El concesionario del futuro busca chapistas y pintores de toda la vida

El concesionario del futuro busca chapistas y pintores de toda la vida

Vendedores y talleres de coches adaptan el perfil de sus empleados a internet y a la electromecánica, pero les cuesta encontrar expertos en carrocería

Jorge Murcia
JORGE MURCIA

Como otros muchos sectores industriales, el mundo del motor está sometido a una constante evolución, que obliga a fabricantes, vendedores y reparadores a adaptarse a los nuevos tiempos. El signo de los nuevos tiempos afecta también al perfil de trabajadores que requieren los concesionarios y talleres. Las nuevas motorizaciones y el cambio en los hábitos de compra del cliente final han impulsado especialidades como los ingenieros informáticos, los mecánicos especialistas en electrónica o vendedores con un profundo conocimiento del entorno 'online'. Pero el concesionario del futuro también busca -y muchas veces no encuentra- trabajadores especializados en labores que siempre han acompañado al sector del automóvil.

«Los mecánicos abundan, pero sí que existe una clara dificultad para contratar a chapistas y pintores. No hay cantera para este tipo trabajo, porque es muy manual. Y un buen chapista sólo lo es cuando ha acumulado cierta experiencia, muchos años de trabajo», asegura José Luis Gata, responsable del mercado posventa de Solera, multinacional experta en soluciones de alto contenido tecnológico en torno al vehículo.

Jon Lekue, gerente de Autonervión y presidente de la Asociación de Concesionarios de Bizkaia, confiesa que personalmente no ha tenido problema a la hora de contratar a este tipo de profesionales, aunque admite que colegas de otras comunidades autónomas sí los han padecido. «El problema es que, como digo yo, todo el mundo quiere ser el mecánico de Fernando Alonso. Lo otro, la carrocería, es más artesanal. Y al que le gusta, le gusta mucho», dice.

Quizá la menor carencia de estos profesionales se debe al modelo de FP Dual, más arraigado en Euskadi que en otras zonas del Estado. Un sistema que permite a estudiantes del grado de automoción combinar sus estudios con prácticas en concesionarios y talleres de reparación. Es lo más parecido que hoy día puede encontrarse a la ya extinguida figura del aprendiz. Cristina García, gerente de Sertisa -concesionario oficial de la marca Citroën- admite que no tienen dificultades para incorporar a jóvenes en prácticas. «Pero nos cuesta un montón encontrar a profesionales con experiencia. Necesitamos a gente resolutiva, que ya nos vaya produciendo», dice.

Los profesionales del sector de la automoción no creen que la menor popularidad de la rama de carrocería, en contra de lo que sucede con la de mecánica, se deba a una cuestión de salarios. Ambos están incluidos en el convenio sectorial de la siderometalurgia. Y aunque es cierto que un oficial joven de primera puede partir con un salario de 16.500 euros anuales, muchos concesionarios y talleres ofrecen sueldos por encima de convenio. Así, no es raro que un chapista o pintor con cierta antigüedad alcance un salario de 30.000 euros anuales. «Debido a la evolución de los coches, muchos talleres pequeños están cerrando. La mecánica ha pasado a un segundo plano. La máquina es la protagonista. Y los talleres tienen un parque de clientes bastante viejo. De ahí tendrían que salir profesionales experimentados en carrocería, pero...», lamenta García.

Electromecánicos y comerciales proactivos

Esa mayor sofisticación de los coches ha impulsado la rama de la electromecánica. «Es el que te diagnostica lo que tiene el coche. Tú puedes encontrar fácilmente un mecánico para hacer el mantenimiento básico, el cambio de aceite o de ruedas. Pero encontrar a alguien que sepa de electrónica, informática, capaz de diagnosticar una avería en los coches más nuevos, que cuenta con más de 30 unidades de control electrónicas, no es tan fácil», cree José Luis Gata.

Hace unas semanas la patronal de los concesionarios, Faconauto, anunciaba que sus establecimientos asociados necesitaban cubrir 7.000 nuevos puestos de trabajo en los próximos meses. Incluso ha habilitado un portal de empleo específico. «Se tienen que rejuvenecer las plantillas, menguadas por los años de crisis. Son muchos los perfiles demandados: chapistas, asesores posventa, administrativos, contables…. Muchos demandan también ingenieros informáticos, por el desarrollo de la venta 'online'», subraya Raúl Morales, director de comunicación de Faconauto.

Jon Lekue corrobora que se echa en falta perfiles «de marketing y 'community manager', habituados a trabajar en internet y redes sociales. Antes la gente acudía una media de seis veces al concesionario antes de comprar el coche. Y ahora, como mucho dos o tres». Y es que los clientes «básicamente vienen a negociar el precio», añade Morales. Por eso concesionarios como Sertisa buscan profesionales «que se dediquen exlusivamente a la gestión de los contactos que nos entran por la página web. Es un perfil totalmente nuevo». O el de auxiliares de fotografía, encargados de nutrir la parte gráfica de las páginas web de los concesionarios.

Pero también -y aquí pasa como con los carroceros- se requieren comerciales, vendedores de toda la vida, «que demuestren compromiso y proactividad. Parece algo tópico, pero comprobamos que hay mucha rotación en ese tipo de empleados», dice Jon Lekue.

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