¿Por qué es buena la cerveza para los peces?

¿Por qué es buena la cerveza para los peces?

El centro tecnológico vasco Azti participa en un proyecto para aprovechar los residuos de la cerveza en la elaboración de piensos destinados a la acuicultura

José V. Merino
JOSÉ V. MERINO

Alimentar a los peces con cerveza. Suena raro, pero la cosa tiene miga. O burbujas, que estamos hablando de cerveza. Un proyecto impulsado y coordinado por Azti, el centro tecnológico vasco especializado en la cadena de valor de la alimentación y el mar, está trabajando en ello, en la reutilización de los subproductos derivados de la producción de cerveza para darles una segunda vida como alimentos para peces de acuicultura.

Así, el objetivo del proyecto Life Brewery, de la Unión Europea, tiene la misión de aprovechar las más de seis millones de toneladas de bagazo y el millón de toneladas de levadura que se generan en la producción de la cerveza para obtener ingredientes «con el mismo valor nutricional, digestibilidad y seguridad alimentaria que los de los piensos empleados en la actividad acuícola».

Las premisas de partida de este proyecto, que arrancó en 2017 y se prolongará hasta 2020, son contundentes: «la cría de peces en el mundo ha experimentado un enorme crecimiento en los últimos años hasta situarse, ya en 2012, por delante de la pesca extractiva».

En 2016, recuerda Azti, esta modalidad productiva constituyó un 53% de la pesca total con más de 110 millones de toneladas y un valor de 194.778 millones de euros. La mayor parte del pescado criado en piscifactorías se alimenta con piensos elaborados a base de harina de pescado, es decir, extraídos de la pesca. Y eso significa que solo la elaboración de piensos para peces absorbe el 65% y el 83% de la producción mundial de estos dos ingredientes.

Por ello, «sustituir la harina de pescado en la fabricación de piensos por otros ingredientes derivados de la producción de otros alimentos permitirá disminuir el impacto en el medio marino, reducir costes y contribuir a la sostenibilidad», asegura David San Martín, responsable del proyecto y experto en economía circular de Azti. Entiende que «la disponibilidad de componentes alternativos garantizará la continuidad de la actividad acuícola, ya que permitirá reducir la dependencia de uso de ingredientes procedentes del mar, cuya producción empieza a resultar insuficiente para atender la creciente demanda.

Ventajas para el sector cervecero

Como todas las realidades tienen dos caras, las ventajas no serán sólo tangibles para el sector acuícola y el medio ambiente. También lo notará el sector cervecero, que con el aprovechamiento del bagazo y la levadura puede sacar rendimiento económico a unos subproductos que, de otra manera, se convertirían en residuos y, además, podrían suponerle un gasto. Vamos, que «la industria cervecera incrementará su competitividad y reducirá el impacto ambiental».

El proyecto Life Brewery, con un presupuesto global de 1,5 millones de euros, se encuentra en sus últimos estadios, previos a la validación definitiva de estos subproductos como ingredientes destinados a la alimentación en las piscifactorías. Hasta el momento, Azti ha obtenido cuatro prototipos de ingredientes: levadura y bagazo, hidrolizado y sin hidrolizar. Y «ha completado de forma satisfactoria las pruebas de digestibilidad con peces de estos nuevos ingredientes». Los resultados obtenidos hasta la fecha se presentarán este miércoles, 8 de mayo, en el XVII Congreso Nacional de Acuicultura que tendrá lugar en Cartagena.

«Una vez definidos los porcentajes óptimos en la composición de los piensos, el siguiente paso consistirá en realizar pruebas de eficiencia nutricional con peces. En ellas se llevará a cabo una comparativa del engorde de los ejemplares para comprobar su respuesta en esta fase de la cría», precisa el investigador. El proyecto finalizará con una cata sensorial con un panel de expertos que evaluará tanto la calidad de los ejemplares como sus propiedades organolépticas.

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