Consejos para trabajar fuera y no morir en el intento

Consejos para trabajar fuera y no morir en el intento

La consultora Walters People elabora un vademécum para dar el salto profesional al extranjero

José V. Merino
JOSÉ V. MERINO

Trabajar fuera puede ser una necesidad –en España así lo ha sido en los años más duros de la crisis– o una tentación. Hay profesionales que quieren cambiar de país para buscar su sitio en el mundo y potenciar así su desarrollo. La consultora Walters People, especializada en la búsqueda y selección de mandos intermedios y directivos, ha reflexionado sobre ello hasta establecer un decálogo para arriesgar y triunfar. «Ábrete a nuevas experiencias, nunca sabes qué podrás descubrir, qué nuevos vínculos establecerás o a qué nuevas aventuras y vivencias te puede llevar», resume Marco Laveda, managing director de Walters People en España.

Y estos son los consejos:

1

Tener clara la razón por la cual se quiere trabajar fuera

La primera pregunta que debes hacerte es: ¿quiero residir en otro país con el objetivo de avanzar en mi carrera o por cambiar mi estilo de vida? En función de si tus razones tienen que ver más con objetivos personales que profesionales, tu búsqueda, criterios y visión deberán enfocarse en una u otra dirección.

2

Mantén la mente abierta…

Si tu objetivo principal es vivir una experiencia internacional que te enriquezca y te permita crecer profesionalmente, es importante no limitarse a los países más habituales. Si elijes un destino con una gran reputación como 'marca-empleador', te enfrentarás a una competitividad alta tanto para acceder a ese mercado laboral como para destacar. Por el contrario, resulta una opción muy atractiva aventurarse a trabajar en un mercado emergente, lo que te permitirá una mayor autonomía para desarrollar iniciativas y proyectos desde cero.

3

… pero conoce tus limitaciones geográficas

Dependiendo de tu lugar actual de residencia y nacionalidad, las zonas geográficas y países en los que desarrollar tu carrera internacional pueden estar limitados por los trámites, plazos y requisitos en materia de documentación (permisos de residencia y trabajo: pasaporte y visados, entre otros). Antes de elegir un país de manera definitiva se han de resolver preguntas como: ¿Qué pasaporte tengo y dónde podría trabajar? ¿Cómo de fácil sería conseguir los documentos necesarios para realizar mi cambio de residencia? Cuando sepas son tus limitaciones, podrás comenzar a seleccionar y planificar tu salto internacional de forma realista.

4

Consulta a tu empresa sobre tus posibilidades de movilidad internacional

Si quieres desarrollar una carrera internacional dentro de tu compañía actual, transmite al departamento de recursos humanos así como a tu responsable directo, tus inquietudes profesionales. Ellos te podrán informar si cuentan con algún programa de movilidad internacional, qué vacantes tienen abiertas en la actualidad o puede haber disponibles en un futuro próximo, en qué países, y qué progresión profesional podrías obtener como resultado de ese cambio.

5

Investiga a fondo las condiciones del país al que vas a emigrar

¿Cómo es el mercado de trabajo y leyes laborales en ese país? ¿Con qué frecuencia surgen nuevas oportunidades de empleo? ¿Es estable su economía y gobierno? ¿Se trata de un país seguro? ¿Cuál es el coste de vida? ¿Qué remuneración deberías percibir teniendo en cuenta los costes básicos de alojamiento, transporte y alimentación? ¿Cuántas horas y días a la semana trabajarías? En términos generales, ¿qué cultura empresarial tiene el país? Tal vez Londres, Hong Kong o Melbourne te hayan dado un buen feeling durante una estancia vacacional; sin embargo, es necesario investigar, valorar y meditar a fondo las condiciones del país antes de tomar la decisión de emigrar allí.

6

Apuesta por puestos de empleo con competencias transferibles

Si tu plan es trabajar en el extranjero unos cuantos años para luego regresar a tu país de origen, asegúrate de que las posiciones a las que estés optando no tengan el riesgo de quedarse obsoletas o estén limitadas a las necesidades de mercado de ese país. Ejercer una función excesivamente especializada sería un error, ya que es probable que no exista un puesto equivalente en tu país de origen, lo que resultaría en un paso atrás en tu carrera profesional. Las posiciones de carácter técnico y digital (IT, marketing digital, e-commerce, entre otros) te permitirán adquirir competencias transferibles / transversales / adaptables a otros puestos profesionales, en contraposición con aquellas funciones relacionadas con las áreas de legal, riesgos o compliance, de las cuales se suelen obtener competencias exclusivas.

7

Ante los desafíos, piensa en la recompensa

Comenzar una carrera internacional no sólo implica un cambio vital y geográfico; la naturaleza misma de tu trabajo sufrirá cambios importantes. Planteemos dos contextos hipotéticos: 1. Ser responsable de un equipo de 40 personas en un mercado establecido, como es el caso de Fránkfort, donde los distintos sistemas y estructuras son plenamente funcionales, y las tareas y responsabilidades de cada miembro del equipo están ya otorgadas. 2. Ser responsable de un proyecto de nueva oficina en Manila, donde todo está empezando desde cero, y los sistemas, estructuras, procedimientos y equipo deben todavía organizarse. En esta última situación, deberás estar preparad@ para dar tu máximo potencial: tomar la iniciativa, buscar soluciones, ser creativo y resolutivo. Es un desafío no apto para todo tipo de profesional. Sin embargo, si obtienes resultados positivos una gran recompensa te aguardará: un sinfín de nuevos conocimientos, aptitudes y habilidades, una experiencia laboral excepcional y una mejora considerable de tu atractivo curricular ante empresas locales e internacionales.

8 - Contar con un amigo, familiar o conocido «en el terreno», factor esencial para una integración exitosa

Contar con un amigo, familiar o conocido en el país al que se va a emigrar ayudará en gran medida a que tu integración profesional, personal y cultural tenga más probabilidades de ser exitosa. Este factor marcará con toda probabilidad una diferencia significativa en el caso de estancias largas o con vistas de ser de carácter permanente.

9 - Asegúrate de que tu círculo familiar más cercano está de acuerdo con el cambio

Emigrar implica grandes cambios, pero si tienes una conciliación de tu vida profesional, personal y familiar de carácter complejo (pareja, hijos u otros) el número de factores a considerar de manera previa a tomar la decisión se multiplica. Es por eso por lo que la mayoría de las personas que buscan una experiencia laboral en el extranjero suelen ser jóvenes y/o profesionales con una menor estabilidad laboral. Cualquier profesional que esté planteándose iniciar una carrera internacional debe considerar qué impacto tendrá este cambio en su círculo familiar más cercano, y asegurarse de que éste, está de acuerdo con sus nuevos planes.

10- Valora la posibilidad de tener que dar un paso atrás, para más tarde dar dos hacia adelante

Si quieres trabajar en otro país y tus expectativas de permanencia son de largo plazo, no te limites únicamente a inscribirte en puestos equivalentes o con las mismas condiciones que tienes en tu país local. Un cambio de mercado implica enfrentarse a lo desconocido en múltiples aspectos, un riesgo del cual las empresas son conscientes y el cual les suele conllevar a ofrecer al candidato internacional un puesto transitorio, habitualmente de menor posición pero con oportunidades de crecimiento y proyección una vez pasado el período de prueba o adaptación.