¿Es más cara la tarifa de luz regulada que las del mercado libre?

¿Es más cara la tarifa de luz regulada que las del mercado libre?

Hasta once ofertas mejoran el PVPC, aunque están vinculadas a una serie de condiciones no siempre ventajosas para el cliente

Jorge Murcia
JORGE MURCIA

La tarifa eléctrica regulada -el desde hace cuatro años denominado Precio Voluntario al Pequeño Consumidor (PVPC)- ha sido durante mucho tiempo más ventajosa que las ofertas que se podían encontrar en el mercado libre. Estas últimas cuentan con la ventaja de tener un precio fijado de antemano, tanto del término fijo como de la energía consumida, mientras que el PVPC está sometido a los vaivenes del mercado eléctrico diario (el 'pool'). Sin embargo, las comparaciones casi siempre acababan siendo favorables a la tarifa regulada cuando se tomaba como referencia el plazo habitual de los contratos del mercado libre (un año).

Pero durante el recién acabado 2018 no ha sido así. Y todo por culpa de los elevados precios registrados por el 'pool', los mayores de la última década. Ese mercado, donde se compra y se vende la energía producida cada hora del año, sirve para fijar parte del recibo eléctrico. En concreto, el del kilovatio consumido. Aunque tampoco en su totalidad, porque este apartado también incluye parte de los costes regulados (la otra está en el término de potencia).

En 2018 la media mensual del 'pool' se situó en los 57,27 megavatios a la hora (Mwh), superando por poco los 52,24 de 2017, pero por bastante los 39,67 de 2016. El alto precio de los derechos de emisión de CO2 fue una de las grandes causas de que el mercado eléctrico batiera sus registros. Como muchas de las horas de producción se retribuyeron con el precio marcado por la tecnología más cara (carbón y gas), el resultado fue que el 'pool' alcanzó niveles estratosféricos, ya que las centrales térmicas repercuten en sus ofertas la carestía de esos derechos de emisión.

A resultas de ello, la tarifa media que paga una familia tipo española (pareja con dos hijos, una potencia contratada de 4,4 kW y 3.900 kWh de consumo anual) se situó en 859 euros al año, un 2,26% superior a la de 2017. Y un 12,5% más cara que los 763 euros al año pagados en 2016, el segundo ejercicio más barato de la presente década.

Mejores ofertas.., con condiciones

Con los mismos datos tanto de potencia contratada como de consumo, el comparador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ofrece hoy día hasta once ofertas más económicas que el PVPC de 2018, aunque varias de ellas corresponden a las mismas compañías. También hay que tener en cuenta que la mayoría de esas ofertas están vinculadas a una serie de condiciones que a veces encarecen algo el precio final, u obligan a registrarse en otros servicios de la compañía en cuestión.

La oferta más barata es la que ofrece Iberdrola para dos años dentro de sus planes Energy Wallet. Una de las condiciones que piden a cambio es la contratación de la tarifa por dos años. En ese caso, el primero de ellos saldría por aproximadamente 765 euros, que es un 11% menos que la tarifa regulada. El segundo año se pagarían unos 803 euros (un 6,5% más barato que el PVPC). Otro de los requisitos es tener un contador inteligente, con lecturas telemedidas en los 16 meses anteriores a la firma del contrato. Además, la oferta (sólo disponible 'online' está condicionada al pago por adelantado, requiere un cambio (si no se tiene) a la tarifa de discriminación horaria (el cambio cuesta 9,94 euros más impuestos), si bien el precio que se paga por kilovatio a la hora consumido será el mismo todo el día.

La segunda oferta más barata, según el comparador de la CNMC, es la de Cepsa, que hace unos meses decidió entrar en el mercado eléctrico. Su tarifa Cepsa Hogar Electricidad supone unos 771 euros durante el primer año de contrato, ya que promete un descuento en el término de potencia y de energía del 15%. Pero sólo está disponible para clientes que tengan contratado otro producto con la compañía, o que reposten más de 400 euros al año en gasolineras de la compañía. La cuota es fija mensual, con una regularización a final de año. La facturación es electrónica, y el precio se revisa cada año.

HolaLuz ofrece un año de electricidad por 790 euros, mediante una cuota fija prepago con una regularización personalizada. Como ocurre con la de Iberdrola, se requiere el cambio a discriminación horaria, pero el precio del kilovatio a la hora es el mismo durante todo el día. Eso sí, el paso a la discriminación horaria se hace a cuenta de la empresa. No se requiere la contratación de servicios adicionales.