilidad del sistema, hoy y mañana, con una mejora de los ingresos para financiar unas pensiones dignas y duraderas. Y para ello, esas reformas deben de ser pactadas y mantener un equilibrio entre ajustes y mejora de la protección.

El debate sobre las pensiones es ideológico. Entraña una determinada apuesta de país y de sociedad. Bajo argumentos solo económicos encontraremos en realidad argumentos de una ideología.

Nos llenarán de gráficos sobre demografía, longevidad o esperanza de vida. Pero no nos dirán por qué un país más rico que el de hoy, pagará mañana pensiones más bajas que las actuales. Qué ocurrirá si no somos capaces de cambiar las cosas. Y eso, además de injusto, carece de toda ética política.