Una jornada para ver lo que la FP aporta a la industria vasca

La jornada intenta acercar los dos mundos: educación y mercado. /E. C.
La jornada intenta acercar los dos mundos: educación y mercado. / E. C.

Cerca de 800 alumnos de primero de Bachillerato acuden hoy a los tres parques tecnológicos para comprobar las salidas laborales que la Formación Profesional les ofrece en el ámbito científico-tecnológico

IRATXE BERNAL

«Yo voy a animarles a que, en caso de duda, den una oportunidad a la FP. Cuando tienes que escoger qué vas a estudiar, muchas veces ni tienes claro que te gusta. Y, desde luego, no sabes qué te vas a encontrar, si la idea que llevas se ajusta o no a la realidad de la carrera. En esos casos, mi recomendación es hacer antes un ciclo de FP. Si esos dos años te dejan buen sabor de boca y quieres profundizar, puedes matricularte en la Universidad para seguir formándote».

Maialen Bengoa se sienta hoy en el Parque Tecnológico de Álava frente a un grupo de estudiantes de primero de Bachillerato que, con 17 años, están a sólo un curso de tomar esa gran decisión. Les contará su experiencia. Cómo, tras tres años de carrera, cambió las aulas de una facultad por las de un instituto logrando una formación más práctica y el puesto de trabajo que hoy tiene en una empresa biotecnológica.

Ella es una de las alumnas que hoy intervienen en una nueva edición del Foro FP-Parke,una iniciativa para mostrar las salidas que la FP vasca ofrece en el ámbito científico-tecnológico puesta en marcha por Ikaslan, Hetel y la Red de Parques Tecnológicos de Euskadi, y que inaugurará en Miñano la viceconsejera de Tecnología, Innovación y Competitividad, Estíbaliz Hernáez.

La jornada se celebra a la vez en los tres parques que, en total, abrirán sus puertas a más de 800 estudiantes. A lo largo de la mañana además de escuchar el testimonio de exalumnos como Maialen o de otros que estudian fuera gracias a diversas becas o que incluso se han animado a emprender, podrán visitar las sedes de empresas como ESS Bilbao, Itelazpi, Aernnova, AEG Power Solutions Ibérica, CIC Energigune, I+Med, ViveBiotech o ILine Microsystems.

La cita pondrá de relieve la alta empleabilidad de la Formación Profesional, que alcanza una tasa media del 86% en el conjunto de sus 140 titulaciones pero que roza el 100% en los ciclos industriales; que a su vez, con un 44,4 % del total de las matriculaciones, son los favoritos entre los 42.353 estudiantes vascos que este curso han escogido la FP.

«Se trata de dar a los jóvenes más información de la que seguramente tienen. A esta edad ya han hecho una primera selección y han escogido una modalidad de Bachillerato, pero todavía no tienen muy claras las opciones, tan ligadas a la innovación científica y tecnológica, les da la FP. O, dicho de otro modo, todo lo que la FP aporta a esa innovación», explica Julen Elgeta, presidente de Hetel y profesor del centro de Maristas de Durango.

Visita a firmas de vanguardia

«La verdad es que cuando vienen les sorprende mucho que una empresa de aquí se dedique a una actividad tan de vanguardia», confirma José Manuel Franco, director general de Vivebiotech, firma donostiarra que desarrolla vectores virales para terapia génica. La firma ya ha participado en otras ediciones y este año vuelve a hacerlo «porque nosotros somos los primeros interesados en que se potencie la FP».

No en vano, las titulaciones en FP de este año, aunque están un 6,4 % por encima de la registradas el año pasado, son aún insuficientes para cubrir la demanda prevista por las empresas tecnológica y científicas para 2020.

Actualmente, esta biotecnológica cuenta en su plantilla con ocho titulados en ciclos de laboratorio clínico y biomédico, anatomía patológica y citodiagnóstico, análisis y control de calidad, técnico de planta química o en fabricación productos farmacéuticos. A los que hay que sumar otros cuatro que están en su período de prácticas y uno más que realiza con ellos la formación en un centro de trabajo correspondiente al segundo curso de los ciclos de la FP dual. «De los ocho que ya trabajan con nosotros, seis son jóvenes que decidieron completar un grado universitario, la mayoría de biología, con un ciclo de FP para obtener las aptitudes prácticas que, al final, es lo que más valoramos en las empresas», subraya su director general.

En la visita que realizan los alumnos a su centro de producción primero les hacen una pequeña presentación para explicar qué es eso de los vectores virales, cómo pueden servir para introducir un virus genéticamente modificado en el organismo, y, después, ataviados con bata y calzas desechables, les permite observar a través de una cristalera cómo es el trabajo en la sala blanca donde se producen los virus. El toque peliculero, a lo CSI, del mono, gafas y mascarilla que componen el uniforme termina de ganárselos.

«Además muchos los estudiantes que participan en esta jornada no han estado nunca en una empresa, de modo que esta primera toma de contacto con la realidad de los puestos de trabajo y de quienes están en ellos les permite también darse cuenta de que ninguna elección implica que se tengan que dedicar a una única cosa el resto de sus vidas, que FP y Universidad se complementan», coincide el presidente de la red de centros concertados.

De FP a la Universidad o viceversa

«A mí me gustaba la idea de trabajar en un laboratorio y por eso entré en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. Estuve tres años en la facultad pero veía que a la carrera le faltaba práctica; faltaba trabajo en laboratorio, que era lo que a mí me gustaba, lo que le había llevado a escoger esa especialidad», cuenta Maialen Bengoa para explicar por qué decidió abandonar la Universidad para formarse como técnico superior en laboratorio de análisis y control de calidad en la modalidad dual en el instituto de FP Jesús Obrero de Vitoria.

«El primer año es teórico, pero el segundo lo realizas en una empresa; hasta septiembre a jornada completa y de ahí a febrero, compaginando con las clases. Después, cuando ya te has titulado, tienes tres meses de prácticas que, como en mi caso, incluso puedes realizar en la misma empresa», explica. Hoy continúa en esa firma, la biotecnológica vitoriana I+Med, en la que supervisa a dos chicas que, como ella antes, han escogido la FP dual.

En el Parque Tecnológico de Bizkaia los estudiantes podrán escuchar otro caso que además de evidenciar la alta empleabilidad de algunas ramas de FP les mostrará que en la industria los buzos azules han ido dejando paso a las batas blancas, lo que la hace más accesible a las mujeres. Ane Solana terminó el Bachillerato científico con unas notas que le permitían ir a la Universidad. Pero no sabía qué escoger. «Tenía muy claro que quería hacer algo relacionado con el diseño, porque el dibujo técnico se me daba muy bien, pero no sabía qué carrera me podía gustar. Al final, pensé que era mejor estudiar FP y después, con las ideas más claras, decidir si quería trabajar o seguir estudiando», explica.

Y al final fueron las dos cosas. Primero hizo un ciclo superior en diseño y fabricación mecánica en la modalidad dual en Maristas de Durango. Es decir, que gran parte del segundo año lo realizó trabajando. En su caso en Gestamp, donde después también hizo las prácticas y se dedicó durante un año a la fabricación y ajuste de troqueles; e incluso realizó un curso de especialización en estampación en caliente y frío en el Gestamp Technology Institute (GTI) de Boroa.

Transcurrido ese tiempo, se animó a matricularse en la Escuela Universitaria de Ingeniería Dual del IMH de Elgoibar, en la que actualmente realiza el grado en Ingeniería en Innovación de Procesos y Productos. «Son cuatro años pero yo, que vengo de FP, puedo trabajar desde el primero así que, de momento, estoy muy contenta», señala. La pyme en la que fichará ya esta misma semana se dedica a la forja, otra actividad de las tradicionalmente consideradas masculinas. «Es verdad que de los 50 estudiantes que hay en mi clase sólo cuatro somos chicas, pero lo de trabajos para chicos y trabajos para chicas hoy ya una bobada. Ya casi no hay trabajos en los que haga falta fuerza. Está todo ya muy automatizado, así que capaces somos todos. A mí, desde luego, es lo que me gusta y es lo que me veo haciendo, así que adelante», dice convencida.

Animar a las alumnas

«El sector industrial ha cambiado mucho. Ahora mismo, está todo tan robotizado que si vas a una empresa industrial te vas a encontrar un centro de trabajo tan limpio como un hospital. Animar a las chicas a valorar estos sectores como una alternativa más es también uno de los objetivos de esta jornada. Aquí pueden constatar cómo es el día a día en empresas del sector científico-tecnológico, lo que esperamos nos sirva para que ese porcentaje del 10% de alumnas de FP que escogen ciclos industriales ascienda al 25% en no mucho tiempo», corrobora José Manuel González, presidente de Ikaslan Bizkaia y director del CIFP Zornotza.

«La Red de Parques Científicos y Tecnológicos de Euskadi es un instrumento clave de las políticas de desarrollo industrial e innovación de la comunidad autónoma y acoge 530 empresas que representan el 42% del gasto real de I+D de las empresas vascas. El conocimiento y el talento son claramente el ADN de nuestras empresas y como somos conscientes de las dificultades que tienen para encontrar perfiles 4.0 que se adapten a sus necesidades, uno de nuestros objetivos es favorecer, con iniciativas como esta, las vocaciones científico-tecnológicas entre los más jóvenes», señala Itziar Epalza, directora general de la Red de Parques Tecnológicos de Euskadi, para subrayar la buena acogida que el Foro FP-Parke ha tenido en sus ediciones anteriores.